Levantan veto a atletas rusos y bielorrusos para los Paralímpicos de Milán-Cortina
▲ La rusa Varvara Voronchikhina es una de las deportistas beneficiadas con la determinación de las autoridades paralímpicas.Foto Comité Paralímpico Internacional
Afp y The Independent
Periódico La Jornada
Miércoles 18 de febrero de 2026, p. a12
Berlín. Seis deportistas rusos y cuatro bielorrusos podrán participar con las banderas de sus países en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina (6-15 de marzo), indicó el Comité Paralímpico Internacional (CPI).
Se trata de una decisión de gran valor formal y simbólico, que supone un paso adelante en la reintegración de ambas naciones, vetadas de la escena internacional del deporte desde la incursión a Ucrania en 2022.
“Se han atribuido seis plazas al CNP (Comité Nacional Paralímpico) ruso y cuatro al CNP bielorruso”, explicó Craig Spence, representante del CPI, quien precisó que esos deportistas serán tratados como “los de cualquier otro país”.
Eso quiere decir que podrán desfilar en la apertura, llevar su bandera y escuchar el himno de su país si se proclaman campeones.
El veto contra deportistas rusos y bielorrusos se extiende tanto a competencias olímpicas como en torneos organizados por la FIFA y la UEFA. Algo que ha generado protestas, pues se considera una medida parcial, ya que a Israel no se le suspende por el genocidio contra Palestina, pese a las solicitudes tanto de organismos de defensa de derechos humanos como de instancias deportivas que piden un trato equitativo.
El Comité Olímpico Internacional (COI) sostiene que el conflicto entre Israel y Palestina “no es comparable” con la guerra entre Rusia y Ucrania.
Rusia y su aliado Bielorrusia fueron suspendidos por el COI en octubre de 2023 como consecuencia del conflicto con Ucrania. En particular, el organismo criticó la decisión de Moscú de asumir el control de las autoridades deportivas en varias regiones ucranias ocupadas, lo que –según el COI– “viola la integridad territorial del Comité Olímpico Nacional de Ucrania”.
Esa suspensión dejó al Comité Olímpico Ruso sin financiación y determinó que sus atletas no pudieran participar en los Juegos Olímpicos de París. Algunos deportistas, no obstante, compitieron como competidores con una bandera neutral, y las preseas obtenidas no se contabilizaron en el medallero oficial.
Primer paso
El CPI había levantado por sorpresa su suspensión a los deportistas de Rusia y Bielorrusia en la asamblea general del pasado septiembre.
Después, el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS, por sus siglas en inglés) había validado esa decisión, que no es del agrado de la Federación Internacional de Esquí (FIS).
La suspensión parcial, que permitía sólo a una serie de deportistas autorizados según una serie de condiciones a competir bajo bandera neutral, fue decidida en 2023, como evolución del veto total inicial que se decidió cuando empezó el conflicto entre Rusia y Ucrania en febrero de 2022, con la ayuda de Bielorrusia.
El Comité Paralímpico Ruso (RPC) recibió cupos para participar en Milán-Cortina en tres deportes: dos en esquí alpino (un hombre y una mujer), dos en esquí de fondo (un hombre y una mujer) y dos en snowboard (dos hombres).
Los rusos están privados desde 2016 de sus símbolos en la arena olímpica, primero por los escándalos de dopaje y luego por la guerra con Ucrania.
Moscú siempre ha denunciado esas sanciones, estimando que el deporte debía estar ajeno a las consideraciones políticas.
Rusia también niega, a pesar de las pruebas y los testimonios existentes, haber orquestado un sistema de dopaje de Estado, especialmente en los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014.
Según el CPI, Bielorrusia ten-drá en los Paralímpicos de Invierno cuatro plazas, todas ellas en esquí de fondo (un hombre y tres mujeres).
