▲ El montaje que se presenta en el Foro La Gruta es un homenaje no convencional al dramaturgo Gerardo Mancebo del Castillo Trejo.Foto Cristina Rodríguez
Ana Mónica Rodríguez
Periódico La Jornada
Lunes 18 de mayo de 2026, p. 6
En un universo Calánime, tejido de contrastes, humor, desgarro y personajes surrealistas que emergen entre el caos y el juego en un dispositivo escénico que transformó la bocaescena del Foro La Gruta, se desarrolla La comedia de las acotaciones o la farsa trágica de unos ojos ajenos a Edipo.
La obra de Gerardo Mancebo del Castillo Trejo (1970-2000), dirigida por Alfonso Cárcamo, que se estrenó el jueves pasado en el Centro Cultural Helénico, significa un tributo al mismo dramaturgo por parte de quienes lo conocieron o colaboraron con él, como son los actores que integran el elenco e hicieron resonar su voz: Guadalupe Damián, Mónica Huarte, Nahim López Mancebo del Castillo, Alicia Martínez, Pedro Mira, Adriana Morales, Carmen Ramos, Mayra Sérbulo y Patricia Yáñez.
En un espacio íntimo, con luces tenues y un escenario con infinidad de plásticos transparentes colocados a manera de cortinas, que podrían sugerir ser puertas o portales a mundos distintos, infinidad de personajes demostraron que a Gerardo le dolía el mundo, es por eso que las heridas de la humanidad y la fragilidad del ser humano inundan su obra.
Entre contrastes de luz y oscuridad, en algunos momentos se observaron las técnicas teatrales de sombras para recrear ilusiones ópticas y personajes sin rostro, pero hubo mucha acción en este dispositivo escénico que se convirtió en una serie de teatrinos, dentro de otros teatrinos, manipulados en vivo por el elenco con técnicas de títeres.
Por esa razón, el director se enfocó en la construcción de un espacio en demolición que permite transparencias, cruces de universos y accidentes narrativos porque “nada en Gerardo es limpio ni exacto: todo ocurre casi al mismo tiempo”.
Sobre la obra de Mancebo del Castillo, Alicia Martínez ha dicho que “no se detiene en acontecimientos específicos, sino que indaga en la desesperanza y la persistente búsqueda del amor planteando preguntas aún vigentes”. Y, en efecto, han pasado más de dos décadas y el mundo parece no haber cambiado.
Con múltiples historias que se entretejen en un solo montaje, se confirma que éste no es un homenaje convencional, porque “su obra exige abordarse desde una risa que incomoda y revela”. Así es su última obra, la única que no había sido montada, que encontró su momento para que los espectadores se adentren en este universo Calánime.
Guadalupe Damián da vida a Melpómene, Pedazo de Ujier, Barebúrico, Pompeyo y una línea de Catalino, mientras Mónica Huarte es Talía, Reina en Ruinas, Mamagorda y Nahim López Mancebo es Clío, Pie de página, Pueblo, Odín y una línea de Catalino.
Pero también aparecen encarnados por los demás actores: Euterpe, Ofelia, Arenka, Calíope, el Príncipe Torpe, Postemillo, Polimnia, Acotación, Karim, Cosmogonía, Terpsícore, Bufón, Circa y Capitana Gazpacho; además de Urania, Mérope, Erato, Alicia, Mina Fan y Porcia, entre otros, que deambulan de historia en historia, en mundos distintos donde buscan, tal vez, su lugar en una nada.
“La humanidad está loca”
En la obra hay personajes que están solos y a la vez muy interconectados y todos están entre en la incapacidad de amar y la búsqueda del amor. Y el epígrafe que pone Mancebo en esta pieza es “como la modernidad, la humanidad está loca”.
Esta última obra inédita de Mancebo del Castillo Trejo, de 90 minutos, es la culminación del universo Calánime, ese cosmos interconectado que bebe de mitologías celta, griega, mexica, del Siglo de Oro, Valle-Inclán, Astérix, el Quijote y la cultura pop.
En este homenaje no convencional se devela un mundo en el que las formas oficiales –género, identidad, preferencias– aún limitan el amor pleno y se observan personajes andróginos, quimeras y la irrelevancia de las etiquetas, pero se enfatiza que “el amor sólo es posible cuando rompemos todas las formas preconcebidas”.
Los personajes, en ciertos momentos, se unen, cantan, silban, hacen sonidos e interpretan a todo pulmón en una obra en la que las Musas, hastiadas, alteran el orden del universo Calánime con una invocación fallida: personajes pierden o roban destinos y Mérope, movida por un hambre de amor, comienza a devorar todas las historias, incluso la del autor. Sólo una acotación o nota al pie podría salvarlas, pero todos saben que la palabra siempre ha sido inútil.
La obra marca un doble hito: conmemora los 25 años de la muerte de Mancebo del Castillo Trejo (en octubre de 2025) y el 56 aniversario de su nacimiento (en febrero pasado), al tiempo que reivindica la vigencia de su legado.
La comedia de las acotaciones…, que va de la risa al silencio, es una producción de Cacumen Producciones en colaboración con Seres Comunes, con funciones hasta el 14 de junio los jueves y viernes a las 20 horas; sábados y domingos a las 18 horas con suspensión los días 11 y 12 de junio en el Foro La Gruta (avenida Revolución 1500, colonia Guadalupe Inn).
