▲ Wilyer Abreu (16), quien festeja con su compañeros, fue el héroe de la noche al conectar un jonrón de tres carreras.Foto Ap
De La Redacción
Periódico La Jornada
Domingo 15 de marzo de 2026, p. a11
Venezuela e Italia disputarán la semifinal del Clásico Mundial de Beisbol luego de vencer a Japón y Puerto Rico, respectivamente.
En un dramático partido celebrado en el Loan Depot Park, en Miami, los vinotinto dieron la campanada del torneo al derrotar 8-5 a los actuales campeones con todo y Shohei Ohtani. Los sudamericanos consiguieron su primer boleto a la antesala de la final de un Clásico desde 2009 y su clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El duelo comenzó con un jonrón por bando en la primera entrada. El cañonero venezolano Roland Acuña castigó una recta de Yoshinobu Yamamoto y la envió hacia las gradas del jardín derecho central para darle una ventaja tempranera a su país. Ohtani respondió con la misma dosis y empató la pizarra.
Gleyber Torres pegó un cuadrangular en la segunda entrada para devolverle la ventaja a Venezuela, pero los asiáticos le dieron la vuelta al marcador en la tercera cuando Shota Morishita pegó un vuelacercas de tres carreras que, sumado a otra anotación de Teruaki Sato puso la pizarra 5-2.
Con un público entregado a los venezolanos, Maikel García anotó dos más en la quinta para acercarse a los sudamericanos.
Un cuadrangular de tres carreras de Wilyer Abreu en el sexto rollo aumentó la ventaja para los vinotinto que se fueron al frente 7-5. En la octava entrada anota-ron una más para sentenciar el triunfo 8-5.
La revelación
Italia, la revelación absoluta del Clásico Mundial, irrumpió en las semifinales al vencer 8-6 a Puerto Rico, que se quedó corto en su intento de remontada en Houston.
La novena europea sigue invicta en cinco partidos, incluido un triunfo sobre Estados Unidos. Mañana jugarán en Miami en sus primeras semifinales del torneo intercontinental contra Venezuela.
En el último partido de Houston como sede, casi 35 mil aficionados asistieron a otra exhibición de fuerza de la Azzurri, dirigida por el mánager venezolano Francisco Cervelli y formada principalmente por peloteros nacidos en Estados Unidos de ascendencia italiana.
“Es increíble. Creo que nos conocemos desde hace 12 días, pero es fenomenal el trabajo que ha hecho este grupo”, afirmó el capitán Vinnie Pasquantino.
“No sé cuánta gente habría elegido a República Dominicana, Japón, Estados Unidos e Italia en el grupo de semifinalistas, pero aquí estamos nosotros”, se felicitó el jugador de los Reales de Kansas City.
La novena europea, que aplastó el miércoles 9-1 a México, no tardó en mostrarle sus credenciales a un Puerto Rico lastrado por sensibles bajas como las de Javier Báez, Carlos Correa y Francisco Lindor.
Reacción frustrada
La novena boricua, superada en la fase de grupos por Canadá, pegó primero con un jonrón de Willi Castro en la primera entrada. La respuesta italiana fue rápida y furiosa. En la parte baja los europeos se apuntaron cuatro carreras, comenzando por un sencillo de Pasquantino que remolcó a Sam Antonacci.
Los boricuas descontaron en la segundo entrada por medio de Heliot Ramos. Los europeos volvieron a la carga llenando las bases en la cuarta y consiguiendo cuatro carreras más.
Con ventaja 8-2, la Nazionale parecía tener el pase en el bolsillo, pero Puerto Rico reaccionó con una sucesión de cuatro carreras en la octava entrada.
En el último rollo, a dos anotaciones de Italia, los bateadores puertorriqueños fallaron en su intento de romper el muro de Greg Weissert, relevista de los Medias Rojas de Boston.
En la otra semifinal será un choque de trenes entre Estados Unidos y República Dominicana hoy, también en Miami.
