La Comisión de Transportes del Congreso ha avalado este martes el nombramiento de Gonzalo Julián Guillén Espejo-Saavedra como presidente de la nueva Autoridad Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes de transporte y de cinco de sus seis consejeros, y ha vetado la elección de Adolfo Moreno Díaz. El veto a Moreno Díaz, asesor en seguridad ferroviaria y especialista en seguridad en la circulación ferroviaria, lo han promovido el PP y el BNG y ha salido adelante con los votos a favor de PP, Junts y BNG, el rechazo de PSOE y PNV y la abstención de Sumar, EH Bildu y ERC
Moreno, que en la actualidad es primer vocal en la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), el órgano que investiga el accidente de Adamuz (Córdoba) de enero hasta que la nueva Autoridad esté plenamente operativa, ha dicho a EFE que la decisión le parece “bien” y que, a sus 70 años, no tiene “ninguna inquietud ni ningún problema al respecto”.
El portavoz del PP en la comisión, Celso Delgado, ha explicado que no niega sus “méritos profesionales”, pero se ha mostrado convencido de que “no es la persona idónea para integrarse en una comisión llena de savia nueva”, teniendo en cuenta -ha dicho- algunas “referencias” e “informaciones” sobre él y sus “publicaciones en redes comentando noticias del sector ferroviario” y sus “posicionamientos”.
El diputado del BNG Néstor Rego ha justificado su veto en la vinculación de Moreno con la “suspensión del sistema de seguridad que estuvo detrás del accidente de Angrois”, ocurrido en 2013 y en el que fallecieron 80 personas.
En su comparecencia previa a la votación, Adolfo Moreno había admitido que no tiene “fama de ser cómodo”, tras defender que “una organización cómoda es inútil”.
Compromiso con las víctimas
Por su parte, la candidatura -propuesta por el Gobierno- de Gonzalo Guillén para presidir el nuevo organismo ha sido aprobada con 20 votos a favor (PSOE, Sumar, Junts, ERC, Bildu, PNV y BNG), 14 abstenciones (PP) y tres votos en contra (Vox).
Guillén ha destacado su “compromiso directo” con las víctimas, para lo cual ha explicado que creará una Unidad de Asistencia a las Víctimas, que dependerá directamente de él, y ha dicho que hasta que esté operativa esa unidad será él mismo.
Ha indicado que el trabajo de la nueva Autoridad es complementario al de la investigación judicial, ya que su objetivo es ofrecer a la “verdad técnica” de un siniestro para saber “qué ocurrió, por qué y evitar que vuelva a ocurrir”, no para determinar “quién tiene la culpa”.
En esa línea, ha afirmado que su misión es “garantizar un marco de independencia y recursos” suficientes para que la Autoridad realice un trabajo “autónomo” y de la “mayor calidad” posible.
Guillén ha prometido ejercer su cargo con “plena independencia, absoluto respeto a las víctimas y el único objetivo de favorecer la seguridad del transporte en España”.
Los otros cinco consejeros que ha propuesto el Ejecutivo y ha respaldado el Congreso son Jorge Navacerrada Álvarez (sector ferroviario), Nuria Obiols Vives y Juan Andrés Pérez Pérez (marítimo) y Verónica Elvira Olalla y María Teresa Lumbreras Encinas (aviación civil).
La creación de la “Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil” fue aprobada por ley en 2024 (sin apoyo de PP y Vox), para reforzar la independencia y la profesionalización de la investigación de accidentes, de acuerdo con las exigencias europeas tras las críticas a la CIAF por falta de independencia y profundidad técnica en su investigación del accidente de Angrois.
