No habrá más deuda pública heredada en Michoacán, gracias a reforma constitucional
De la Redacción
Periódico La Jornada
Jueves 19 de febrero de 2026, p. 11
Morelia, Mich., La reciente aprobación de la reforma constitucional propuesta por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ante el Congreso local prohíbe al Ejecutivo estatal contratar deuda pública de largo plazo, más allá del periodo para el que fue electo, porque daña las finanzas estatales como le ocurrió a él, que recibió la administración estatal con una carga de aproximadamente 50 mil millones de pesos que se prolongó por más de tres décadas.
Representantes de los poderes Judicial y Legislativo, así como dirigentes partidistas y sectores sociales, respaldaron la medida impulsada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla al considerarla un paso hacia la responsabilidad fiscal.
Los gobiernos michoacanos de entre 1993 y 2021 acumularon una deuda superior a 22 mil millones de pesos, más intereses, lo que generó presión presupuestaria y limitó la inversión.
Ante ello, una de las primeras acciones del mandatario fue eliminar prácticas de concentración y dispersión discrecional de recursos, conocidas como la “licuadora financiera”, que derivaban en insuficiencia para cubrir salarios y compromisos institucionales hacia el final del periodo fiscal.
▲
“Nos acostumbramos a que del gobierno sólo escuchábamos ‘déficit, deuda, corrupción, no hay recursos’, y hoy invertimos en Michoacán”, dijo el gobernador michoacano, Alfredo Ramírez Bedolla.
En los años recientes, la administración bedollista ha cubierto alrededor de 20 mil millones de pesos en obligaciones financieras sin suspender programas sociales ni proyectos de infraestructura, reconociendo además que los intereses han impedido liquidar totalmente los pasivos. El mandatario sostuvo que actualmente el manejo financiero es más ordenado debido a prácticas responsables que impulsa su gobierno.
Un ejemplo de ello, es que desde 2021 se han invertido más de 40 mil millones de pesos en obra pública sin contratar nuevos créditos, y que si bien, la deuda per cápita es de aproximadamente 4 mil 300 pesos, hay un contraste con la inversión por habitante, la cual supera 8 mil 400 pesos, lo que, según palabras de Ramírez Bedolla, refleja un cambio en la gestión financiera del estado.
