▲ A Milán-Cortina venimos a competir, no sólo a participar, queremos probarnos, dijo Pitter, atleta de bobsleigh.Foto tomada de Jamaica Bobsleigh & Skeleton Federation
Xinhua
Periódico La Jornada
Viernes 20 de febrero de 2026, p. a12
El jamaicano Shane Pitter no conocía el hielo ni la nieve. A los 26 años grababa videos pescando en el mar y realizando entrenamiento físico, presentándose como “un joven que vive en Jamaica”. Su mundo estaba lleno de olas, sol y buceo, no de bobsleighs, pistas heladas ni pantallas de cronometraje.
“Al principio, ni siquiera sabía qué era el bobsleigh”, recordó. El punto de inflexión llegó después de los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín 2022. En una pista de atletismo, en el país de donde salen los hombres más rápidos del planeta, un deportista jamaicano de bobsleigh que compitió en los Juegos de 2022 se acercó a él y a un amigo.
“Nos preguntó: ‘¿Chicos, quieren unirse al bobsleigh?’ Pero al principio no sabía qué era eso. Así que dijo: ‘Una cajita diminuta que se empuja colinas abajo’. Y pensé: ‘¡Guau, eso suena divertido! Quiero unirme’”.
El atleta anotó su número de teléfono, pero no hubo respuesta inmediata. “Estuve esperando casi dos meses. Luego fui con mi madre y le comenté: ‘Mamá, no he recibido ninguna llamada’. Y ella me respondió: ‘Sólo ten paciencia’”.
Finalmente, Pitter se unió al equipo y empezó a comprender el legado del bobsleigh jamaicano: cuatro hombres que compitieron en los juegos invernales de Calgary de 1988 a pesar de no tener acceso al hielo y la nieve, una historia que luego quedó inmortalizada en la película Cool Runnings.
“Esos pioneros realmente me inspiraron. Incluso cuando se estrellaban, recogían el trineo y cruzaban la meta. Eso no era sólo competencia, era espíritu deportivo”, señaló Pi-tter, a quien le llevó cuatro años pasar de ser un completo principiante a un atleta olímpico.
“Mi entrenador me decía que subiera al muro de la curva y hacía lo contrario. Simplemente me golpeaba contra esas paredes. Después de eso, seguí viendo las imágenes en primera persona de la pista, analizando cada curva para aprender cada día y mejorar.”
Jamaica nunca ha terminado más allá de un lugar 14 en una carrera olímpica de bobsleigh y eso no ha cambiado en Milán-Cortina. Pitter debutó en el bobsleigh de dobles masculino, en la tercera manga del martes, él y su compañero de equipo cronometraron 55.97 segundos, su mejor marca de las tres series, pero terminaron en el lugar 22 en la general y se quedaron fuera de la etapa final.
Después de la carrera, Pitter parecía reacio a conformarse con ese resultado. “Estar aquí es un honor, pero representamos mucho más que sólo a nosotros mismos. Jamaica no sólo está aquí para participar. Queremos probarnos. En la competencia de cuádruple masculino, espero que juntos podamos tener un mejor desempeño”, agregó.
Las medallas olímpicas siguen siendo un sueño para Jamaica, porque aún están lejos. Y el financiamiento es un problema enorme, como siempre ha sido el caso: la jamaicana Mica Moore, quien en su día fue corredora de bobsleigh para Gran Bretaña, contó que gastó más de 40 mil libras (54 mil 500 dólares) para financiar su temporada olímpica, simplemente porque no hay otra forma disponible.
El equipo jamaicano de bobsleigh es uno de los pocos en los Juegos de Invierno que tienen en sus filas a atletas afrodescendientes, pues en su mayoría predominan los competidores blancos.
La Asociación Nacional de Áreas de Esquí declaró en 2024 que de todos los visitantes de las estaciones de esquí estadunidenses, apenas uno por ciento se identificaba como afrodescendiente. Las razones más comunes son el costo y la accesibilidad: muchos deportes de invierno son caros y las estaciones de esquí suelen estar alejadas.
Pitter podría ser quien encuentre la manera de, algún día, impulsar de forma realista que el bobsleigh jamaicano sea celebrado por algo más que la película. Esta temporada consiguió múltiples medallas en el circuito de la Copa Norteamericana, incluyendo victorias de etapa.
Hoy, cuando se menciona el bobsleigh jamaicano, muchos todavía piensan en Cool Runnings. Pitter respeta esa historia, pero hace hincapié en el presente. “Respetamos, pero lo que estamos viviendo ahora es la vida real. Este es nuestro trabajo y somos atletas profesionales”.
Después de la temporada, planea regresar a su hogar para grabar videos sobre la vida en el mar. La pesca submarina es su actividad favorita.
”Antes, pescaba para ganarme la vida. Ahora es más por diversión”. Al preguntarle si la pesca y el bobsleigh tienen algo en común, sonrió. “En el aspecto mental es lo mismo: mantener la concentración, conservar la paciencia, empezar con una sonrisa y no entrar en pánico”.
Con información de Ap
