▲ Bélgica se empeñó en demostrar lo volátil que puede ser este deporte. Romelu Lukaku (derecha) tuvo poca participación desde su ingreso tras el descanso.Foto Ap
Afp y Reuters
Periódico La Jornada
Jueves 2 de julio de 2026, p. 4
Seattle. Senegal parecía tener en el bolsillo el pase a octavos de final pero lo dejó escapar en un suspiro. Bélgica, sin mostrar un futbol espectacular, aprovechó los errores del rival para remontar 3-2 ante la potencia africana con un penalti en la prórroga y así avanzar a la siguiente ronda del Mundial 2026, en el partido que se disputó ayer en el estadio Seattle.
Los Leones de la Teranga han tenido un año en el que sus malas decisiones en la cancha estropean lo que parecían nuevos logros. En la Copa Africana de Naciones, los senegaleses perdieron el título en la mesa ante Marruecos tras abandonar el terreno de juego por una decisión arbitral en la agonía del duelo y ahora desperdiciaron una ventaja de dos goles en tres minutos que les costó su eliminación.
“Duele, es una derrota cruel porque jugamos bien. Ganábamos 2-0, pero el partido no dura solamente 85 minutos”, lamentó el entrenador senegalés, Pape Thiaw, en la rueda de prensa después del enfrentamiento.
Senegal se convirtió en una potencia de su continente en los últimos años gracias a que la mayoría de sus convocados son protagonistas en equipos de las mejores ligas del mundo: Inglaterra, España e Italia. Esto se combinó con generaciones menos virtuosas de selecciones como Camerún, Nigeria y Costa de Marfil.
En su plantilla destacan futbolistas como Ismaila Sarr (Crystal Palace), Iliman Ndiaye (Everton), Pape Gueye (Villarreal) y Habib Diarra (Sunderland). Su principal referente es Sadio Mané, ex estrella del Liverpool y Bayern Múnich, dejó hace unos años la élite al firmar con Al Nassr de Arabia Saudita.
Los Leones de la Teranga entraron al partido como un rayo ante una Bélgica lenta y previsible en ataque, con muy poca presencia de sus estrellas Kevin de Bruyne y Jeremy Doku. Los africanos se adueñaron de la pelota y supieron moverla con velocidad para hacer daño por las bandas a los Diablos Rojos, que cargan con el peso de no poder trascender en torneos internacionales a pesar de haber tenido grandes generaciones de futbolistas.
Al minuto 24, Habib Diarra abrió la pizarra al empujar a las redes un rebote en el área chica. El dominio africano continuó en el segundo tiempo, cuando Ismaila Sarr bajó el balón con el pecho para vencer al guardameta Thibaut Courtouis con un potente disparo (54).
Obligados a lanzarse al ataque, los europeos mejoraron con la entrada del extremo del Benfica Dodi Lukebakio por Doku, pero los africanos amenazaban con hacer el tercero en cada contragolpe.
Bélgica se empeñó en demostrar lo volátil que puede ser este deporte y Romelu Lukaku, con poca participación desde su ingreso al campo tras el descanso, cortó en el primer palo un centro raso del lateral Thomas Meunier y mandó la pelota a la red (86).
Minutos después, Leandro Trossard centró al segundo poste, el portero Mory Diaw midió mal en la salida y Tielemans marcó de cabeza para mandar el partido a la prórroga (89),
“En el futbol todo es siempre posible mientras uno crea en ello. Hicimos los ajustes necesarios desde la segunda mitad del primer tiempo; estábamos dando pases claves desde muy lejos cuando no era necesario. Corregimos eso y las cosas mejoraron, aunque encajamos el segundo gol”, dijo el seleccionador de Bélgica, Rudi Garcia.
Antes de terminar los tiempos extras, una polémica falta dentro del área le permitió a Tielemans sentenciar el marcador final con una ejecución perfecta desde el manchón penal.
“Cuando se marcó el penal tuvimos nuestra propia interpretación. Creíamos que no era y los jugadores intentaron cuestionar la decisión. Se cobró y por eso fuimos eliminados”, agregó Thiaw.
Bélgica se convirtió en el segundo equipo en los últimos 11 Mundiales que remontó una desventaja de dos anotaciones para ganar un duelo en la fase de eliminación directa. El final es cruel para los senegaleses, que habían hecho méritos suficientes para imponerse durante los 90 minutos, pero que pagaron caro un par de despistes en defensa.
Hasta el momento, de las nueve selecciones africanas que clasificaron a dieciseisavos de final, solamente Marruecos ha conseguido su pase a octavos.
En el balance de equipos que superaron la fase de grupos, África presentó el mejor porcentaje al colocarse por delante de Sudamérica (83.3 por ciento) y de Europa (81.2), las dos zonas tradicionalmente dominadoras. La Confederación Asiática de Futbol (AFC) fue la decepción, con sólo dos miembros (Japón y Australia) clasificados entre sus nueve representantes.
“Es un motivo de gran orgullo que haya tantas selecciones africanas en dieciseisavos”, declaró el técnico del Congo, Sébastien Desabre, antes de su eliminación ante Inglaterra.
Durante el duelo entre belgas y senegaleses, tres personas invadieron el campo y el partido se detuvo algunos minutos.
Las personas ingresaron a la cancha en el minuto 32 oblogando a que una decena de guardias de seguridad fueran desplegados para retirarlas.
