Venezuela se ha visto afectada este jueves por dos fuertes terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 en su área central, con réplicas perceptibles en distintas regiones del país y en Colombia, según ha informado el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS); y que por el momento han dejado al menos 164 muertos y 971 heridos.
Dos terremotos de los que Google ha avisado antes de que sucedieran enviando una notificación a los teléfonos móviles de los ciudadanos venezolanos, como ya hizo en octubre de 2022 con un terremoto que sacudió la región Seven Trees en California, Estados Unidos.
Han sido varios los usuarios de las diferentes redes sociales, como X (conocida antiguamente como Twitter), los que han mostrado capturas de pantalla del aviso del posible terremoto que Google envió a sus teléfonos.
En este caso particular, el doble sismo que ha hecho temblar el país venezolano ha tenido mayor protagonismo en los avisos por tratarse de un doble temblor. El primero, con una magnitud de 7,2 con epicentro cerca de Morón/San Felipe, y el segundo, el más destructivo, con una magnitud de 7,5 en la sierra de Aroa, en Yumare.
A lo que hay que sumarle una veintena de réplicas que han provocado daños importantes y miles de fallecidos, según apuntan desde el Servicio Geológico de Estados Unidos con los primeros informes.
Entre las imágenes compartidas por los usuarios, destaca una captura de pantalla del “Sistema de alertas de sismos de Android” recibida a las 18:04 hora de Venezuela del 24 de junio de 2026.
En ella se activó una “Alerta de acción” bajo el encabezado “Información de seguridad sobre sismos”, notificando un temblor de magnitud estimada 7.0 a 61.2 millas de distancia de la ubicación del usuario, con el epicentro situado en las inmediaciones de Caracas.
La pantalla, teñida con un llamativo color granate de advertencia, incluía el mensaje explícito: “Mantente alerta. Es habitual que se produzcan réplicas”, instando a la población a buscar refugio inmediato.
¿Por qué Google sabía de un posible terremoto? Aunque parece increíble, Google no adivina el futuro, sino que utiliza la física y los millones de dispositivos que existen en todo el mundo con acelerómetros en su interior.
Esto le permite conocer a gran velocidad las ondas que se producen en la tierra, sobre todo en casos tan salvajes como el ocurrido en Venezuela, un terremoto superficial de gran intensidad.
Los acelerómetros son sensores internos que detectan los movimientos con gran precisión, permitiendo que su sensibilidad llegue a generar un informe en conjunto con otros smartphones que en el mismo lugar y a la misma hora sufrieron movimientos similares.
Cuando una falla terrestre se mueve, no se produce un único golpe, sino que se producen al menos dos tipos de ondas: las primarias, conocidas como ondas P, más veloces, que apenas se perciben en los edificios, y las secundarias, llamadas ondas S, que provocan la mayoría de daños.
Los teléfonos Android, gracias a los acelerómetros, pueden detectar las ondas primarias, una vibración característica que pone en aviso a los servidores de Google a la velocidad de la luz (aproximadamente 300.000 km/s). Mientras tanto, las ondas del terremoto viajan a una velocidad aproximada de 4 kilómetros por segundo.
De esta manera, la información digital que maneja Google permite adelantarse unos segundos o incluso minutos a la catástrofe. Para que estas alertas sean útiles, Google cuenta con un servicio de emergencias automatizado que, al detectar vibraciones en miles de teléfonos en una misma zona geográfica, envía una alerta a la población.
El sistema dispone de dos mecanismos de emergencia automatizados que dependen de la intensidad MMI (Escala de Mercalli Modificada), que es el modo de control que tienen los sismógrafos para medir la intensidad de las vibraciones. Por un lado, las alertas de atención están creadas para los temblores leves con intensidad MMI 3 o 4 y se encargan de mostrar en pantalla consejos a modo de notificación, pero respetan el modo no molestar o silencio.
Por otro lado, las alertas de acción están destinadas a temblores poderosos o extremos de intensidad MMI 5 o superior. En este último escenario, el teléfono olvida el modo no molestar o silencio para encender la pantalla con el máximo brillo y emitir un fuerte sonido de emergencia donde te avisa de que te agaches, te cubras y te agarres.
