Braulio Carbajal
Periódico La Jornada
Viernes 22 de mayo de 2026, p. 15
La Junta de Gobierno del Banco de México (BdeM) advirtió que la interrupción de rutas marítimas por el conflicto en Medio Oriente y el posible incremento de los costos de transporte podrían traducirse en alzas de los precios de alimentos mayores a las previstas, además de presiones sobre los costos de bienes y servicios.
Esta previsión aparece en la minuta de la reunión de política monetaria celebrada el 6 de mayo y publicada ayer.
El documento señala que los precios de energéticos y fertilizantes alcanzaron su nivel más alto desde 2022 y los mercados de futuros del maíz y el trigo anticipan alzas en los próximos meses.
Uno de los integrantes de la junta (las minutas no los identifican por nombre) precisó que los fertilizantes nitrogenados, los más usados en el país, están entre los insumos más expuestos a choques geopolíticos, aunque los calendarios agrícolas indican que un eventual impacto sobre la inflación no se observaría en el corto plazo.
Pese a estas advertencias, la mayoría de la junta coincidió en que los efectos del conflicto en México han estado acotados, debido en parte a los subsidios fiscales a los combustibles. Uno de los miembros recordó que el acceso de México al gas natural estadunidense coloca al país en una posición relativamente favorable en comparación con economías de Asia y Europa.
Por lo anterior y por la debilidad de la actividad económica, la ausencia de presiones de demanda y el tipo de cambio, la junta decidió por mayoría hace dos semanas reducir en un cuarto de punto base la tasa de interés interbancaria a un día, a 6.5 por ciento, y declaró concluido el ciclo de recortes iniciado en marzo de 2024.
Votaron a favor Victoria Rodríguez Ceja, José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo. En contra se manifestaron Galia Borja Gómez y Jonathan Heath Constable.
Borja Gómez argumentó que la acumulación de choques de oferta durante el año, sumada al conflicto en Medio Oriente, ha generado un entorno más complejo para la formación de precios, y que la persistencia de la inflación de servicios y los efectos base desfavorables previstos para la segunda mitad del año propiciarían una reducción lenta hacia la meta de 3 por ciento.
Por su parte, Heath Constable señaló que la postura monetaria neutral ya alcanzada, el margen estrecho para reducciones adicionales frente a las tasas externas y la elevada incertidumbre justificaban una pausa que, en su opinión, “debería ser de naturaleza prolongada”.
En materia de actividad económica, la minuta registra que el PIB de México se contrajo 0.77 por ciento en términos trimestrales durante el primer trimestre de 2026, cifra que la mayoría de los miembros calificó de claramente superior a lo anticipado. En comparación anual, el crecimiento fue de apenas 0.1 por ciento.
Destacaron que los tres grandes sectores de la economía retrocedieron, y las manufacturas acumularon nueve meses consecutivos de caídas anuales. El pronóstico de crecimiento para 2026 se ubica en 1.6 por ciento, aunque la junta reconoció que podría bajar.
