▲ El rojiblanco Diego Campillo y el celeste Christian Ebere, en la disputa por el esférico ayer en el estadio Azteca, recinto que pasó a manos de FIFA para su administración de cara a la Copa del Mundo.Foto Víctor Camacho
Erendira Palma Hernández
Periódico La Jornada
Jueves 14 de mayo de 2026, p. a10
El estadio Azteca, recién nombrado Banorte, culminó su etapa de pruebas rumbo al Mundial 2026 con un juego que encendió las emociones después de que Cruz Azul rescató de local un polémico empate 2-2 ante Chivas para seguir con vida en la contienda por el pase a la final del torneo Clausura 2026 de la Liga Mx. El resultado deja abierta la serie de semifinales entre La Máquina, que fue tercero, y el Guadalajara, que tendrá de ventaja su mejor posición en la tabla (sublíder) y la localía el sábado en el duelo de vuelta.
El coloso de Santa Úrsula debía ser entregado a la FIFA a más tardar a las cero horas del 14 de mayo, por lo que después de este partido, tanto las autoridades capitalinas como los administradores del estadio ya no tendrán oportunidad de perfeccionar sus protocolos o infraestructura para el duelo inaugural del 11 de junio de la Copa del Mundo.
Una mancha para el juego fue el grito homofóbico “¡Eeeh, puto!” que lanzó la afición celeste en los minutos 82 y 83 contra el portero de Chivas, Óscar Whalley, y ante lo cual no se aplicó el protocolo contra actos discriminatorios.
El duelo fue el escenario más cercano al se que vivirá en la Copa del Mundo 2026. La afición debió recorrer desde al menos tres horas antes un trayecto en el que sorteó las obras del Metro de la línea 2 de calzada de Tlalpan, la alta afluencia vehicular de la tarde a mitad de semana, la lluvia intermitente que perdonó durante el juego y caminar un kilómetro hasta las puertas del estadio por los cortes viales, como parte de los protocolos de seguridad.
Ya con varios encuentros de ensayo, el operativo Última Milla, que se implementará durante el Mundial, recurrió a 3 mil 356 uniformados, entre ellos mil 756 policías de las subsecretarías de Operación Policial y de Control de Tránsito. Además, algunos seguidores debieron someterse a la prueba de alcoholímetro antes de ingresar al inmueble.
Pero ninguno de los contratiempos que afectaron a la movilidad en la Ciudad de México pudo siquiera en lo más mínimo desalentar a la afición celeste, considerada como una de las más sufridas y fieles, así como a la del Guadalajara, la más grande del país.
“Confiamos en (el técnico) Joel Huiqui, él no tiene consentidos como (Nicolás) Larcamón, además de que conoce bien al equipo. Hoy venimos también porque era el último partido del Azteca (antes al Mundial), había mucho tráfico, pero ya conocemos la zona y buscamos alternativas”, dijo Eder, un seguidor de La Máquina.
El graderío ardía entre los anhelos de seguir en la batalla por el cetro. “Vamos Cruz Azul, queremos la Copa”, gritaba La Sangre Azul, el grupo de animación que ha respaldado a La Máquina tanto en las finales frustradas como cuando rompieron en 2021 la sequía de 23 años sin títulos.
Los seguidores de Chivas también pintaron de rojiblanco una tercera parte del inmueble como muestra su lealtad, sobre todo en una temporada en la que el equipo culminó en el segundo puesto y ahora se enfrenta a las bajas de cinco elementos que fueron convocados para el Mundial, entre ellos el goleador Armando Hormiga González.
Pero ante la ausencia del propio González, las Chivas y su técnico Gabriel Milito encontraron otra joya entre sus juveniles: el mediocampista de 18 años Santiago Sandoval, quien salvó hace unos días a los tapatíos al marcar un doblete en los cuartos de final y ahora abrió el marcador a los 28 minutos tras un yerro del guardameta celeste.
Ricardo Marín lanzó un tiro que se le fue de las manos al arquero Kevin Mier y fue entonces cuando Santiago reaccionó al rescatar el balón para anotar a quemarropa.
La respuesta fue inmediata. Carlos Rodríguez (36), quien de manera sorpresiva quedó fuera de la última convocatoria del Tricolor, regresó la tranquilidad a Cruz Azul al filtrarse por el costado derecho y mandar un tiro con efecto de comba directo a las redes.
Después fue un desenfreno de emociones con un tanto de Ángel Sepúlveda (49) y un gol de Cruz Azul salpicado por la polémica. El silbante Maximiliano Quintero marcó de manera rigorista un penal por una supuesta falta de Bryan González en la línea del área, lo que derivó en un tanto de Christian Ebere (55). Así, el finalista se definirá en territorio tapatío.
