La cruzada de Tebas y el resto de directivos de La Liga en España está alcanzando cotas surrealistas, Tras el aviso a las empresas que ofrecen servicios de VPN, la siguiente víctima ha sido, directamente, el gobierno de los Estados Unidos.
Este efecto ha sido causado por la actual política de la administración dirigida por Javier Tebas, que está solicitando el bloqueo de todas las IPs que, según ellos, están relacionadas con el pirateo de contenido audiovisual relacionado con las retransmisiones de fútbol españolas.
Gracias a ciertas decisiones judiciales los directivos pueden exigir a los proveedores de servicios de internet (ISP) españoles bloquear muchas de las direcciones IP de los CDN de Cloudflare para intentar detener las retransmisiones piratas de partidos de fútbol.
El problema es que, dado que estas direcciones IP sirven a muchos sitios web de forma simultánea, esto interrumpe regularmente el acceso a esas webs, que no tienen nada que ver con el deporte, y mucho menos con el pirateo de retransmisiones de fútbol.
El último caso ha sido el de la nueva web estadounidense Freedom.gov, presentada como un acceso al contenido vetado por ciertos gobiernos.

Freedom GOV
El Androide Libre
Pese a que el proyecto estadounidense aún no está operativo, en La Liga han bloqueado el acceso de muchos millones de usuarios españoles a su página principal en el horario que coincide con las retransmisiones de fútbol.
Como es lógico, el portal americano no tiene nada que ver con la piratería de este tipo de contenido, pero al usar servicios como el CDN de Cloudflare, su acceso se ve interrumpido de forma colateral, como les pasa a otros proyectos webs, páginas o tiendas online. Incluso redes sociales enteras se han visto afectadas.

Bloqueo de Freedom.gov
El Androide Libre
El propio perfil de ProtonVPN, uno de los más beligerantes contra las últimas decisiones de LaLiga, ironizaba en X sobre que la administración de Trump estaría pirateando el contenido de La Liga, porque si no fuera así no se habría bloqueado su web.
Obviamente era simplemente un mensaje irónico, que demuestra lo absurdo del planteamiento de la administración de esta entidad y, también, de las órdenes judiciales que lo están permitiendo.
Este no es más que un nuevo caso en una situación que empieza a soliviantar a muchos actores internacionales y que podría dar el salto no sólo a las salas de la administración europea, sino a la americana, sobre todo en un momento en el que la administración Trump está deseosa de encontrar cualquier tema que derive la atención de uno de sus principales problemas.
