La economía a nivel mundial tiene una cita clave este miércoles en la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El organismo ha propuesto la mayor liberación de reservas de petróleo de su historia para reducir los precios del crudo, disparados por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. ¿Qué son estas reservas? Una garantía estratégica de petróleo pensada para hacer frente a situaciones de crisis, en particular cuando hay una interrupción de suministro, y que podrían ser utilizadas ante la guerra en Oriente Medio para dar un mensaje de tranquilidad al mercado.
La AIE se creó un año después de la primera gran crisis del petróleo de 1973 para afrontar situaciones como la que se había vivido entonces y una de sus principales herramientas son precisamente estas reservas estratégicas.
Sus países miembros, que ahora son 32 (casi todos los de la OCDE), tienen la obligación de disponer en esas reservas del equivalente de al menos 90 días de importaciones para sacarlas rápidamente al mercado en caso de necesidad.
De acuerdo con los datos públicos de la AIE, actualizados hasta noviembre de 2025, todos los países cumplían esa regla con la única excepción de Australia, y eso al margen de la situación especial de los cuatro que son exportadores netos de crudo (Estados Unidos, México, Canadá y Noruega).
España dispone de reservas para 92 días de suministro
Muchos de ellos superaban ampliamente esos 90 días de importaciones. En el caso de España eran 96 días, 40 en manos públicas y 56 en las de la industria. Este miércoles, la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y para el Reto Demográfico, Sara Aagesen –que ha apoyado este miércoles la liberalización propuesta por la AIE–, ha explicado que las reservas actuales en España equivalen a 92 días de suministro.
Los estatutos de la organización contemplan su utilización para un amplio abanico de escenarios, que van de los desastres naturales a los accidentes técnicos en instalaciones petroleras pasando por tensiones geopolíticas, como la que se vive actualmente con la guerra en Oriente Medio. Este miércoles, la tensión es máxima en el Estrecho de Ormuz, paso clave energético a nivel internacional, con varias denuncias de ataques a cargueros, entre ellas de EEUU.
Ese petróleo, tanto crudo como refinado, puede estar en depósitos directamente controlados por los gobiernos o por empresas, e incluso en algunos casos puede estar en el extranjero, en el marco de acuerdos bilaterales entre Estados.
La decisión de recurrir a esas reservas estratégicas es resultado de una acción colectiva y una vez que se ha tomado, al término de un proceso de consultas que puede durar un par de días, cada país miembro contribuye en una proporción a la de su consumo de petróleo.
Aagesen ha afirmado este miércoles que, si la respuesta de todos los miembros del consejo de gobierno de la AIE es positiva, en el caso de España se liberarán alrededor de 12 días ó 12 días y medio de reservas, ha sostenido en un desayuno informativo de Europa Press.
“Por parte de España vamos a apoyar, nosotros siempre hemos sido solidarios y entendemos que de esta manera también apoyamos a que los mercados estén menos tensionados y que otros países, que sus tensiones son más allá de los precios, puedan tener respuesta en el suministro”, ha afirmado la vicepresidenta tercera.
Mecanismo usado en cinco ocasiones
Desde la creación de la AIE, este mecanismo se ha utilizado en cinco ocasiones: por la guerra del golfo Pérsico en 1991; por los huracanes Katrina y Rita que inutilizaron instalaciones de hidrocarburos en el golfo de México; por la guerra civil en Libia en 2011; y las dos últimas veces se produjeron en marzo y en abril de 2022 por la crisis energética desencadenada con la invasión rusa en Ucrania.
Ahora la cuestión se plantea por el cierre del Estrecho de Ormuz por Irán al tráfico marítimo, ya que por allí pasa normalmente una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo (unos 20 millones de barriles diarios) y que en su inmensa mayoría va destinado al mercado asiático.
La vicepresidenta Sara Aagesen ha confirmado que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha propuesto una liberación récord en su historia, en una cantidad que supera “en más del doble” los 182 millones de barriles que se liberaron durante la guerra de Ucrania, recoge Europa Press.
Según el ministro francés de Finanzas, Roland Lescure, cuyo país ejerce este año la presidencia del G7, el volumen total de las reservas de la AIE es de más de 1.000 millones de barriles.
Lescure, que presidió el lunes una reunión de ministros de Finanzas de ese grupo de los siete países más ricos (todos miembros de la AIE) y el martes otra cita de los titulares de Energía ha precisado este miércoles que la decisión no está tomada, y que en caso de que se decidiera eso no significaría que se liberaría todo de un día para otro.
La idea, según el ministro, es enviar “un mensaje muy claro de que si no se puede reabrir el estrecho de Ormuz inmediatamente, lo vamos a sustituir –dijo– por otro petróleo” para intentar enfriar así los mercados, donde la tensión subió en particular en la noche del domingo al lunes, cuando el barril de petróleo brent, de referencia en Europa, se disparó por encima de la barrera de los 100 dólares y llegó a cotizar a casi 120 dólares.
Este miércoles los precios del petróleo y el gas vuelven a subir después de los pronunciados descensos del martes, cuando el presidente de EEUU, Donald Trump, afirmó que la guerra contra Irán estaba “casi terminada”. Sin embargo, las declaraciones del mandatorio estadounidense y su equipo siguen siendo contradictorias sobre la duración del conflicto, lo que mantiene en la incertidumbre a la economía mundial.
