España se encuentra entre los mercados donde los móviles chinos tienen más alcance. Marcas como Huawei y Xiaomi han logrado hacerse con un gran número de usuarios, cada una en su momento.
Y firmas como OPPO y HONOR, junto a Realme o VIVO, siguen apostando por nuestro país.
Y lo que todas esas marcas tienen en común es que, en mayor o menor medida, apuestan por la tecnología de baterías de silicio carbono.
Esta forma de almacenar energía no es nueva, pero lleva pocos años en el sector de la telefonía móvil, aunque cada vez es más importante.
En 2025 se produjo un aumento de modelos que la integraban, con baterías de 6.000, 7.000 y hasta 10.000 mAh, cifras imposibles de alcanzar con las baterías tradicionales sin sacrificar el peso, tamaño y grosor.

Realme P4 Power
El Androide Libre
Sin embargo, marcas como Google o Apple han decidido no apostar por esta tecnología aún. Tampoco lo ha hecho Samsung, que acaba de lanzar hace poco sus nuevos Samsung Galaxy S26 Series.
Y no son pocos los usuarios y analistas que se han sentido decepcionados por ello, aunque hemos de reconocer que los móviles de Samsung tienen una autonomía mejor de la que podría suponerse.
Sin embargo, en el marco del Galaxy Unpacked de este mes de febrero, Moon Sung-Hoon, vicepresidente ejecutivo de Samsung Electronics y jefe del equipo de investigación y desarrollo de teléfonos inteligentes, ha hablado sobre el futuro de la empresa en este aspecto.
Indicó que Samsung Electronics está preparando teléfonos inteligentes con batería de ánodo de carbono de silicio, que se lanzarán a su debido tiempo.

Carga en un Samsung Galaxy S26 Ultra
El Androide Libre
San Francisco
El directivo surcoreano remarcaba que “tecnologías nuevas como los ánodos de carbono de silicio deben pasar la certificación de inspección de calidad muy estricta” en la compañía.
Eso sí, una vez que Samsung crea que las baterías de ánodo de silicio-carbono pueden mejorar la experiencia del cliente, la compañía considerará esta opción.
De hecho, la propia Samsung tiene experimentos en proceso que pueden revolucionar este sector de la industria.
El problema que tuvo Samsung con los Galaxy Note 7 supuso un mazazo para la reputación de la empresa, y desde entonces se han mostrado extremadamente cautos a la hora de modificar partes de sus móviles relacionadas con la autonomía.
No ha sido hasta 2026 que han decidido integrar una carga rápida de 60 W en su modelo estrella, el Galaxy S26 Ultra, cuando terminales de la competencia llevan años con velocidades superiores.
