El Ejército de Irán ha anunciado un nuevo cierre del estrecho de Ormuz tras denunciar a Estados Unidos por “flagrante incumplimiento” de los términos del acuerdo preliminar de paz pactado esta semana al haber sido incapaces de impedir la continuación de la ofensiva israelí en Líbano.
En un comunicado recogido por la radiotelevisión oficial iraní, IRIB, el Ejército denuncia que Estados Unidos no ha cumplido con el primer y fundamental punto de los 14 que componen el memorándum de entendimiento: garantizar el cese de las operaciones israelíes en Líbano, donde los bombardeos israelíes (según el Ejército israelí en respuesta a ataques de Hezbolá) han matado a más medio centenar de personas entre viernes y sábado.
Así pues, en respuesta a “la implacable y continua violación del alto el fuego por parte del régimen sionista en el sur del Líbano”, así como “al brutal asesinato y desplazamiento de cientos de miles de personas oprimidas de esta tierra” y tras la “negativa de las fuerzas de ocupación sionistas a retirarse de los territorios del sur del Líbano” (tal y como aseguró el viernes el ministro de defensa israelí, Israel Katz) “se anuncia por la presente que el estrecho de Ormuz quedará cerrado al tráfico marítimo”.
Minutos antes del anuncio del cierre, el grupo chií Hizbulá y el Ejército israelí confirmaron su adhesión al alto el fuego suscrito el viernes con la mediación de EEUU, pese a que ya el cese de las hostilidades en el frente libanés se contemplaba en el memorando de entendimiento firmado digitalmente el miércoles entre Washington y Teherán.
A pesar de esa tregua, desde anoche, Israel ha lanzado numerosos ataques contra el sur y este del Líbano, que ya han provocado, según autoridades locales, al menos 16 fallecidos, entre ellos un militar libanés. El ejército israelí declaró que estaba atacando objetivos de Hezbolá en respuesta a los lanzamientos de proyectiles nocturnos de la organización militante libanesa alineada con Irán.
Uno de los ataques israelíes más mortíferos del sábado impactó un edificio residencial de tres pisos en la ciudad sureña de Barish, en el distrito de Tiro, causando la muerte de un padre, una madre y sus dos hijos, según informó a Reuters un funcionario local.
La violencia escaló de forma intensa el viernes, que fue una de las jornadas más sangrientas en semanas con la muerte de al menos 47 personas por los ataques israelíes en el sur del país y el valle de la Bekaa, después de que cuatro soldados israelíes, incluido un oficial de alto rango, murieran al ser alcanzado un tanque por Hezbolá.
Hezbolá afirmó que el ataque se produjo después de que Israel rompiera un acuerdo de alto el fuego previo al avanzar.
El ministerio señaló que desde el pasado 2 de marzo, cuando comenzó la ofensiva israelí en el país mediterráneo, 3.980 personas han muerto y más de 12.000 han resultado heridas.
