El lanzamiento del MacBook Neo, el nuevo portátil de Apple, ha hecho temblar a los fabricantes de portátiles. Un ejecutivo de Asus ha advertido que es un “shock” para la industria.
Que los de Cupertino se lancen a competir directamente con los ordenadores portátiles baratos con Windows, va a llevar a los fabricantes a buscar otro tipo de prestaciones más allá del precio para competir con el gigante de la manzana mordida.
En Lenovo parecen tenerlo muy claro. En el marco de la GTC 2026 de Nvidia, la gran cita anual de la compañía que se está celebrando estos días en San José (California), la marca china ha aprovechado para presentar sus nuevas ThinkPad y ThikStation P Series, sus portátiles y ordenadores más potentes y preparados para la IA, que llegarán al mercado global a partir de abril.
Más allá de estos productos, la gran sorpresa de Lenovo tiene que ver con la ED1000, un prototipo (proof of concept) de batería con ánodo de silicio que alcanza una densidad energética de 1.000 Wh/L.
Esta cifra es todo un récord, solo al alcance de las baterías de estado sólido que todavía no han terminado de dar el salto del laboratorio a los productos reales, sobre todo teniendo en cuenta que es la primera de su tipo diseñada específicamente para portátiles.
Qué es la ED1000
El tamaño y el peso de los ordenadores portátiles es una de las características más importantes cuando lo que se busca es la máxima portabilidad sin renunciar a la autonomía. Las marcas lo saben, y por eso están apostando por materiales cada vez más ligeros y por aumentar la densidad energética de las baterías, para que los usuarios puedan olvidarse de llevar siempre el cargador a mano o necesitar un enchufe.
El dato clave en el caso de la ED1000 de Lenovo es que logra una capacidad de hasta 99,9 Whr sin aumentar el tamaño físico del dispositivo, lo que supone una mejora de más del 10% en densidad energética respecto a generaciones anteriores.

El nuevo ThinkPad P1 Gen 9.
Omicrono
Los portátiles actuales que ya integran baterías de 100 Whr, como los nuevos MacBook Pro de 16 pulgadas con chip M5 Pro, alcanzan las 21 horas y 10 minutos en pruebas reales de navegación web, según Apple.
Tomando como referencia que los mejores portátiles Windows con un máximo de 73 Whr logran entre 16 y 25 horas en uso ofimático, y teniendo en cuenta la mejora del 10% en densidad energética que aporta el silicio, la ED1000 podría permitir autonomías de hasta 30 horas.
La tecnología tradicional de baterías de iones de litio utiliza grafito en el ánodo, el electrodo negativo, que libera electrones durante su uso generando electricidad. El silicio, en cambio, puede almacenar hasta 10 veces más iones de litio que el grafito, lo que se traduce en una densidad energética muy superior.
El principal obstáculo hasta la fecha es que el silicio se expande y contrae durante los ciclos de carga, lo que puede degradar la batería si no se gestiona correctamente. La industria está abordando este reto mediante compuestos de silicio-carbono (Si-C), una tecnología que llegó a móviles de Honor en 2023 y desde entonces se ha expandido, llegando también a terminales de Xiaomi o Samsung.
Eficiencia energética
Aunque Lenovo no ha detallado la composición ni la arquitectura final de la batería, la diferencia de la ED1000 con respecto a esas y otras baterías no parece estar solo en la capacidad, sino en la eficiencia energética de cada celda.
Al reducir las pérdidas internas de la batería y mejorar la densidad volumétrica, el ánodo de silicio propicia la posibilidad de mantener esa capacidad en un espacio más pequeño, o incluso ampliar la capacidad si el factor de forma lo permite.

Batería externa Lenovo Go
Omicrono
En la práctica, esto se traduce en que la batería puede ofrecer más ciclos de carga con menos degradación, lo que mejora la autonomía sostenida a lo largo de la vida útil del dispositivo, algo crucial para no tener que cambiar la batería cada pocos años.
El destino de la ED1000, de momento un prototipo, parecen ser las próximas ThinkStation y ThinkPad de Lenovo. Las que acaba de presentar incluyen las GPUs de Nvidia RTX PRO Blackwell, que consumen entre 60 y 150 W cuando más se les exige, lo que conlleva la necesidad de baterías con mayor capacidad pero, sobre todo, más eficientes tanto en las tareas ligeras como en otras más exigentes, como el renderizado o el uso intensivo de agentes de IA.
El proyecto de esta nueva batería de Lenovo se ha desarrollado en colaboración con la Universidad Jiao Tong de Shanghái y, en definitiva, abre la puerta a nuevas posibilidades en cuanto a autonomía y factores de forma en portátiles de alto rendimiento.
Sin embargo, la compañía china no es la única compañía apostando por el silicio. La mítica TDK, tan conocida por las casetes y las cintas VHS en los años 80 y 90, lleva décadas fabricando componentes electrónicos, y en los últimos años ha centrado buena parte de sus esfuerzos en las baterías.
En enero de este mismo año, la firma japonesa anunció el lanzamiento de su cuarta generación de baterías ultradelgadas de ánodo de silicio, con hasta un 15% más de densidad energética frente a las celdas de grafito convencionales, según sus últimas pruebas.
