▲ El técnico de los parisinos, el español Luis Enrique (centro), celebra junto con los jugadores el pase a su segunda final consecutiva del torneo.Foto Afp
De la Redacción
Periódico La Jornada
Jueves 7 de mayo de 2026, p. a11
Lo que en la ida en París fue un vendaval de goles, en la vuelta en Múnich se convirtió en un ejercicio de paciencia. El París Saint-Germain entendió que en estas instancias de la Liga de Campeones de Europa no siempre se gana con explosividad, sino con sensatez, virtud que el club aprendió bajo la gestión de Luis Enrique, quien por segunda ocasión consecutiva llevó al PSG a la final de la Champions tras imponerse 6-5 en el marcador global al Bayern Múnich luego de empatar 1-1 ayer en el Allianz Arena.
Por años, el PSG batalló por conquistar el título del torneo de clubes más prestigioso del mundo, a pesar de reunir a grandes nombres como: Lionel Messi, Neymar Jr y Kylian Mbappé. El plan era que estos astros los llevaran a conquistar el objetivo, pero no fue así; por el contrario, el éxito del club coincidió con la salida de estas tres estrellas del plantel, Mbappé el último de ellos, quien se marchó en 2024 durante el periodo de Luis Enrique.
“Creo que lo voy a mejorar el siguiente año sin duda alguna (2025), porque el hecho de tener un jugador que se movía por donde él quería (Mbappé) implicaba que había situaciones del juego que no controlaba. El año que viene las voy a controlar todas. Todas, sin excepción”, predijo el estratega español, quien salió campeón la temporada pasada al superar 5-0 al Inter de Milán en la final.
Si bien el PSG dejó de fichar a jugadores con nombres consagrados, no se alejó del mercado y optó por fortalecer su plantel con futbolistas jóvenes que en la actualidad son seleccionados nacionales de su país y estrellas mundiales: Ousmane Dembelé, Khvicha Kvaratskhelia, Désiré Doué, entre otros. Ese modelo le dejó frutos y el 30 de mayo buscará su segunda Orejona al enfrentarse al Arsenal, quien por primera vez busca levantar el cetro.
Después de los nueve goles que ambos equipos anotaron en el partido de ida, señalado como uno de los mejores de la historia del torneo, la vuelta parecía empezar con el mismo tono cuando el conjunto parisino se adelantó en la pizarra. Pero la estrategia de Luis Enrique fue diferente y requirió del sacrificio de cada uno de sus futbolistas para evitar que el cuadro alemán estuviera cómodo en la cancha.
“Soy una persona asustada por la evolución del futbol, me asusta que la metodología lo convierta en un juego muy predecible, pero en la semifinal de ida de la Champions me curé de todas mis desconfianzas. Viendo al PSG y al Bayern Múnich entendí que cuando hay ambición el futbol se desata. Vi uno de los mejores partidos de mi vida, un 5-4 maravilloso, desde el minuto uno hasta el 90, con jugadores que parecían haber recuperado el espíritu amateur, que se comportaron con generosidad, valentía y brillantez para darnos un espectáculo pocas veces visto en la historia del futbol”, reflexionó hace unos días el ex campeón del mundo, Jorge Valdano
En el duelo en Múnich, un feroz remate de Ousmane Dembelé (minuto 3) a la altura del manchón de penal, tras un centro del georgiano Kvaratskhelia le dio al conjunto parisino el control del partido y obligó al Bayern a intentar vulnerar un reforzado sistema defensivo, liderado por el ecuatoriano Willian Pacho. Antes de finalizar la primera mitad, el conjunto alemán protestó airadamente una mano en el área, que el árbitro decidió que era involuntaria y no sancionó penal.
En el segundo tiempo, el conjunto bávaro fiel a su estilo no bajó los brazos, pero su reacción llegó demasiado tarde. El inglés Harry Kane anotó para el Bayern a minutos del final, ya con poco tiempo para pensar en anotar otro gol para extender la eliminatoria.
“El PSG fue letal con sus cinco goles y cómo los marcó (la semana pasada)”, dijo el portero Manuel Neuer. “Eso es lo que necesitábamos hoy. Creo que estuvimos cerca de la final, pero no pudimos concluir el trabajo”.
Con el pitazo final, los dirigidos por Luis Enrique celebraron con alivio la tercera clasificación del PSG a la final de la Liga de Campeones. La primera fue la que perdió en 2020, precisamente ante el Bayern, que con el título de Bundesliga asegurado desde el pasado 19 de abril ya sólo tiene de consuelo buscar la Copa de Alemania, el sábado 23 contra el Stuttgart.
Antes de la esperada final, tanto PSG como Arsenal, líderes en sus respectivas ligas, tratarán de asegurar cuanto antes el título liguero para poder dosificar fuerzas pensando en su gran desafío.
(Con información de Afp y Ap)
