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Periódico La Jornada
Martes 9 de junio de 2026, p. 7
Nueva York., Un momento al principio de El día de la revelación resultará familiar para cualquiera que haya crecido viendo las películas de Steven Spielberg. Un pronóstico del tiempo en la televisión anuncia granizo. La cámara se desplaza hacia abajo, desde el televisor hasta la mesa de la cocina. Se oyen tintineos. Cae cereal en un tazón.
“Eran Froot Loops”, dice Spielberg sonriendo. “Mis favoritos”.
La última película de Spielberg, al igual que algunas de sus primeras y más queridas obras, vuelve a tratar sobre lo que podría caer del cielo. El día de la revelación, que Universal Pictures estrena el jueves, devuelve al eminente maestro de la gran pantalla de Hollywood a una de sus preguntas más recurrentes: ¿Estamos solos?
Casi medio siglo después de Encuentros cercanos del tercer tipo, El día de la revelación es un broche de oro para uno de los cineastas más visionarios de nuestro tiempo, cuyos sueños de vida extraterrestre han influido en los nuestros. Es una respuesta lejana a las notas finales de Encuentros cercanos. Pero si bien Spielberg reconoce que su película de 1977 era “especulativa”, insiste en que El día de la revelación es una película real.
“Es mi primera película considerada de ciencia ficción que yo no considero ciencia ficción”, dijo Spielberg en una entrevista reciente. “Refleja mucho más el mundo tal como está evolucionando y los descubrimientos que se están haciendo en este preciso momento”.
Spielberg, a sus 79 años, intenta revivir y replantearse la fascinación por los extraterrestres que lo ha cautivado desde E.T. hasta La guerra de los mundos. El día de la revelación, su primera película veraniega en una década, ya está siendo aclamada como una de las mejores de los últimos años. Pero esta vez, Spielberg pone a prueba su capacidad para evocar parte de su magia cinematográfica más con convicción que con imaginación.
“Soy creyente desde que hice Encuentros cercanos del tercer tipo hace 50 años”, asegura Spielberg. “Pero siempre diría: hasta que no vea un UAP o un OVNI con mis propios ojos, no voy a afirmar categóricamente que la vida de allá afuera ha venido aquí. Pero he cambiado de opinión”, añade. “Ahora estoy dispuesto a cambiar de parecer debido a las abrumadoras pruebas circunstanciales”.
En El día de la revelación, Josh O’Connor interpreta a un informante de ciberseguridad que posee pruebas gubernamentales, largamente ocultas, que documentan una historia de encuentros con extraterrestres. El líder del movimiento de divulgación (Colman Domingo) lo guía en su huida de un ejecutivo corporativo (Colin Firth) que intenta mantenerlo todo en secreto. Mientras tanto, una meteoróloga llamada Margaret Fairchild (Emily Blunt) comienza a tener una misteriosa revelación.
Cuando Spielberg empezó a pensar en la película, llamó al guionista David Koepp, un colaborador de larga data que escribió Jurassic Park y La guerra de los mundos.
“Le dije: ‘claro, ¿de qué se trata?’”, recuerda Koepp. “Y él me respondió: ‘Ah, ya sabes, otra vez extraterrestres. Pero diferentes esta vez’”.
Spielberg venía de un descanso inusualmente largo para su ritmo frenético. Su película de 2022, Los Fabelmans, se inspiró en su propia infancia, dramatizando el doloroso divorcio de sus padres y sus inicios como cineasta. Su primera película profundamente autobiográfica lo dejó inseguro sobre su futuro.
“Fue la pregunta más difícil que jamás me he tenido que hacer, porque hubo una sensación de plenitud al resolver tantos problemas personales que nunca antes había hecho públicos, antes de Los Fabelman”, afirma Spielberg.
“No me importaba si la gente pensaba que era sólo un cuento, una historia inventada o si les importaba que todo fuera cierto. No me importaba. Era algo que hacía para mí. Siempre decía que eran 40 millones de dólares en terapia que no tuve que pagar. Universal sí”, comenta riendo.
Fenómenos anómalos no identificados
Pero Spielberg, que llevaba tiempo siguiendo informes de supuestos encuentros con extraterrestres, se inspiró en la audiencia de 2023 del Subcomité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes sobre los UAP (Fenómenos anómalos no identificados). Entre los testigos se encontraba el denunciante y ex oficial de inteligencia de la Fuerza Aérea, David Grusch, quien testificó que el gobierno ocultó un programa de investigación sobre los UAP.
▲ El cineasta Steven Spielberg durante el estreno de El día de la revelación en París, el 2 de junio pasado.Foto Ap
El Pentágono lo negó entonces. Sin embargo, en abril, el presidente Donald Trump dijo que el Pentágono se estaba preparando para publicar algunos archivos sobre ovnis “muy interesantes”.
Esos testimonios de 2023 y otros más inspiraron tanto a Spielberg que escribió un guion de 50 páginas para lo que se convertiría en El día de la revelación. Durante el proceso de escritura con Koepp, le envió más mensajes de texto, según cuenta, “que a nadie en mi vida”.
Spielberg siempre ha considerado que su filmografía está dividida en dos: por un lado, el cineasta que hizo Tiburón, E.T. y En busca del arca perdida, y por otro, el que, después de El color púrpura (1985) se sintió cada vez más atraído por material más oscuro y serio con películas como La lista de Schindler, Salvar al soldado Ryan y Múnich.
El día de la revelación es una especie de puente entre sus dos facetas: una emocionante película de persecución llena de asombro, pero a la vez arraigada en la realidad y la historia reciente. Y su mensaje más profundo es muy terrenal. La claridad del personaje de Blunt proviene de mirar a la gente a los ojos. Si bien trata sobre extraterrestres, también es sobre la empatía.
“Creo que todas las películas deberían hacer hincapié en la empatía, porque a veces parece que escasea”, opina Spielberg. “La tenemos, pero a veces no podemos usarla. A veces no está permitido usarla si queremos mantenernos fieles a nuestros amigos y a nuestras creencias. Pero creo que la empatía está ahí para todos nosotros”.
El más reciente filme del estadunidense es una de las pocas grandes producciones originales de estudio de este verano, una temporada en la que el director fue pionero. Pero ni el dominio de las franquicias ni la IA ni el streaming preocupan a Spielberg por el futuro del cine.
“El público me da fe en el cine. Aunque las cifras de taquilla aún no alcanzan los niveles previos al covid-19 para las películas que se estrenan ahora, son más sólidas que en muchos años. La gente todavía quiere reunirse en un espacio oscuro, en compañía de desconocidos, para compartir la experiencia de una película creada por grandes narradores. Y eso me da la fe para seguir haciendo películas.”
“Un western de verdad”
Spielberg cumplirá 80 años este diciembre. Casi a la misma edad, Martin Scorsese empezó a plantearse con franqueza cuántas películas le quedaban por rodar.
“Nunca pienso en cuántas más tengo. Simplemente espero que me inspire cuando surja algo, como me sucedió con El día de la revelación con Fabelmans y West Side Story.”
Spielberg espera que su próximo proyecto sea un western. A pesar de su gran afición por estas películas y un encuentro inolvidable con John Ford, es un género que se le ha resistido.
“Siempre he tenido la sensación de que algunas partes de las películas de aventuras de En busca del arca perdida se parecen a los westerns. Cada vez que Harrison (Ford) montaba a caballo, me entraban ganas de dirigir un western completo, un western de verdad”.
Margaret Fairchild en El día de la revelación guarda ciertas similitudes con otro protagonista de Spielberg: Roy Neary, interpretado por Richard Dreyfuss en Encuentros cercanos del tercer tipo. Ambos se ven atraídos por una fuerza extraña que escapa a su control. Es un tipo de personaje con el que Spielberg, un cineasta compulsivo, reconoce sentirse afín. “Me identifico con los personajes que no temen que les sucedan cosas misteriosas”, reconoce Spielberg, “y que luchan por su supervivencia tratando de descubrir lo que desconocen”.
