▲ En imágenes de archivo, el presidente de China, Xi Jinping, y el de Estados Unidos, Donald Trump, quienes tienen en su agenda estabilizar la relación comercial bilateral.Foto Afp
De La Redacción
Periódico La Jornada
Martes 17 de marzo de 2026, p. 16
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió a China posponer su próxima reunión con el mandatario Xi Jinping, prevista para finales de marzo en Pekín, debido al conflicto en curso con Irán. Trump afirmó que necesita permanecer en Washington para coordinar el esfuerzo bélico en Medio Oriente.
La tarde de ayer, desde el Despacho Oval, Trump declaró a los periodistas que deseaba retrasar la cumbre aproximadamente un mes. “Me encantaría, pero debido a la guerra, quiero estar aquí”, señaló, y agregó que la Casa Blanca había solicitado a China “retrasar” la visita “un mes”. “Es muy sencillo: tengo una guerra en curso”, enfatizó.
La cumbre estaba programada del 31 de marzo al 2 de abril en Pekín, en el marco de esfuerzos por estabilizar las relaciones bilaterales tras tensiones comerciales y arancelarias. Trump indicó que partiría hacia China en poco más de dos semanas, pero ahora prioriza su presencia en territorio estadunidense ante la escalada del conflicto.
El cierre efectivo del estrecho de Ormuz por parte de Irán –ruta por donde transita alrededor de 20 por ciento del petróleo mundial– ha generado un impacto significativo en los precios del crudo, con alzas que han elevado el costo de la gasolina en Estados Unidos a meses de las elecciones de mitad de mandato.
Trump minimizó el efecto económico, al afirmar que la inestabilidad del mercado es “un precio muy bajo a pagar” por impedir que Teherán adquiera armas nucleares. Reiteró que el conflicto sería una “breve incursión” y que “se acabará pronto”, aunque admitió no creer que terminara esta semana. “Será pronto. No tardaremos mucho y tendremos un mundo mucho más seguro”, dijo sobre su duración.
Pekín esperaba que la visita se realizara en la fecha acordada hasta que Trump declaró el domingo a The Financial Times que consideraba posponer su primer viaje a China desde 2017. En esa entrevista, sugirió que deseaba que China decidiera si enviaría buques de guerra al estrecho antes del inicio de la visita, y advirtió que podría retrasarla si no había respuesta positiva.
Sin embargo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, aclaró el lunes por la mañana que cualquier reprogramación no está ligada a solicitudes de buques ni a presiones sobre Pekín para intervenir en el estrecho de Ormuz.
“Si por alguna razón se reprograma la reunión, sería por cuestiones logísticas”, explicó a CNBC. “El presidente quiere permanecer en Washington para coordinar el esfuerzo bélico y, como saben, viajar al extranjero podría no ser lo más conveniente”.
La solicitud de posponer la cumbre se dio tras dos días de conversaciones en París entre Bessent, el representante comercial Jamieson Greer y el viceprimer ministro chino He Lifeng, quien lidera las negociaciones comerciales con Washington.
