▲ Los excedentes del endulzante causan que bajen los ganancias para la cadena productiva.Foto Rubicela Morelos
Braulio Carbajal
Periódico La Jornada
Martes 14 de julio de 2026, p. 16
México cerrará el ciclo octubre 2025 a septiembre de 2026 con un inventario de azúcar de un millón 503 mil toneladas, la cifra más alta desde 2013/14, estima el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), que atribuye este nivel a las restricciones que Estados Unidos impuso a los cupos de importación del endulzante nacional, los cuales llegaron a mínimos históricos y limitaron la salida de los excedentes hacia su principal mercado.
Este inventario podría cambiar en 2026-2027, una vez que México y Estados Unidos llegaron a un acuerdo para ampliar el cupo de exportación, con lo que la industria azucarera mexicana podría recuperar terreno. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos calculó que necesitará importar un millón 152 mil toneladas de azúcar mexicana en el ciclo 2026-2027, por encima de las 250 mil toneladas del año pasado.
El inventario azucarero se construye a partir de la diferencia entre la producción nacional y el consumo interno, ajustada por exportaciones e importaciones. Cuando la oferta crece más rápido que la demanda o que la capacidad de colocar el producto en otros mercados, los excedentes se acumulan y presionan los precios internos.
Aunque reconoce el acuerdo como un avance, el GCMA advierte que no resuelve el problema estructural del comercio bilateral del producto, y que la ampliación no debe quedar como una medida coyuntural para atender faltantes temporales, sino convertirse en un mecanismo estable que reconozca la capacidad productiva de México.
Para el ciclo 2025/26, GCMA proyecta una producción de 5 millones 350 mil toneladas, un avance de 12 por ciento frente a los 4 millones 770 mil del ciclo anterior, mientras el consumo aparente retrocedería cerca de 3 por ciento, de 3 millones 920 mil a 3 millones 800 mil toneladas. Esa combinación explica el salto de 34 por ciento en el inventario final.
Urge equilibrar importación de fructosa
El jarabe de maíz de alta fructosa, cuyas importaciones se ubican en 684 mil toneladas este ciclo y forman parte de un consumo aparente calculado en un millón 600 mil toneladas de base seca, de las cuales cerca de dos terceras partes dependen de compras al exterior, es mayoritariamente de origen estadunidense y desplaza la demanda potencial de azúcar, incrementa los excedentes disponibles, presiona los inventarios y aumenta la necesidad de exportar azúcar mexicana.
La consultora precisa que los Acuerdos de Suspensión regulan exclusivamente el azúcar y no incluyen jurídicamente al jarabe de maíz, aunque ambos compiten en el mismo mercado. Mientras el azúcar mexicana enfrenta cupos, precios mínimos y certificados para entrar a Estados Unidos, el jarabe estadunidense ingresa a México con acceso comercial amplio.
GCMA plantea que, si bien no se debe cerrar el mercado al jarabe de maíz de alta fructosa, el gobierno debe buscar reciprocidad y equilibrio. En el ciclo 2019/20, Estados Unidos absorbió 76.4 por ciento de las exportaciones mexicanas de azúcar. Para 2025/26, al 5 de julio, esa participación había caído a 15.1 por ciento, mientras 62.8 por ciento de los envíos se colocaron en el mercado mundial, donde compite con producción de Brasil, India y Tailandia a precios más bajos.
Aliciente, vender a EU
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el precio del azúcar en México subirá, al recuperar la cuota de exportación para este ciclo a Estados Unidos. “Es una muy buena noticia”, resaltó al agregar que la medida beneficia a más de 500 mil familias de la cadena de su producción.
Desde 2022 bajó 20 por ciento la exportación de azúcar a Estados Unidos, por lo que una parte de la producción no tenía salida.
La Presidenta agregó que t se está evaluando la posibilidad de que otros productos provenientes del azúcar se utilicen también, como el etanol, y que en el mercado nacional las refresqueras sustituyan a la fructosa por el azúcar de caña, que es menos dañina a la salud.
También anunció que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) analiza la posibilidad de producir un nuevo ejemplar en la fábrica de moscas en Chiapas, que es más eficiente para contrarrestar el brote del gusano barrenador.
Con información de Lilian Hernández y Alonso Urrutia
