▲ Los aficionados noruegos reman en las tribunas durante los encuentros de su selección en su regreso a un Mundial luego de 28 años.Foto Afp
Reuters
Periódico La Jornada
Viernes 26 de junio de 2026, p. 7
Noruega está en racha tras clasificarse para la fase eliminatoria en su regreso al Mundial luego de 28 años de ausencia y, para la presidenta de la Federación Noruega de Futbol, Lise Klaveness, este éxito confirma que su enfoque integral hacia el juego está dando sus frutos. Al igual que la celebración del remo sincronizado que popularizaron sus aficionados, los noruegos abordan el desarrollo del talento haciendo hincapié en el trabajo colectivo, creando un sistema en el que los jóvenes jugadores permanecen en sus clubes locales bajo la guía de entrenadores voluntarios el mayor tiempo posible.
“No contamos con profesionales en el futbol juvenil: Erling (Haaland) fue entrenado hasta su adolescencia por personas voluntarias, que no reciben ni un centavo por ello; lo mismo con Martin (Odegaard, capitán de Noruega), así que tenemos que recompensarles de alguna manera”, dijo Klaveness antes del último partido del viernes entre Noruega en el Grupo I frente a Francia.
La recompensa para esos voluntarios fueron dos partidos del Mundial que cautivaron a la nación: Haa-land marcó dos goles en la victoria 4-1 sobre Irak y volvió a anotar un doblete en el triunfo por 3-2 sobre Senegal que les permite pasar a los dieciseisavos de final.
“Nuestro modelo en Noruega se basa en gran medida en el hecho de que el futbol de base y de élite están muy interconectados. No buscamos ni seleccionamos a los jugadores cuando son jóvenes. Queremos que permanezcan en su club el mayor tiempo posible, para que tengamos clubes dinámicos, vivos y vitales por toda Noruega”, explicó Klaveness.
Mark O’Sullivan, profesor asociado de futbol en la Facultad de Ciencias del Deporte de Oslo, dijo que el enfoque noruego se basa en la investigación académica y en las mejores prácticas. “Para hacer honor a la idea de ‘tantos como sea posible, durante el mayor tiempo posible, en el mejor entorno posible’, el futbol noruego busca invertir donde realmente se necesita: en los contextos, situaciones y limitaciones cambiantes del ‘mundo real’, donde tienen lugar el entrenamiento, el aprendizaje y el rendimiento con el objetivo de establecer estándares elevados sin caer en la estandarización”.
Para los jóvenes que inician en este deporte, la prioridad es divertirse y aprender a través del juego, más que ganar o perder partidos, y desde 2016 se han instalado más de 500 campos de futbol de pasto artificial.
Klaveness, que disputó 73 partidos con la selección de su país, señala la geografía y el clima de Noruega como obstáculos que hay que superar, y se empeña en destacar que la amplia base en la que todo el mundo es bienvenido es de donde el balompié noruego saca su fuerza. “Queremos que nuestras selecciones nacionales se clasifiquen para los grandes campeonatos, pero nuestro modelo se basa exclusivamente en el voluntariado. Tenemos mil 700 clubes, somos un país pequeño. Nunca podría ser un modelo diferente, tiene que ser éste. Un poco más lento, un poco más amplio y más integral, y tenemos que ser muy tenaces”, dijo Klaveness.
“Queremos que los clubes sean capaces de formar a jugadores de primer nivel, pero también que cuenten con equipos en los que todo el mundo sea bienvenido, aunque nunca llegues a disputar ni un solo partido profesional en tu vida.”
