La próxima edición del Mobile World Congress que se celebrará en España será el escenario donde la compañía Tecno presente su ambiciosa propuesta de telefonía modular.
Esta forma de diseñar teléfonos fue popular hace unos años, con marcas como LG o Motorola apostando por los accesorios para modelos concretos, que cambiaban sus prestaciones.
Pero nunca llegaron a ser algo masivo, y el famoso Project Ara de Google también se quedó en un cajón.
El MWC de Barcelona servirá como escaparate para un dispositivo que busca retomar una idea que muchos daban por perdida tras el cese de proyectos similares en el pasado.
Tecno ha decidido explorar un camino diferente al que intentaron otros gigantes de la industria hace casi una década, apostando por una arquitectura magnética extremadamente delgada que promete cambiar la forma en la que interactuamos con nuestros dispositivos móviles cotidianos.
El núcleo de esta propuesta se basa en lo que Tecno denomina Tecnología de Interconexión Magnética Modular.
A diferencia de los prototipos antiguos que solían ser voluminosos y complejos de ensamblar, este nuevo concepto destaca por una finura sorprendente. El cuerpo principal del teléfono tiene un grosor de apenas 4,9 milímetros, una cifra que lo sitúa entre los terminales más estilizados del mercado actual.

Móvil modular de Tecno
El Androide Libre
Incluso cuando se le añade un módulo de batería adicional, que aporta otros 4,5 milímetros, el conjunto total se mantiene en unas dimensiones muy similares a las de cualquier teléfono de gama alta convencional, lo que facilita enormemente su portabilidad y uso diario sin sacrificar la comodidad del usuario.
La conectividad entre los distintos elementos es uno de los pilares fundamentales de este sistema.
En lugar de depender exclusivamente de pines físicos o conectores mecánicos que puedan desgastarse con el tiempo, Tecno ha implementado un sistema que combina conexiones magnéticas con tecnologías de transferencia de datos inalámbricas de alta velocidad.
Los módulos se emparejan con el dispositivo central mediante el uso de Wi-Fi, Bluetooth y ondas milimétricas o mmWave.
Esta combinación permite que la transferencia de información entre el accesorio y el teléfono sea prácticamente instantánea, permitiendo que funciones complejas como la captura de vídeo o la fotografía de larga distancia se realicen sin retardos perceptibles para el consumidor.
En cuanto al diseño estético, la marca ha preparado dos variantes bien diferenciadas para satisfacer diversos gustos.
Por un lado, encontramos la edición ATOM, que se caracteriza por un cuerpo de aluminio plateado con acentos en color rojo, ofreciendo una apariencia elegante y técnica.
Por otro lado, la edición MODA presenta una estética más atrevida y orientada a un público que busca un estilo visual más llamativo y diferenciado.
La parte posterior del dispositivo se divide en ocho zonas modulares específicas, que sirven de guía para colocar los accesorios de manera precisa, asegurando que cada componente se ubique en la posición óptima para su funcionamiento y ergonomía.
El ecosistema inicial que acompaña a este lanzamiento incluye cerca de diez módulos diferentes.

Móvil modular de Tecno
El Androide Libre
Entre ellos destaca una cámara de acción pensada para creadores de contenido que necesitan resistencia y calidad en movimiento, así como una lente teleobjetivo que utiliza la propia pantalla del teléfono como visor avanzado.
También se han incluido herramientas de comunicación para zonas sin cobertura, lo que amplía las posibilidades de uso del terminal en entornos remotos o situaciones de emergencia.
Aunque se trata de un avance tecnológico notable, Tecno ha aclarado que este dispositivo se enmarca dentro de un pensamiento de diseño a largo plazo. Por el momento, no se han anunciado fechas de lanzamiento comercial ni precios finales, ya que la empresa lo considera un laboratorio de ideas para sus futuros productos.
La intención es demostrar la viabilidad técnica de un ecosistema donde la personalización del hardware sea tan sencilla como cambiar una funda, ofreciendo una flexibilidad que hasta ahora parecía limitada por las restricciones de fabricación de los terminales cerrados tradicionales.
