En los últimos años hemos visto cómo marcas como OPPO y VIVO han penetrado en España con sus modelos y le han hecho una competencia directa a firmas como Samsung y Apple.
Esto es especialmente relevante en 2026 porque las dos firmas chinas han traído a nuestro país sus modelos más potentes, los Ultra, centrados en el apartado fotográfico.
Y eso es algo que atrae, y mucho, a los compradores de los móviles más caros. Samsung lo sabe y por eso parece estar trabajando en un rediseño del apartado fotográfico del S27 Ultra, tras un año algo más calmado en este aspecto con el S26 Ultra.
Una de las novedades más comentadas es la posible inclusión de una apertura variable en su sensor principal de 200 Mpx. Esta tecnología permitiría que el objetivo se ajuste físicamente para controlar la entrada de luz según el entorno.
Samsung ya experimentó con sistemas similares en el pasado, específicamente en la serie Galaxy S10. Sin embargo, la implementación actual aprovecharía un sensor de resolución mayor para maximizar el detalle en cualquier condición.
El uso de la apertura variable facilitaría capturas más nítidas durante el día al cerrar el diafragma. Por el contrario, en entornos oscuros, la apertura máxima permitiría captar mucha más luz sin sacrificar la velocidad de obturación.
Esta capacidad de adaptación mecánica reduce la dependencia de los algoritmos de procesamiento digital. Los usuarios podrían obtener resultados mucho más naturales y profesionales directamente desde el disparo inicial.

Sistema de apertura variable en el Galaxy S10
Los rumores indican que Samsung está desarrollando un nuevo sensor denominado internamente como HPA. Se especula que este componente tendría un formato cercano a la pulgada de tamaño físico.
Un sensor más grande se traduce directamente en una mejor gestión del ruido visual. Al tener píxeles más amplios, la capacidad de recolectar información lumínica aumenta de forma exponencial.
Existen discrepancias entre los filtradores sobre el tamaño exacto que llegará a la producción final. Mientras algunos apuestan por el formato de 1/1.12 pulgadas, otros sugieren una versión optimizada de 1/1.3 pulgadas.
Independientemente del tamaño final, el objetivo principal es superar los límites actuales de la fotografía móvil. La competencia asiática ha presionado con sensores de gran formato, obligando a Samsung a reaccionar.
El nuevo sensor de 200 Mpx no solo destacará por su tamaño, sino por la inclusión de tecnología LOFIC. Este sistema está diseñado para mejorar drásticamente el rango dinámico de las fotografías.
La tecnología LOFIC ayuda a evitar que las altas luces se quemen en escenas con contrastes extremos. Esto resulta vital para capturar cielos detallados y sombras profundas en una misma imagen.
Esta mejora es especialmente útil en la grabación de video profesional y en fotografía de paisajes. La combinación de resolución y rango dinámico permitiría recortes significativos sin pérdida de calidad. Podremos reencuadrar nuestras tomas manteniendo una nitidez elevada en cada detalle.
El aspecto estético del terminal también sufrirá una transformación importante respecto a sus predecesores. Las fuentes sugieren que Samsung abandonará la disposición de cámaras que ha mantenido durante años.
Este cambio no responde únicamente a una cuestión estética o de marketing visual. La reorganización interna es necesaria para dar cabida a los nuevos componentes ópticos de mayor envergadura.
Se rumorea que el Galaxy S27 Ultra podría pasar de un sistema de cuatro cámaras a uno de tres. Esta simplificación permitiría centrar todos los recursos en mejorar los sensores restantes.

Galaxy S9 con sistema de apertura variable
La eliminación de la lente teleobjetivo de 3 aumentos es una de las posibilidades que más debate genera. Samsung podría optar por un zoom óptico variable o, lo que es más plausible, un recorte digital de alta calidad desde el sensor principal.
Además de la óptica, el rediseño facilitaría la inclusión de imanes internos compatibles con el estándar Qi2. Esta tecnología es similar al sistema MagSafe utilizado por Apple en sus dispositivos móviles.
La presencia de imanes permitiría una conexión más estable con cargadores inalámbricos y accesorios modulares. Hasta ahora, los usuarios de Samsung dependían de fundas especiales para disfrutar de esta funcionalidad.
Sin embargo, algunos informes indican que problemas de costes podrían retrasar esta característica específica. La empresa debe equilibrar el precio de los materiales con la innovación que demanda el mercado.
El espacio liberado al reducir el número de cámaras traseras también ayudaría a gestionar mejor el calor interno. Los procesadores modernos generan altas temperaturas que requieren sistemas de disipación más eficientes.
