▲ Escenas de la vida cotidiana este viernes en Cuba.Foto Jair Cabrera Torres
L
a criminal política estadunidense en contra de Cuba no es atribuible solo a ( fuck) Trump, sino a sus antecesores en la Casa Blanca (de Ike Eisenhower al propio magnate naranja; 13 mandatarios en total) y en las más de seis décadas transcurridas el gobierno gringo, con sus diferentes caretas, no ha hecho otra cosa que intentar asfixiar a los isleños con el pretexto de “erradicar el comunismo”, lo que constituye un delito de lesa humanidad. La agresión ha sido permanente y creciente el precio pagado por los cubanos, quienes no se han doblegado ni lo harán.
Acostumbrada al sometimiento de no pocos “gobiernos” latinoamericanos (y algunos más de distintas zonas del planeta), la Casa Blanca imperialmente no tolera que algún país decida salirse del corral gringo, algo que desde 1959 Cuba hizo en ejercicio de su soberanía y a partir de entones la agresión estadunidense ha sido salvaje y permanente.
A pesar de las dificultades y represalias que ello conlleva, desde entonces México ha mostrado su apoyo a la isla y actúa en consecuencia, aunque con distinta intensidad según el gobierno en turno. Por ello es destacable la decisión que ayer anunció la presidenta Sheinbaum: “estamos pensando enviar ayuda, si no este fin de semana, el lunes a más tardar. Y es principalmente alimentación y algunos otros insumos que nos han pedido (por medio de la embajada isleña en nuestro país). Hemos estado en ello, y, como saben, en todos los trabajos diplomáticos para poder reenviar petróleo a Cuba. Obviamente, no queremos que haya sanciones para nuestro país, pero estamos en ese proceso de diálogo. Y, por lo pronto, se va a enviar ayuda humanitaria.
Bien por el gobierno mexicano, y la comunidad de naciones (para ser congruente con la mayoría abrumadora contra el bloqueo que permanentemente, desde hace 33 años, que se ha manifestado en la Asamblea General de la ONU) debe seguir el ejemplo y hacer lo propio. Es intolerable que un pueblo padezca por los caprichos imperiales de una banda de hampones instalada en la Casa Blanca.
En vía de mientras, al Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ofrece su lectura sobre la realidad que vive la isla: “para 2026, estimamos un crecimiento de 0.1 por ciento, proyección que se basa en la expectativa de que podrían atenuarse algunos factores contractivos, pero sin que aún se traduzca en una recuperación significativa. Para dinamizar la economía a mediano y largo plazos, es necesario abordar las distorsiones estructurales. Persisten la falta de insumos importados y financiamiento; la inflación erosiona los ingresos familiares y el mercado cambiario sigue distorsionado, con un peso cubano muy devaluado en el mercado informal. Además, aunque para el presente año se espera una ligera mejora en el turismo y otras exportaciones, sus niveles seguirán por debajo del potencial debido a restricciones como las sanciones internacionales, así como los problemas internos relacionados con la oferta y la calidad de los servicios”.
En 2025, la economía cubana se contraería 1.5 por ciento, tras la reducción de 1.1 por ciento registrada en 2024, pues “continúa afectada por desequilibrios internos y choques externos. En el primer semestre de 2025 no se observaron señales de recuperación; sectores estratégicos como turismo y energía experimentaron un marcado deterioro, al que se sumó la escasez de insumos y divisas. El contexto internacional adverso, las sanciones y los problemas estructurales, como los retrasos en la realización de reformas y la limitada inversión extranjera, explican en gran medida la falta de impulso para el crecimiento”.
Y el punto central: “el bloqueo económico de Estados Unidos sigue afectando gravemente a Cuba, con pérdidas estimadas por el gobierno de 7 mil 556 millones de dólares entre marzo de 2024 y febrero de 2025 (equivalente a 79.4 por ciento de las exportaciones de 2024), lo que representa un aumento de 49 por ciento respecto al período anterior. El incremento responde al endurecimiento de las restricciones financieras y comerciales impuestas por el gobierno estadunidense, orientadas a debilitar sectores estratégicos, limitar el comercio internacional y restringir el acceso a insumos esenciales”.
Entonces, solidaridad con hechos, no con dichos, y el ejemplo mexicano debe motivar a la comunidad internacional a seguir ese camino (Rusia y China ya se pronunciaron a favor y actúan en consecuencia).
Las rebanadas del pastel
Hay que ponerse las pilas: a vacunarsecontra el sarampión, especialmente losniños… Fuerte abrazo de despedida para John Saxe-Fernández. Buen viaje.
X: @cafevega
