La historia de un ex revolucionario paranoico y adicto, gran vencedora de los Premios Bafta
▲ Paul Thomas Anderson sostiene la estatuilla por mejor director y la productora Sara Murphy la de mejor película.Foto Afp
▲ Monica Bellucci en su paso por la alfombra roja de los premios Bafta, ayer en Londres, Reino Unido.Foto Afp
▲ En la imagen, Leonardo DiCaprio, protagonista de la cinta multipremiada.Foto Afp
Ap y Reuters
Periódico La Jornada
Lunes 23 de febrero de 2026, p. 6
Londres. Una batalla tras otra siguió anoche su sendero de reconocimientos tras alzarse como la vencedora de los Bafta, premios que entrega la academia británica de cine y que son considerados “la antesala del Oscar”.
Seis estatuillas se llevó la cinta dirigida por Paul Thomas Anderson, incluyendo las de mejor película y director. A su vez, Frankenstein, del mexicano Guillermo del Toro, se llevó tres en las categorías de mejor maquillaje y peluquería, diseño de producción y sonido.
La cinta narra la historia de un ex revolucionario paranoico y adicto que vive oculto. Cuando su enemigo secuestra a su hija, Bob debe salir del retiro para enfrentarse a su pasado; también ganó las categorías a mejor actor de reparto con Sean Penn, guion adaptado y montaje; protagonizada por Leonardo DiCrapio, está basada en la novela Vineland, de Thomas Pynchon.
Con sus seis galardones no pudo batir el récord de más premios Bafta en una edición que ostenta, desde 1971, la también estadunidense Dos hombres y un destino, del director George Roy Hill, que logró nueve.
La sorpresa fue el triunfo del actor británico de 33 años Robert Aramayo, quien obtuvo el premio a mejor actor por su papel en Incontrolable, venciendo a Timothée Chalamet y a Leonardo DiCaprio, además de ganar el de mejor estrella emergente. La película es una comedia social sobre un joven con síndrome de Tourette. “No puedo creer que haya ganado. Realmente no puedo creerlo”, declaró Aramayo entre lágrimas.
Otra cinta favorita en los Bafta fue Pecadores, filme estadunidense que mezcla una trama de vampiros con segregacionismo de los años 30 del siglo XX en Estados Unidos, la cual tenía 13 nominaciones y se impuso en tres categorías: mejor guion original, actriz de reparto con la actriz británica Wunmi Mosaku nacida en Nigeria y música original.
La irlandesa Jessie Buckley se llevó el premio a mejor actriz por su interpretación de una madre en duelo y esposa de William Shakespeare, Agnes Hathaway, en Hamnet, coproducción británica-estadunidense que compitió por 11 premios y ganó dos, uno de éstos mejor película británica.
La película estadunidense Marty Supreme también estaba nominada a 11 premios, pero no se llevó ninguno.
Por su parte, el cine brasileño, que acudía a la ceremonia con cuatro nominaciones, incluyendo a los galardones de mejor película de habla no inglesa y guion original, ambos con el filme El agente secreto, dirigido por Kleber Mendonça Filho, no pudo hacerse con ningún premio.
Brasil acudía con otras candidaturas, al contar también con Apocalipse nos Trópicos, en mejor documental, y Adolpho Veloso, en fotografía por Sonhos de Trem, pero éstas también se fueron con las manos vacías.
Entre las mayores ovaciones del público estuvo la cinta Paddington, el oso títere que protagoniza una adaptación musical teatral del querido clásico infantil.
El presentador de los premios fue el actor Alan Cumming, quien comentó al público que había sido un año fuerte para el cine, aunque no uno alegre, con películas nominadas que abordan temas como la muerte infantil, el racismo y la violencia política.
“Ver las películas este año fue como participar en una crisis nerviosa colectiva, casi como si estuvieran ocurriendo acontecimientos en el mundo real que están influyendo en los cineastas”, afirmó.
La ceremonia tuvo la actuación de Ejae, Audrey Nuna y Rei Ami, voces de la banda HUNTR/X de la popular película animada Las guerreras K-pop, que interpretaron el éxito de la película Golden.
Elección moral
El premio a mejor documental fue para Mr. Nobody contra Putin, sobre un profesor ruso que documentó la propaganda impuesta en las escuelas rusas tras la invasión de Ucrania. La mayoría de los ganadores fueron elegidos por 8 mil 500 integrantes de la academia del Reino Unido.
El director estadunidense de esa obra, David Borenstein, señaló que el profesor Pavel Talankin había demostrado que “ya sea en Rusia o en las calles de Mineápolis, siempre nos enfrentamos a una elección moral”, en referencia a las protestas contra la aplicación de las leyes migratorias de Estados Unidos en Minesota. “Necesitamos más Mr. Nobody”, expresó.
Superó a documentales como el estremecedor retrato de la guerra en Ucrania de Mstyslav Chernov, 2000 Meters to Andriivka, coproducido por The Associated Press y Frontline PBS.
El príncipe y la princesa de Gales, Guillermo y Catalina, asistieron a la ceremonia, tras una semana difícil para la familia real, marcada por el arresto de Andrés, su tío, y hermano del rey Carlos III, por el caso Epstein.
En la primera aparición oficial del príncipe desde entonces, Guillermo dijo a los organizadores del evento que no había visto el drama shakespeariano Hamnet.
“Debo estar en un estado bastante tranquilo, lo cual no es el caso en este momento”, comentó. Los premios británicos, llamados oficialmente Premios de Cine EE Bafta, a menudo ofrecen pistas sobre quién ganará en los Premios de la Academia de Hollywood, que se celebran este año el 15 de marzo.
En las nominaciones al Oscar, Pecadores lidera la carrera con un récord de 16 nominaciones, seguida por Una batalla tras otra con 13.
