▲ La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró el Hospital Oncológico para la Mujer, en Gustavo A Madero, cuyo modelo, aseguró, se replicará en otros lugares del país. Afirmó que la atención se agilizará, pues el tratamiento comenzará 30 días después del diagnóstico.Foto Cristina Rodríguez
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laudia Sheinbaum respondió con serena brevedad a las provocaciones y amenazas de Donald Trump. Convirtió la grosería del estadunidense en la confirmación del rechazo (el “no”) a la insistente pretensión de intervenir militarmente en México para “ayudar” a exterminar cárteles.
Incluso, Sheinbaum recordó una parte de la responsabilidad estadunidense en el complejo problema del tráfico de drogas: el enorme consumo en el país de las barras y las estrellas, sin que se conozca esfuerzo especial de sus autoridades para frenarlo, y el suministro constante de vendedores de armamento y equipo a los grupos criminales de México.
Desde luego, aun cuando Palacio Nacional pueda librar las trampas discursivas de la Casa Blanca o su extensión en Miami, el intercambio retórico sólo es una parte de lo superficial. Trump se desliza sin problema entre contradicciones y zigzagueos que desahoga con dosis de cinismo y pragmatismo a partir de los reposicionamientos de su equipo de trabajo y las agencias de “inteligencia”: no te fijes en lo que digo, sino en lo que hago, parecería la fórmula aplicable para sus propios fines internos por ambos gobernantes.
En ese contexto vale detenerse en la proclama del presidente de Estados Unidos de América que fue firmada y difundida el mismo sábado en que Trump se reunió con mandatarios de Latinoamérica y el Caribe para formar el “Escudo de las Américas”. Trump mencionó que “el secretario de Guerra estableció la Coalición de las Américas contra los carteles, un compromiso de los líderes militares y representantes de 17 países que demuestra que la región está lista para poner en práctica un poderío duro para derrotar estas amenazas a nuestra seguridad y civilización”.
“Por lo tanto”, Trump proclamó formalmente que “los carteles criminales y las organizaciones terroristas extranjeras en el hemisferio occidental deben ser destruidos en la mayor medida posible conforme a la legislación aplicable” y que “Estados Unidos y sus aliados deben coordinarse para privar a estas organizaciones de cualquier control sobre el territorio y del acceso a la financiación o los recursos necesarios para llevar a cabo sus campañas de violencia”.
Asimismo, “Estados Unidos entrenará y movilizará a los ejércitos de las naciones aliadas para lograr la fuerza de combate más eficaz necesaria para desmantelar los carteles y su capacidad de exportar violencia y ejercer influencia mediante la intimidación organizada (…) Estados Unidos y sus aliados deben mantener a raya las amenazas externas, incluidas las influencias malignas procedentes de fuera del hemisferio occidental”.
Tal es el contexto y la realidad, más allá de duelos de palabras. Trump ha ampliado y agudizado su compromiso presidencial de acción militar y financiera contra las grandes organizaciones criminales. Ha organizado a gobiernos del continente para sustentar y acompañar acciones bélicas contra los cárteles, con México como epicentro designado, como objetivo en la mira.
Hoy por la tarde sesionarán en San Lázaro las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Política Electoral que muy probablemente aprobarán, por mayoría simple, que Morena alcanza sin problema, la iniciativa presidencial de reforma electoral que a partir del miércoles podría ser puesta a votación plenaria.
Si en dicha plenaria hubiera un giro de última hora del PVEM y el PT en apoyo de la propuesta de Claudia Sheinbaum, se abriría el camino para reducir el monto del dinero público a actividades de partidos y para impedir que las camarillas directivas se apropien de lugares privilegiados en listas plurinominales para convertirse en legisladores. De no darse ese giro, se ahondaría la brecha electoral rumbo a 2027 y 2030 entre los tres partidos que han formado la alianza 4T en el Congreso, aunque Morena y Palacio Nacional, al no conseguir votación calificada para reformas constitucionales, con minoría simple de votos podrían imponer en leyes secundarias algunas de menor calado. ¡Hasta mañana!
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