▲ La comisión recomienda estudiar síndromes geriátrico y de feminización del envejecimiento.Foto José Carlo González
Alexia Villaseñor y Jared Laureles
Periódico La Jornada
Jueves 26 de febrero de 2026, p. 17
Ante la tendencia de envejecimiento de la población privada de la libertad, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) lanzó un llamado urgente para modificar las condiciones en que se encuentran las personas de la tercera edad en reclusión, ya que las prisiones tienen infraestructura inaccesible y carecen de protocolos para atender enfermedades degenerativas y problemas diversos de este sector.
Durante un pronunciamiento sobre el deber del Estado de garantizar los derechos humanos a este grupo etario en esa condición, la ombudsman nacional, Rosario Piedra Ibarra, detalló que el documento propone la adopción de medidas preventivas analizando y atendiendo contextos específicos.
En la sede de la CNDH Rosario Ibarra de Piedra –donde no se permitieron preguntas de la prensa ni acercamiento a la presidenta de la comisión–, Nestora Salgado, directora de la Tercera Visitaduría del organismo, informó que de según datos del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2023, en los 264 centros estatales supervisados se registró una población de 213 mil 233 personas privadas de la libertad, de las que son mayores 7 mil 668. A esto se suma que en 14 centros federales supervisados hay 19 mil 794 internos, de los cuales 511 pertenecen a la tercera edad. Este sector enfrenta enfermedades crónicas, dependencia funcional, aislamiento, abandono familiar, barreras arquitectónicas y falta de atención especializada, entre otros.
Edgar Olivares Agustín, subdirector jurídico del Instituto Nacional de Personas Adultas Mayores, mencionó que el sistema penitenciario fue diseñado principalmente para la población joven; las prisiones presentan problemas de infraestructura y falta de protocolos para varias enfermedades degenerativas y padecimientos como Alzheimer.
Debido a las condiciones de reclusión, agregó, el desgaste físico y mental equivale a tener hasta 15 años más que en libertad. Por ello, dijo, se deben abordar fenómenos como los síndromes geriátricos y la feminización del envejecimiento.
Entre las recomendaciones del documento de la CNDH está la creación de una guía de identificación, seguimiento y atención para los casos de maltrato, abandono, discriminación o negligencia institucional hacia este grupo etario.
