▲ Compras hasta de bienes de la canasta básica se realizan en muchos casos a crédito.Foto Cuartoscuro
Julio Gutiérrez
Periódico La Jornada
Lunes 27 de julio de 2026, p. 17
En mayo de 2026, los financiamientos que los bancos otorgan para el consumo de las familias cumplieron cuatro años consecutivos de ser el motor de la cartera de crédito de estos intermediarios financieros, por encima de segmentos empresariales o hipotecarios, de acuerdo con información de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Al concluir el quinto mes del año, el saldo del portafolios de los financiamientos de consumo se situó en un billón 966 mil 183 millones de pesos, lo que significó un alza de 11.7 por ciento en términos nominales y de 7.5 por ciento en términos reales; es decir, al descontar la inflación del periodo.
La cartera de crédito de la banca está integrada por tres grandes segmentos: el financiamiento comercial, que comprende los préstamos otorgados a empresas, entidades financieras y gobiernos. Además, está el crédito a la vivienda, destinado a la adquisición, construcción o remodelación de inmuebles.
Luego están los préstamos de consumo, conformados por los financiamientos que los bancos conceden a las familias para comprar bienes y servicios, como tarjetas de crédito, préstamos personales, las de nómina y para automóviles. Desde mayo de 2022 es el segmento que tiene el mejor desempeño.
La importancia del crédito al consumo para la banca también se refleja en la generación de ingresos. Al cierre del quinto mes del año, este segmento aportó 218 mil 406 millones de pesos por concepto de intereses, equivalente a poco más de 47 por ciento de 461 mil 240 millones que obtuvo el sistema bancario por intereses derivados de toda su cartera de crédito.
Antes de la pandemia de Covid-19, el financiamiento comercial era el principal impulsor del crecimiento de la cartera de crédito de la banca. Con la emergencia sanitaria y el cambio en las necesidades de los usuarios así como las bajas de interés, el dinamismo se trasladó hacia los préstamos para la vivienda y, una vez superada esa etapa, el crédito al consumo tomó el relevo.
El financiamiento para la adquisición de automóviles fue el segmento con el mayor dinamismo hasta el cierre de mayo, pues el saldo de esta cartera se ubicó en 372 mil 975 millones de pesos, monto que representó un crecimiento anual de 15.3 por ciento en términos nominales y de 11.9 por ciento en cifras reales.
Las tarjetas de crédito se mantuvieron como el segundo segmento de mayor crecimiento. El saldo de este portafolio ascendió a 727 mil 672 millones de pesos al concluir el quinto mes, lo que implicó un incremento de 11.9 por ciento en términos nominales y de 7.7 por ciento en términos reales respecto al mismo mes de 2025.
En tanto, la cartera de préstamos personales alcanzó un saldo de 308 mil 756 millones de pesos. De acuerdo con la CNBV, este segmento reportó un crecimiento anual de 11.3 por ciento en cifras nominales y de 7.1 por ciento al descontar la inflación. Los créditos de nómina registraron el menor ritmo de expansión entre los principales componentes del financiamiento al consumo. Al cierre de mayo, el saldo de esta cartera fue de 453 mil 321 millones de pesos, cifra que significó un avance anual de 9.4 por ciento en términos nominales y de 5.2 en términos reales.
