▲ El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, en entrevista.Foto La Jornada
Dora Villanueva
Enviada
Periódico La Jornada
Lunes 23 de marzo de 2026, p. 16
Cancún, QR., El sistema bancario y no bancario de México se encuentra “mucho más sólido” que hace un año en temas de prevención de financiamiento a actividades ilícitas. Se reforzaron los controles y se viró a una estrategia “proactiva” por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera, la cual se encuentra en conversación continua con las autoridades de Estados Unidos, enfatizó Édgar Amador Zamora, secretario de Hacienda y Crédito Público, a consulta sobre lo realizado en la materia luego de las acusaciones de lavado de dinero hechas por el Tesoro estadunidense en 2025.
En entrevista con La Jornada, el funcionario –que se encuentra al centro de las negociaciones con el sistema financiero para impulsar la inyección de 5.6 billones de pesos al Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar– apuntó que en este segundo año de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo el énfasis es levantar todas las herramientas para que la economía crezca más, al tiempo que se profundiza la inclusión financiera como una manera de seguir reduciendo los niveles de pobreza.
Impacto neutro por repunte del precio de energéticos
En una conversación que arrancó con el contexto internacional –y el repunte de los precios del petróleo por el conflicto en Medio Oriente–, Amador Zamora aseguró que, en el escenario actual, el gobierno federal tiene la capacidad de absorber el impacto de un incremento en elcosto de los combustibles y que en el balance público el efecto sea neutro. “Va a depender mucho de la magnitud, de la variabilidad de los precios, de la capacidad de producción doméstica, pero los mercados de futuros marcan algunos meses y creo que dentro de ese horizonte estamos confiados en tener un impacto neutral en las finanzas públicas”.
Más allá de la incertidumbre global, en la conversación que tuvo lugar el último día de la 89 Convención Bancaria, el titular de Hacienda destacó los acuerdos alcanzados con los banqueros para llevar a acciones concretas el plan de infraestructura presentado en febrero por la Presidenta, así como los compromisos del sector para elevar en este sexenio el financiamiento de 38 por ciento del producto interno bruto (PIB) a 45 por ciento, además de acompañar una digitalización que, específicamente, significa que “las comisiones van a bajar por primera vez en la historia”.
En ese punto, el secretario de Hacienda expuso cómo lo digital marca la agenda de la política pública este 2026. Detalló que se va a empezar por el acceso al sistema universal, mediante la digitalización de expedientes y trámites, y de ahí se va a ampliar a los pagos y el crédito.
“Los beneficios de digitalizarse son muchos y múltiples. El acceso al crédito, el que tengas la capacidad de construir un historial crediticio, pesa mucho más que cualquier afectación (de la que hubiera riesgo). La fiscalización corre, en tanto, por otra vía, no deberían explicarse el uno al otro”, zanjó.
Detrás de la digitalización, expuso, y de ofrecer servicios financieros más económicos a la población, subyace la tarea del profundizar la salida de más de 13 millones de mexicanos de la pobreza. “La estrategia de los programas Bienestar (del sexenio pasado) se tradujo también en inclusión financiera. Entonces, vamos a profundizar por ahí”, acentuó el secretario.
Comparó los datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2021 y 2024 –cuando el porcentaje de población con al menos un producto financiero pasó de 67.8 por ciento a 76.5 por ciento–: “buena parte del brinco que dimos fue con el Banco del Bienestar. Creo que eso no lo hemos comentado lo suficiente. La inclusión financiera y la reducción de la pobreza van juntos”.
Seguimiento a cada peso para rendición de cuentas
Consultado sobre qué identifica al plan de infraestructura actual, comparado con por lo menos un par de proyectos realizados durante la pasada administración, el funcionario federal señaló: “la transparencia”. El seguimiento a cada peso en proyectos mixtos (entre públicos y privados) será reglamentado por la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, enviada por la Presidenta al Congreso.
“Eso va a ser muy valioso para inversionistas, calificadoras y el público en general. Incluso en temas de rendición de cuentas. Eso va a permitir que exista una clara trazabilidad muy clara entre las fuentes y los usos de los recursos de infraestructura.”
Los primeros resultados se ven en el sector eléctrico, dijo, en los que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tuvo ofertas seis veces superiores a lo que habían esperado en contratos mixtos, adelantó el funcionario.
En cuanto a Petróleos Mexicanos (Pemex), Amador Zamora ponderó que más allá de los apoyos dispuestos para 2025 y este año, encaminados a que en 2027 la empresa sea autosuficiente, “en un sentido, (la petrolera pública) ya está yendo sola”; por ejemplo expuso el regreso de Pemex a los mercados –después de seis años– con una emisión de 31 mil 500 millones de pesos en el mercado doméstico.
Al margen de los comentarios que levantó la reforma energética de 2025, el secretario de Hacienda sostuvo que la confianza en ambas empresas –CFE y Pemex– se observa en la respuesta a sus emisiones de deuda, dado que, “al final de cuentas, están integradas en el balance público”.
Apuntó que en los mercados, México se compara favorablemente con otras economías porque es de las pocas que está mejorando sus métricas fiscales.
Tan sólo la reducción en un punto porcentual del déficit público –si se cuentan los apoyos a Pemex– fue la más importante desde 1995, para pasar de 5.8 por ciento del PIB a 4.8 por ciento.
Y si bien México se encuentra en esa ruta de consolidación fiscal –reducir la brecha entre ingresos y gastos–, para Hacienda el acento ahora no está en contener el gasto, sino en hacer crecer la economía para también impactar con una reducción de la deuda pública.
“No hay que dejarle todo el cargo de la responsabilidad de la métrica a la parte de la deuda pública. También tenemos que hacer crecer el producto interno (…) creo que hemos estado muy enfocados en el numerador (la deuda) y tenemos que poner el acento en el denominador (el PIB).”
Las transacciones, supervisadas
Luego de negociar inversiones para infraestructura con un gremio que el año pasado fue puesto bajo la lupa de la Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro (FinCEN, por sus siglas en inglés) –que sancionó a tres instituciones financieras que prácticamente se evaporaron: CIBanco, Intercam y Vector Casa de Bolsa–, Amador Zamora aseguró que el sistema financiero en México se encuentra mejor regulado.
“Estoy convencido de que tenemos hoy un sistema financiero bancario y no bancario mucho más sólido en tema de prevención de financiamiento a actividades ilícitas (…) No hemos tenido mayores temas en el sector bancario. De manera nacional surgen señalamientos contra personas físicas o algunas personas morales, pero creo que todo el sistema está mucho más robusto en términos de prevención al financiamiento de actividades ilícitas.”
Recordó que el país se encuentra bajo revisión del Grupo de Acción Financiera Internacional; no obstante, sobre los resultados, “estamos tranquilos”.
En cuando a los estimados por el contrabando de hidrocarburos, el titular de Hacienda consideró que el indicador más fiable hasta el momento es el presentado en el número de querellas, que alcanza los 16 mil millones de pesos.
