▲ El montaje “trasciende la idea tradicional de espectáculo para convertirse en un ritual contemporáneo donde el cuerpo, la música, la tecnología, el teatro y las artes circenses se rencuentran para narrar lo que somos”.Foto cortesía de la producción
Ana Mónica Rodríguez
Periódico La Jornada
Martes 5 de mayo de 2026, p. 8
Con música original en vivo, elementos multimedia y 50 artistas en escena, Kopalli: El espíritu astral es un espectáculo de “gran potencia visual y emocional” donde emergen las serpientes emplumadas Quetzalcóatl y Kukulcán.
La propuesta multidisciplinaria de gran formato, creación del colectivo Pardo-Heli, en coproducción con la Promotora Oniric y el Ballet Folklórico Nuevo Jalisco, construye “un ritual contemporáneo sobre la memoria, la identidad y el porvenir colectivo, además enfatiza la importancia de vivir en armonía con la madre tierra y los seres que la habitan”.
Esta “ofrenda escénica” está en temporada todos los domingos a las 13 horas en Foro LARVA, en Guadalajara, Jalisco, y tendrá una función especial, el 3 de julio en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
Esta propuesta jalisciense, explicó el director creativo Jairo Heli, que tiene como eslogan “Kopalli es el espectáculo mexicano que cautiva el corazón”, “se construye a partir de símbolos ancestrales que han resistido el paso del tiempo –como el copal, los ciclos cósmicos y las memorias de nuestros pueblos– y los resignifica desde una mirada actual”.
Heli describió: “en la narrativa se explora el nacimiento de la vida, la humanización del espíritu astral y el inminente encuentro de dos culturas. Kopalli es el espíritu de la madre tierra, una presencia femenina que recrea la historia atravesando el tiempo; en paralelo, es un viaje en el que se encuentran los mundos espiritual y humano. Esta historia, nos confronta porque nos sitúa ante la resistencia a lo desconocido y nos invita a defender nuestra identidad con un mensaje de esperanza, el cual nos recuerda que seguimos siendo lo que creíamos haber perdido.
“El escenario lo convertimos en un territorio ceremonial, donde se fusionan cosmovisiones ancestrales y cuerpos urbanos contemporáneos porque los artistas estamos vivos y seguimos hablando de lo que fuimos y lo que seremos, pero a través de un cambio constante de paisajes digitales, que se transforman gracias a la multimedia.”
Además, “se trasciende la idea tradicional de espectáculo para convertirse en un ritual contemporáneo donde el cuerpo, la música, la tecnología, el teatro y las artes circenses se rencuentran para narrar lo que somos, lo que hemos sido y lo que aún podemos llegar a ser. Se revela que las historias del pasado resuenan en el presente”.
La música original, contó Jairo Heli, “es interpretada en vivo con instrumentos prehispánicos creados por los compositores de Tonalá, Jalisco, Topiltzin y Tonantzin Borsegui, quienes construyen una composición inédita que dialoga con secuencias electrónicas y arquitectura sonora expandida, generando una experiencia sensorial profunda e inmersiva”.
Kopalli se estrenó hace 15 años, pero “lo retomamos con una pieza más fresca que presentamos hace un año con esta misma reconfiguración con la que llegaremos al Teatro de la Ciudad Esperanza Iris”. La gira, dijo Jairo Heli, que empezó en diversos municipios de Guadalajara, también llegará con funciones a León, Querétaro, Michoacán y Puerto Vallarta.
El codirector sostuvo: “hemos tenido la fortuna de encontrarnos en el camino a grandes creativos que dan vida a este gran espectáculo; Guadalajara es cuna de grandes artistas; son 50 artistas en escena de danza contemporánea, urbana, tradicional y folclórica”.
Kopalli, subrayó, “está marcando un paradigma, una historia en Jalisco como el primer espectáculo en temporada de esta naturaleza, además está rompiendo récords de taquilla y se destaca por la profesionalización de nuestro elenco local, así como de otros estados que convergen en esta ofrenda escénica”.
El espectáculo “es un llamado a recuperar la memoria como un acto de conciencia, de resistencia cultural, de buscar nuevas formas de convivencia basadas en la dignidad, la paz y la fraternidad por medio del arte. Kopalli no es una pieza coreográfica, es una experiencia donde el cuerpo, la luz y el sonido expanden a las audiencias. No tienen que ir a verlo, sino sentirlo; es un espectáculo que te llega y toca fibras”, concluyó Jairo Heli.
