Dora Villanueva
Periódico La Jornada
Sábado 28 de febrero de 2026, p. 14
La deuda pública por habitante se disparó 14.2 por ciento en la última década, mientras el crecimiento económico se ha estancado, al grado de que, en términos reales, el producto interno bruto (PIB) per cápita cayó 1.7 por ciento durante el mismo periodo, de acuerdo con los datos reportados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, medidos con los estimados del Consejo Nacional de Población.
Al cierre de 2025, la deuda pública llegó a un saldo inédito de 18 billones 769 mil 578.1 millones de pesos; creció 3.9 por ciento en un año, impulsada en parte por el encarecimiento de los intereses.
Al tiempo que la actividad económica del país alcanzó 36 billones 309 mil 928.1 millones de pesos y un avance de 0.8 por ciento, también descontando el efecto de la inflación. Así, sólo el año pasado la deuda pública creció en términos porcentuales 5.6 veces más que la economía, lo que también ha derivado en que las obligaciones fiscales y el crecimiento de la población avancen de manera más acelerada que la actividad prOductiva. De acuerdo con los datos oficiales, al cierre de 2025, el PIB per cápita en México alcanzó 272 mil 254.8 pesos, pero la deuda se ubicó en 140 mil 735.8 pesos.
Los comparativos son muchos y en todos México queda rezagado. En su más reciente informe, Oligarquía o Democracia, Oxfam México expone que, desde 1981 y hasta 2024, el PIB per cápita en el país ha aumentado apenas 16 por ciento en términos reales. Mientras el mismo indicador creció 58 por ciento en Brasil, 98 por ciento en España, 111 por ciento en Estados Unidos y 2 mil 796 por ciento en China.
“El ingreso por persona en 2024 apenas ha aumentado en las cuatro décadas recientes. Mientras en otros países ha subido hasta más del doble, en México se encuentra prácticamente estancado”, enfatiza.
Lo mismo si se recupera el más actualizado Estudio Económico de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para México: muestra que mientras en el país el PIB per cápita apenas avanzó 7.6 por ciento desde el año 2000, el promedio de Chile, Colombia, Costa Rica, Argentina, Brasil, y Perú apunta a un incremento de 59.3 por ciento.
Sólo en Chile el avance de la renta nacional divida entre la población creció 72.2 por ciento y en Costa Rica 92.4 por ciento; mientras en un conjunto de países asiáticos, que no incluyen China, el despegue fue de 123.1 por ciento.
Avance lento desde 1981
Oxfam México explica que “tras el cambio en el modelo económico después de la crisis de la deuda, la economía mexicana en su conjunto ha crecido a un ritmo muy bajo desde 1981, con una tasa cercana a 2 por ciento anual en promedio”, pero aún ese poco crecimiento ha beneficiado a muy pocos, teniendo en el país a los poseedores de la primera y segunda riquezas más grandes de América Latina: Carlos Slim y Germán Larrea.
Acelerada concentración de la riqueza
Sostiene que, tal como la plantea la tesis de El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty, la situación de la nación se explica en parte porque el retorno del capital, la fortuna de los más ricos, ha crecido más rápido que la economía en su conjunto y ha acelerado la concentración de riqueza en pocas manos.
“Eso es lo que ha ocurrido en México, al menos desde 1981. La economía mexicana se ha caracterizado por una tasa de retorno del capital de los milmillonarios significativamente mayor que la tasa de crecimiento de la economía mexicana en su conjunto”, señala el informe de la organización.
