Jessica Xantomila
Periódico La Jornada
Viernes 22 de mayo de 2026, p. 8
La reducción de aranceles entre Estados Unidos y China, resultado de la visita del presidente estadunidense, Donald Trump, a la nación asiática, también beneficiará a México al contribuir a corto plazo “a estabilizar el entorno comercial exterior”, a reducir costos en las cadenas de suministro y riesgos políticos, señaló el embajador chino en el país, Chen Daojiang.
Igualmente, dijo, creará nuevas ventajas institucionales y mayores espacios comerciales para que los productos competitivos mexicanos accedan a los mercados chinos y estadunidenses.
Al hacer un balance de la visita de Trump a Pekín, del 13 al 15 de mayo pasado, refirió que en el marco de las reuniones con el presidente de China, Xi Jinping, se acordó discutir un esquema de reducción recíproca de aranceles sobre productos equivalentes, por un monto de 30 mil millones de dólares o más para cada parte.
En conferencia de prensa, Chen destacó que el nuevo marco de relación chino-estadunidense creará en general condiciones aún más favorables para la cooperación igualitaria y mutuamente beneficiosa entre el gigante asiático y América Latina. La región, sostuvo, “necesita hoy más que nunca un entorno internacional previsible y libre de confrontaciones”.
Indicó que la decisión de China y Estados Unidos de optar por el diálogo y la cooperación “transmite una señal positiva a todos los países del mundo”. En particular, declaró que las naciones latinoamericanas podrán ampliar de manera más autónoma sus espacios de cooperación exterior, obtener condiciones comerciales más estables, un entorno de inversión más previsible y oportunidades de desarrollo más sostenibles.
▲ El diplomático habló de la visita de Trump a su país.Foto Cristina Rodríguez
El embajador resaltó que en la primera visita de un presidente estadunidense a China en nueve años se alcanzaron importantes consensos y un nuevo punto de referencia histórico. Indicó que actualmente más de 7 mil empresas chinas operan en Estados Unidos y alrededor de 80 mil compañías de este país invierten en el gigante asiático.
Las exportaciones a China y las inversiones chinas en Estados Unidos “generan aproximadamente un millón de empleos en territorio estadunidense”, mencionó. También enfatizó el avance en cuanto al entendimiento de que la cuestión de Taiwán “es puramente un asunto interno” de la nación asiática.
El resultado político más importante, apuntó, fue que ambos jefes de Estado acordaron establecer una nueva definición para las relaciones bilaterales, que es de “estabilidad estratégica constructiva”.
