▲ Estuvo en Brasil para apoyar la candidatura de Flavio Bolsonaro.Foto Afp
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e fracaso en fracaso y de ridículo en ridículo, quien dice ser el “presidente” de Argentina (el esperpéntico Javier Milei) sin prueba alguna culpa a terceros de financiar y llevar a cabo “una campaña anti-Argentina”, cuando en los hechos él mismo es el principal antiargentino y lo confirma todos los días al entregar la soberanía (política, económica, financiera y territorial) y la seguridad nacionales a Estados Unidos e Israel y declararse, sin tapujos, al servicio de Donald Trump y del genocida Benjamin Netanyahu.
En sus poco más de dos años y medio de ejercicio como supuesto “presidente”, el sicótico Milei ha destrozado al país, lo ha privatizado (incluidos sectores estratégicos como la venta a extranjeros de grandes extensiones de territorio argentino; se estima que hasta ahora ha enajenado a favor de foráneos más de 13 millones de hectáreas), mientras la corrupción gubernamental galopa y él se dedica a masacrar socialmente a los argentinos, quienes, con los salarios miserables que tienen y el constante aumento de precios y tarifas, más el creciente desempleo y la cancelación de derechos, no llegan a fin de mes a pesar del severo recorte de sus gastos. Ello, en tanto el régimen se dedica a enriquecer, aún más y a costillas del erario, a la selecta casta que prometió combatir.
¿Más antiargentino que eso? Pero como a este siniestro personaje le encanta vender humo para esconder las barbaridades que ha hecho y sigue haciendo, se dedica a culpar a terceros de la desgracia que ha provocado. Además, siempre solícito, se presta, como vil recadero, a enviar los mensajes y presiones que le dicta su patrón de la Casa Blanca, por lo que arremete contra naciones soberanas como México y Brasil, y de pilón al “Partido Demócrata”, enemigo de Donald Trump, especialmente con miras a la ya próxima elección intermedia en Estados Unidos, cuyo pronóstico, desde ya, apunta a una sonora derrota del magnate naranja, la cual hundirá al propio Milei.
Pero ¿qué dijo el esperpéntico “presidente” de Argentina? Se le ocurrió viajar a Brasil (ayer lo hizo a Perú para “respaldar” a otra sabandija, la ultraderechista Keiko Fujimori, presidenta electa e hija del extinto delincuente Alberto Fujimori, condenado por crímenes de lesa humanidad) para “apoyar” la candidatura presidencial del fascista Flavio Bolsonaro (hijo del ex mandatario Jair, condenado a 27 años de cárcel por su intentona golpista) y decir cualquier cantidad de sandeces contra los “zurdos de mierda” (término adoptado, entre otros, por el impresentable Ricardo Salinas Pliego), al tiempo que llamó “presidiario” y “ladrón” al presidente Lula y “basura calva” al titular del Supremo Tribunal Federal la Corte Suprema, Alexandre de Moraes.
Ya entrado en gastos, Milei acusó, sin prueba alguna, al gobierno brasileño, a México y al Partido Demócrata de Estados Unidos, de “financiar una campaña anti-Argentina”, para la cual, según dijo, el gobierno de Lula aportó “25 por ciento de los recursos” para financiarla, “y después me vienen a hablar de injerencia”. También, siempre de acuerdo con su retórica, el gobierno de Claudia Sheinbaum “aportó recursos” para tal fin, lo mismo que el citado partido político estadunidense; todos ellos, dijo, “cabezas progresistas que no quieren que las ideas de la libertad funcionen”. Y se quedó tan fresco, con todo y que provocó una crisis diplomática con su vecino y principal centro de comercio para Argentina.
Luego de las más recientes sandeces del esperpéntico Milei, el canciller brasileño, Mauro Vieira, subrayó que se trata de una actitud injerencista, “grave e inaceptable” y “una provocación sin precedente en las relaciones bilaterales”, mientras el ministro de Hacienda calificó al sicótico de la Casa Rosada como lo que es: “payaso”.
La presidenta sheinbaum también se refirió al tema: “es falso; no hay ninguna campaña contra ningún país del mundo ni contra ningún gobierno del mundo. Lo que hay es al revés: aquí sí hay una campaña orquestada desde muchos lugares en contra de nuestro gobierno, pero nosotros no nos meternos con otros países. De nuevo: autodeterminación de los pueblos, y pedimos lo mismo: respeto”.
Las rebanadas del pastel
Parece que en Chiapas, como en todo México, no ha sido suficiente el enorme daño histórico y el profundo deterioro cultural causado por la Iglesia católica (el binomio fue la espada y la cruz) a lo largo de más de cinco siglos y en cuyo nombre se han cometido todo tipo de barbaridades. Ahora, como si lo anterior fuera poco, lo profundizan las evangélicas, que “ya son mayoría en algunos municipios” de aquel estado ¿Con la venia de quién?
X: @cafevega
