▲ Los legisladores Ricardo Anaya (izquierda) y Alejandro Moreno Cárdenas se oponen a la propuesta morenista de anular elecciones “amañadas”.Foto María Luis Severiano
¡P
obres cipayos!: tanto tiempo invertido en implorar a la Casa Blanca que intervenga en México, tanto para suplicarle que invada nuestro país, tanto esfuerzo, saliva y veneno para que un día sí y el siguiente también viajen a Washington, se bajen los pantalones y besen suelas imperiales para que sean los gringos quienes controlen el destino y recursos de la nación; tanto que abrieron las puertas (en violación a la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional) para que agentes foráneos hagan lo que se les pegue la gana en nuestro territorio; tanto que han disparado acusaciones sin ton ni son de “ narcoestado, narcoterrorismo, narcopolíticos, narcocandidatos”, etcétera; tanto, pues, para que al final de cuentas alguien salga con la brillante idea de presentar una iniciativa de reforma constitucional para cancelar los comicios en los que se compruebe la “intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros con la intención de influir en las preferencias o en los resultados electorales”.
Y de pilón, la horda de cipayos entra en pánico al conocer que la presidenta Sheinbaum promueve una iniciativa de reforma a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales con el fin de “blindar” los comicios a partir de 2027 y evitar la postulación de candidatos vinculados al crimen organizado, la cual también propone crear “una comisión de verificación de integridad de candidaturas, compuesta por cinco consejeros del INE, quienes, en coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia, la FGR, la Unidad de Inteligencia Financiera y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, consultarán si existe un posible riesgo razonable de ese tipo de vínculos. Todo ello en el marco de la presunción de inocencia, conforme a la Constitución y las leyes”.
Qué barbaridad: tiempo perdido para los prianistas en general (y uno que otro que lo hace por amor a la cami$eta, que se refleja en los medios tradicionales y las redes sociales), pero en particular para “celebridades” del servilismo a Estados Unidos (que desde hace años cobran del erario mexicano), como Alejandro Alito Moreno (con su rebaño de senadores y diputados, federales y locales), la mártir de la preparatoria Lilly Téllez (émula de María Corina Machado), Ricardo Canallín Anaya (con sus legisladores y sus negocios turbios), Maru Campos (fascinada con las agencias gringas a las que todo otorga); el impresentable cuan balbuceante Marko Cortés, el mariguanero Vicente Fox, el entenado del fascista José María Aznar, Felipe Calderón; los aboneros encubiertos, conexos y demás traidores a la patria que se quedan en el tintero.
Años y más años acumula la horda de los cipayos con las exigencias de intervención estadunidense y la acusación de narcos a todo lo que se mueva (sin reflejarse en el espejo, desde luego; García Luna les envía saludos); se ha desgañitado en toda tribuna que paga; gasta miles y miles de dólares en sus viajes y estancias en Washington, y otras ciudades gringas, en las que derrocha saliva a la hora de lamer suelas; se agacha sin que se lo pidan y dedica su tiempo a gritar aquí y allá que todos sus opositores son narcos y enciende veladoras para que, a la brevedad, lleguen los marines salvadores.
Pero algo falló: ahora que hay una propuesta concreta para cancelar los comicios en los que se compruebe la “intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros con la intención de influir en las preferencias o en los resultados electorales” y otra para “evitar la postulación de candidatos vinculados al crimen organizado”, el primero en rechazarlas ha sido… Alito Moreno, el mismo que se desgañita “exigiendo” la intervención estadunidense en México y que a discreción suelta el calificativo narco… (sin voltear a su partido). ¿Por qué la repele? Bueno, dice: “¿quién va a decidir qué es injerencia y qué no? ¿Con qué criterios?”, amén de que califica a la iniciativas como “una coartada legal para blindar a los narcopolíticos de Morena”.
Y de cereza anuncia (¡sorpresa!): “mi partido acudirá a organismos internacionales para denunciarla”. Brillante traidor a la patria, como los demás, quienes no tardan en sumarse a la negativa del impresentable “dirigente” tricolor.
Las rebanadas del pastel
Si se tratara de un caso de justicia real, histórica, sin duda alguna el gobierno de Estados Unidos sería el primer condenado por terrorismo de Estado, crímenes de guerra y de lesa humanidad, genocidio, despojo y lo que acumula en 250 años desde su fundación. Pero, lejos de eso, hoy un delincuente sentenciado “gobierna” a ese país.
Twitter: @cafevega
