Netflix, la plataforma de streaming más popular en todo el mundo y que recientemente abandonó el acuerdo para comprar los estudios de Warner Bros al negarse a igualar la oferta de Paramount, acaba de anunciar una subida de precios en todos sus planes, la segunda en poco más de un año.
El coloso del entretenimiento ha actualizado los precios de sus tres planes disponibles en Estados Unidos. Con los nuevos costes, el plan estándar con anuncios pasa de costar 7,99 dólares al mes a 8,99 dólares, lo que supone una subida de un dólar.
Por su parte, el plan estándar sin anuncios y con visualización simultánea en hasta dos dispositivos aumenta su precio dos dólares más: de 17,99 dólares al mes a 19,99 dólares.
El plan Premium, que no tiene anuncios y permite transmitir en hasta cuatro dispositivos a la vez, tiene el mismo aumento de dos dólares, pasando de costar 24,99 dólares al mes a 26,99 dólares.
Se trata del segundo aumento en el catálogo de planes de Netflix en poco más de un año en Estados Unidos y estos precios se aplicarán tanto a los actuales miembros de la plataforma como a los nuevos.

Netflix ya aumentó las tarifas de sus planes en el país norteamericano durante el primer trimestre del año pasado tras más de tres años ofreciendo el mismo precio por el plan estándar sin anuncios, que es su producto más popular.
Un plan que ahora ve elevado su coste casi un 30 % en los últimos catorce meses. Sin embargo, de momento esta subida de precios se ha producido únicamente en Estados Unidos y no debería afectar a la tarifa de los planes en España.
Eso sí, es importante tener en cuenta que, en los últimos años, las subidas de precios en la plataforma en Estados Unidos terminan llegando semanas después a España y a Europa.
La duda reside entonces en cuándo subirán los precios de los planes en España, teniendo en cuenta que el último aumento de los costes de las tarifas en el país tuvo lugar en julio del año pasado, eliminando el plan básico por uno con anuncios.
Al fin y al cabo, Netflix sigue siendo el referente del streaming mundial, y esa posición de liderazgo tiene un coste que, cada vez más, asumen sus propios usuarios.
