Clara Zepeda
Periódico La Jornada
Jueves 7 de mayo de 2026, p. 17
La inversión y el consumo en México reflejaron una demanda interna débil, pues en febrero se extendió su mala racha tanto mensual como a tasa anual.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inversión fija se contrajo por la debilidad de las compras de maquinaria y equipo, tanto nacionales como importados, pese a la ligera mejoría de la construcción.
Con cifras desestacionalizadas, para hacer más comparables los periodos por efecto de calendario, el Indicador Mensual de la Inversión Fija Bruta (FBCF), que representa el valor de los bienes duraderos adquiridos por las unidades de producción para ser utilizados en sus procesos presentó una caída mensual de 0.8 por ciento, la segunda consecutiva. A tasa anual, la baja fue de 3.6 por ciento, con lo que acumuló 18 meses seguidos de retroceso, desde septiembre de 2024.
Por componentes, la construcción aumentó 0.1 por ciento, pues la debilidad estuvo relacionada con la no residencial –que está vinculada con las obras públicas–, que cayó 0.1 por ciento en febrero respecto al mes previo. En tanto, la residencial subió 0.6 por ciento.
En la comparación anual, la construcción subió 1.5 por ciento, apoyada por avances de la residencial y la no residencial de 1.8 y uno por ciento, respectivamente.
La compra de maquinaria y equipo disminuyó 2.3 y 9.1 por ciento mensual y anual, en ese orden, con una contracción más marcada en la adquisición de productos importados, que retrocedieron 2.8 por ciento mensual y 5.7 por ciento anual. Las compras nacionales retrocedieron 1.6 por ciento mensual y se desplomaron 13.6 por ciento anual.
A tasa anual y con cifras originales (sin corregir el efecto de calendario), la inversión fija bajó 3.7 por ciento en el primer bimestre debido a la caída de 9.7 por ciento de las compras de maquinaria y equipo, mientras la construcción subió 2 por ciento, afectada también por el descenso de la privada.
El consumo privado, la forma más amplia de medir lo que consumen las personas, disminuyó 0.5 por ciento, su segunda caída mensual consecutiva, y moderó su ritmo de crecimiento a 0.9 por ciento en febrero después de alcanzar 2.5 por ciento anual de enero, con cifras desestacionalizadas.
La caída mensual se explica por el retroceso de 0.7 por ciento en el consumo de bienes y servicios nacionales; el de bienes descendió 0.9 por ciento y el de servicios 0.3 por ciento mes a mes, mientras el consumo de bienes importados creció 1.9 por ciento, luego de la caída de 6.9 por ciento mensual de enero.
En la medición anual, las ventas de bienes nacionales se contrajeron 1.5 por ciento y las de importados subieron 11.7 por ciento.
Con cifras originales, el consumo privado creció en el primer bimestre de 1.2 por ciento anual; el de bienes importados subió 10.2 por ciento y el nacional cayó 0.9 por ciento.
“En conjunto, los datos confirman que la inversión mantiene un desempeño frágil, con un panorama aún débil y riesgos a la baja para el crecimiento, en ausencia de una recuperación más clara en los próximos meses. Mientras, el consumo seguirá siendo relevante en 2026, aunque se ha debilitado, lo que aumenta los riesgos a la baja en un entorno laboral menos dinámico y un menor poder adquisitivo real”, afirmó Eduardo Suárez, vicepresidente encargado de análisis económico de América Latina en Scotiabank.
