Las primeras consecuencias de la crisis de la memoria RAM ya están aquí, y no van a ser agradables. Tal y como se temía, los grandes lanzamientos de smartphones del 2026 se verán afectados por la escasez de componentes, y nadie se va a salvar.
Ni siquiera Apple, una compañía famosa por la eficiencia de su cadena de suministro, será capaz de evitar lo inevitable, y todos los rumores ahora apuntan a que el próximo iPhone 18 traerá notables recortes en innovación.
En concreto, las filtraciones afirman que Apple va a reutilizar algunos componentes del iPhone 17 actual, especialmente en los modelos básicos y Pro; pero Apple no está sola, y algunas marcas ya han tomado la misma decisión.
La última filtración proveniente de la red social Weibo (vía HuaweiCentral) revela que las marcas chinas también van a seguir la estrategia de lanzar ‘nuevos’ modelos que, en realidad, comparten la mayoría de sus componentes con los modelos antiguos.
Aunque Focal Digital, la cuenta que ha filtrado esta noticia, no ha aclarado las marcas que están planteándose este sacrificio, todo apunta a que será una estrategia general de todo el mercado chino y que afectará a los modelos básicos de las nuevas gamas.
En concreto, la filtración apunta a que las versiones básicas de los próximos móviles punteros chinos serán casi idénticas a los modelos de la anterior generación, y eso permitirá mantener los precios al mismo nivel que ahora.
Eso no significa que este año no vaya a haber novedades respecto al anterior, es solo que estas se concentrarán en los modelos más caros y potentes. Las marcas están adoptando nuevas tecnologías y usarán nuevos componentes, pero únicamente en los modelos “Ultra” y similares.
De esta manera, las marcas podrán seguir presumiendo de innovación y de dispositivos más potentes y capaces que serán los protagonistas de las campañas de marketing, con mejores pantallas y especialmente, nuevas funciones de IA que se podrán ejecutar de manera local en el dispositivo gracias a los nuevos procesadores.
Las gamas Ultra ofrecen un mayor margen para los fabricantes, y eso les permite arriesgarse más en las inversiones, a diferencia de los modelos más baratos que ofrecen poco margen antes de tener que subir el precio.
A eso hay que sumar que los compradores de modelos Ultra no suelen dar tanta importancia a subidas ‘pequeñas’ de menos de 100 euros, que en otros sectores suponen una enorme diferencia.
Sin embargo, esto implica que, en la práctica, el consumidor tendrá pocos motivos para comprar un nuevo móvil chino en el 2026 si ya se había comprado uno en el 2025, ya que serán muy parecidos, por no decir idénticos.
