Aunque en España el uso de aplicaciones de mensajería como WhatsApp son el centro de la comunicación digital, se sigue usando mucho el correo electrónico, sobre todo a nivel laboral.
Y aunque cada empresa puede tener sus propios servidores, no es raro que se usen los de Google, no solo en Gmail, sino también en Google WorkSpace, la plataforma que permite usar dominios propios pero con la infraestructura del gigante de California.
Google, a través de su plataforma Gmail, ha mantenido durante años una estructura técnica que, aunque eficiente, presentaba ciertas limitaciones que obligaban a los usuarios a recurrir a servicios externos o complementarios para el envío de archivos de gran tamaño.
No era raro ver el aviso de que un archivo se subiría a la cuenta de Google Drive si superaba los 25 MB de tamaño.
Esto era así desde hace más de una década. Esta restricción técnica respondía originalmente a la necesidad de no saturar los servidores y garantizar una entrega fluida entre diferentes proveedores de correo.
Cuando un usuario intentaba superar este umbral, el sistema de Google intervenía automáticamente sugiriendo el uso de un enlace a Drive, lo cual, si bien es una solución decente, añade pasos adicionales al proceso de comunicación que no siempre resultan cómodos para el receptor o el emisor en entornos de alta velocidad de respuesta.
El progreso actual detectado en la plataforma sugiere una actualización relevante para ciertos sectores del ecosistema de Google Workspace.

Pero ahora Google ha comenzado a implementar un aumento en estos límites, permitiendo que algunas cuentas empresariales puedan enviar archivos de hasta 50 MB de manera directa.
Este avance no solo facilita el intercambio de documentos PDF de alta resolución o presentaciones pesadas, sino que también alivia la dependencia constante de las nubes de almacenamiento para archivos.
Además, los usuarios de planes superiores, específicamente dentro de las categorías Enterprise Plus, podrán ahora recibir archivos adjuntos de hasta 60 MB.
Esta diferencia entre el envío y la recepción es un movimiento estratégico que reconoce la asimetría de la información en el mundo empresarial, donde un cliente o un colaborador externo puede necesitar enviar una cantidad considerable de datos técnicos sin que el destinatario sufra el bloqueo del mensaje por exceder la cuota permitida.
Por el momento, el gran grupo de usuarios que posee cuentas personales gratuitas no ha recibido una notificación oficial sobre un cambio similar en sus límites básicos.
Para el usuario doméstico, la barrera de los 25 MB continúa siendo la norma. No obstante, la historia de las actualizaciones de Google suele mostrar que las mejoras que se prueban y se implementan con éxito en los entornos corporativos terminan, con el paso del tiempo, filtrándose hacia el resto de la base de usuarios de forma gradual.
