▲ Elementos del Ejército y la Guardia Nacional, entre otros, participaron en las prácticas de seguridad para el Mundial.Foto Jorge Ángel Pablo García
Javier Salinas Cesáreo
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 20 de marzo de 2026, p. a11
Tecámac, Méx., Una aeronave procedente del Caribe, catalogada como clandestina y que representaba una amena-za “por posible contrabando y terrorismo” para la seguridad nacional, fue obligada a aterrizar por fuerzas especiales nacionales en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y detenidos sus tripulantes.
Este fue uno de los 10 simulacros que elementos del Ejército y la Guardia Nacional llevaron a cabo como parte del Ejercicio Militar de Aplicación Ollamani, el cual implementarán para brindar seguridad y vigilancia durante la celebración de la Copa Mundial de Futbol 2026 en el contexto del Plan Kukulcán.
Otro escenario fue una toma de rehenes en un avión procedente de Sudamérica con destino a un país de Norteamérica por parte de un grupo armado, donde se aplicó el Programa Local de Seguridad Aeroportuaria (PLSA), basado en normas nacionales e internacionales.
Los militares intervinieron para dialogar con los secuestradores con exigencias políticas, económicas y de reabastecimiento de combustible. Liberaron a los rehenes y detuvieron a los sujetos.
Los ejercicios realizados en el Campo Militar Estratégico Conjunto, en Santa Lucía, tienen como propósito comprobar la capacidad operativa, fortalecer la ecuación y evaluar el desempeño en un entorno controlado, pero lo más apegado a la realidad, dijo Martín Salinas Reyes, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta.
“El ejercicio Ollamani tiene la finalidad de demostrar las capacidades interoperativas, institucionales con vistas a proporcionar seguimiento y protección a las actividades relacionadas con el Mundial 2026 en la Ciudad de México.”
También fueron puestos en acción los perros del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria para la detección de riesgos agroalimentarios.
Después se hizo una demostración de la operación del Centro de Mando y Control Conjunto y la sala de crisis que serán instalados en los lugares que se requiera, como el estadio Azteca y el Zócalo capitalino, donde estará colocado desde el comienzo de la Copa del Mundo y hasta su final.
En el área de la 37 Zona Militar se hicieron demostraciones de otros escenarios, como el control de multitudes, donde un grupo de personas viendo un partido de futbol en una plaza pública se arremolinan y resultan varios lesionados. Los heridos fueron atendidos y uno de ellos trasladado vía área.
Otro práctica fue la detección de un artefacto explosivo y su retiro en el estacionamiento del estadio Azteca. También hubo demostraciones de desactivación de drones no autorizados.
Los cuerpos militares hicieron además la demostración de la atención de un incendio en una plaza comercial con rescate aéreo utilizando un vehículo a escala, así como el de un derrame con cloro.
Otra de las prácticas incluyó el robo del equipo deportivo a la selección de Sudáfrica, participante en el Mundial, sobre la carretera México-Toluca a la altura de El Guayabito.
En las demostraciones participaron funcionarios del Sistema Nacional de Protección Civil, Secretaría de Seguridad Ciudadana, Agencia Federal de Aeronáutica Civil, Cruz Roja, Ejército Mexicano, Guardia Nacional, representantes deportivos de la Copa FIFA, entre otras dependencias.
“A la fecha, ya trabajamos la fase de planeación y la simulación con el empleo del sistema tác-tico computarizado en la Escuela Superior de Guerra que nos permitió materializar 55 escenarios derivados de la evaluación de riesgos del Plan Kukulkán. Hoy nos encontramos en la fase de ejecución, donde se materializan 10 escenarios de los 16 que tenemos programados en esta fase.”
El general Román Villalvazo Barrios, jefe del Centro de Coordinación para la Copa Mundial de Futbol 2026, señaló que México tiene la capacidad, experiencia y talento humano para estar a la altura de este desafío que significa la seguridad en la Copa 2026, pero, subrayó, más allá de eso tiene la voluntad inquebrantable de cumplir con excelencia
“Lo que hemos presenciado no es una simulación aislada, es el reflejo del compromiso, de la disciplina y la coordinación interinstitucional que exige un evento de talla mundial que será observado por millones de personas de todo el planeta.
“Este ejercicio ha demostrado de manera efectiva las fortalezas y también nos brinda la oportunidad de identificar áreas de mejora, que deberán de ser atendidas con oportunidad y sentido estratégico. No hay espacio para la improvisación, cada detalle cuenta y cuenta mucho, cada protocolo debe aplicarse y ejecutarse con precisión y cada integrante de este gran esfuerzo debe tener la certeza de que su papel es fundamental en el esfuerzo por desarrollar un entorno seguro para atletas visitantes y ciudadanos mexicanos”, aseveró.
