A partir del próximo mes de junio, muchos ordenadores pueden quedarse bloqueados durante el proceso de arranque; esa es la advertencia de Microsoft, que puede afectar especialmente a los usuarios de Windows 10.
El problema se encuentra en los certificados de Secure Boot (arranque seguro), que van a caducar el próximo mes de junio de 2026, aunque hay que aclarar que, para la mayoría de los usuarios, esto ya se ha solucionado.
Sin embargo, si seguimos usando un ordenador viejo con Secure Boot activado en la BIOS de la placa base y con Windows 10, esta advertencia es importante porque debemos dar unos pasos para mantener nuestra seguridad y nuestro equipo en marcha.
Cuando un ordenador Windows moderno arranca, inicia un proceso llamado Secure Boot incluso antes de iniciar el sistema operativo; se ejecuta a nivel de “firmware” como una capa de seguridad que evita la ejecución de código malicioso.
Antes de que Windows se inicie, Secure Boot verifica que el proceso de arranque es correcto y que ninguno de los archivos necesarios ha sido comprometido; para ello, se basa en unas claves criptográficas que vienen preinstaladas en el sistema.
Las primeras claves criptográficas fueron firmadas en el 2011 por Microsoft, y son válidas durante un plazo de 15 años; por lo tanto, van a caducar este 2026, concretamente el próximo mes de junio.
La buena noticia es que Microsoft firmó nuevas claves durante el pasado 2023, así que si nuestro ordenador es nuevo no tenemos que hacer nada porque ya tiene esas nuevas claves preinstaladas en el “firmware”.
En caso de que tengamos un ordenador fabricado previamente al 2023, es muy probable que no vayamos a tener problemas, ya que Microsoft ha lanzado o va a lanzar actualizaciones que instalan las nuevas claves criptográficas.

Windows 10 en una Microsoft Surface
El Androide Libre
El problema llega con los equipos que no han recibido esas actualizaciones, por ejemplo, sistemas con Windows 10, cuyo soporte terminó el año pasado o sistemas con BIOS antiguas que no soportan las nuevas claves.
En muchos casos, el efecto de usar unas claves criptográficas caducadas no será notable inicialmente, y de hecho, el sistema puede seguir arrancando sin problemas.
Sin embargo, Microsoft ha advertido que con el paso del tiempo nos encontraremos con problemas de compatibilidad, que pueden llegar incluso a bloquear el arranque del ordenador.
Esto nos afectará más si usamos software que dependa de Secure Boot para funcionar; por ejemplo, algunos videojuegos como Fortnite ya hacen obligatoria la activación de Secure Boot para luchar contra programas para hacer trampas. En ese caso, no podremos seguir jugando a partir de junio de 2026 si no hacemos algo.
Si seguimos usando Windows 10, como la mayoría de los usuarios españoles, debemos asegurarnos de que estamos apuntados al programa de soporte extendido, que en España y el resto de la Unión Europea es gratuito durante un año.
Tenemos que mantener nuestro sistema Windows actualizado, instalando las últimas actualizaciones a través de Windows Update. Además, si tenemos un ordenador viejo puede ser recomendable buscar actualizaciones de la BIOS de nuestra placa base.
