Instar a la paz mediante la música,misión de vida de la percusionista Sara Ahmadi
▲ La artista Sara Ahmadi durante la entrevista en las instalaciones de esta casa editorial.Foto María Luisa Severiano
Omar González Morales
Periódico La Jornada
Sábado 27 de junio de 2026, p. a11
Instar a la paz través de la música es la misión de vida de la percusionista Sara Ahmadi, quien desde hace poco más de un año llegó a México desde su natal Irán para impulsar a su agrupación Kaliveh, mensajeros de la paz, con la finalidad de vincular a la mayor cantidad de culturas posibles para crear puentes que reflexionen sobre el amor y la vida. Este sábado se presentarán en el Teatro Casa de la Paz de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
En entrevista con La Jornada, la artista habla sobre este viaje musical, la gran conexión cultural entre México y ese país árabe, y u próximo concierto en la capital del país:
“Llevo casi un año viviendo en la Ciudad de México, aunque es la cuarta ocasión que vengo de visita. He participado en varios festivales culturales aquí como el Cervantino, en Mérida, y ahora aquí. Este país me ha recibido como si fuera mi hogar, hacer música aquí es una experiencia muy enriquecedora. El pueblo iraní ve a los mexicanos como si fueran una gran familia amable, con gran hospitalidad, y este puente de migración me genera una gran esperanza”, afirma.
Sara Ahmadi es especialista en el daf, un instrumento que fue inventado hace unos 3 mil años y que es como un pandero gigante hecho de madera y plástico que en la parte trasera tiene aros de metal. Con su mano derecha da golpecitos para crear ritmos. Los dos movimientos más característicos al tocarlo son con la palma abierta y cerrada.
“Anteriormente se hacía con piel de animal, pero desde hace algún tiempo se adaptó para usar plástico porque la humedad y las lluvias hacían difícil mantenerlo. Luego de la invasión musulmana a Irán, otros países se llevaron el daf para integrarlo en sus culturas, pero como podían pronunciar bien la palabra le pusieron dap”, explica.
Ahmadi ha visitado 18 países durante su travesía: ha hecho giras por Asia, Europa y América. Destaca que de nuestro continente ha visitado Estados Unidos, cuyo gobierno mantiene constantes acciones bélicas contra Irán. Al respecto, dijo: “en 2009 yo tenía un programa en Estados Unidos y me di cuenta que ese pueblo está muy alejado de su gobierno; son conscientes de que quienes los dirigen ansían en estar en guerra siempre y que eso los ha perjudicado bastante. Los estadunidenses tienen un gran corazón, quizá sea necesario que se abran más al cariño que al odio y nosotros podemos tender ese puente a través de la música”, aseguró.
El grupo Kaliveh, mensajeros de la paz está integrado por unas 15 personas de variadas nacionalidades, entre ellas hay mexicanos, senegaleses, italianos, chilenos, armenios, afganos y kurdos, por nombrar algunas. En este momento están en proceso de grabar su primer disco, denominado Tierra sedienta de paz, en el que participan artistas de 18 países y que constará de canciones tradicionales de cada uno de ellos.
En esta travesía, su pilar más importante de apoyo es su familia. Sin embargo, para combatir la nostalgia que le ocasiona la ausencia de sus seres queridos, en México ha encontrado amigos que la impulsan:
México ahora es mi hogar
“Es mucho tiempo, antes mis viajes eran de uno o dos meses, pero me ha ayudado mucho la calma que se vive en este país. Me doy cuenta de que la música puede acercar a todas las culturas y crear un diálogo profundo basado en el amor y en la comprensión mutua entre personas. Para mí, esto es una oportunidad de llevar el mensaje de paz a través de esta música y creo que en México he sentido que esa misión se ha materializado con más fuerza, es el primer lugar que visito en el que no siento extrañeza. Este es mi hogar ahora”, asegura.
Además, Sara trabaja en un proyecto de investigación sobre cómo era la música prehispánica en México para comprarla con la que se escuchaba simultáneamente en ese entonces en la antigua Persia, con la finalidad de generar un puente empático entre dichos pueblos. La percusionista asegura que la intención es recuperar parte de la historia de las distintas lenguas de México, como la maya, el náhuatl y el otomí y compararlo con las culturas de su país.
“Me gustaría que al salir de este concierto el público se llevara un sentimiento de esperanza y conexión humana profunda con lo que está pasando en las zonas de conflicto. Es muy importante que la música sea un lenguaje capaz de trascender fronteras, idiomas, diferencias; nos recuerda que más allá de las nacionalidades, creencias o historias, compartimos emociones y sueños. Si una persona sale de este concierto con más empatía, amor y deseo de construir paz, entonces sentiré que mi misión como artista se ha cumplido”, concluye.
Sara Ahmadi y el grupo Kalive, mensajeros de la paz se presentarán hoy a las 17:30 en el Teatro Casa de la Paz de la UAM, ubicado en Cozumel 33, colonia Roma Norte, alcaldía Cuauhtémoc. El boleto de acceso tiene un costo de 180 pesos, con un descuento de mitad de precio para adultos mayores, estudiantes, docentes e integrantes de la comunidad UAM.
