▲ El cantautor chileno fue detenido tras el golpe de Estado de Augusto Pinochet en 1973.Foto cortesía Luis Poirot, tomada de la página de la Fundación Victor Jara
Europa Press
Periódico La Jornada
Lunes 27 de julio de 2026, p. 7
Madrid. La Policía de Chile ha detenido al ex militar Haase Mazzei, condenado por los homicidios del cantautor Víctor Jara y del entonces director general de prisiones, Littré Quiroga, tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 del dictador Augusto Pinochet.
La ministra en visita para causas de Derechos Humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Paola Plaza, ha ordenado que Mazzei ingrese en prisión “por su responsabilidad en los delitos de homicidio y secuestro del director de prisiones, Littré Quiroga, y el cantautor Víctor Jara”, de acuerdo con lo informado por el poder judicial chileno en un comunicado.
Ratifican sentencia del tribunal de apelaciones
El Tribunal Supremo de Chile condenó en agosto de 2023 a 25 años de cárcel a siete ex militares, entre ellos Mazzei, por el secuestro y homicidio calificado del cantautor y del director de prisiones Littré Quiroga Carvajal, ratificando así una sentencia anterior del tribunal de apelaciones de Santiago.
Entre los militares se encontraban también Hernán Chacón Soto, Raúl Jofré González, Ernesto Bethke Wulf, Edwin Dimter Bianchi y Juan Jara Quintana, mientras que Rolando Melo Silva fue condenado por complicidad en el secuestro y homicidio de Jara, que además de cantante era poeta y activista político.
Chacón Soto se quitó la vida antes de que la Brigada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones chilena se personara en su domicilio con la intención de detenerle y llevarle a la cárcel de Punta Peuco, donde se encuentran detenidos militares y agentes del Estado responsables de abusos de los Dere-chos Humanos durante la dictadura.
Augusto Pinochet dio un golpe de Estado en septiembre de 1973, con el que derrocó al presidente progresista Salvador Allende, instaurando un régimen dictatorial autoritario y muy represivo que duró hasta 1990, dejando tras de sí más de 3 mil 200 muertos y 28 mil víctimas de tortura.
Jara, militante del Partido Comunista, fue detenido después del golpe junto a otros profesores y alumnos y llevado al Estadio Nacional, que actualmente lleva su nombre. Allí fue torturado durante horas y finalmente acribillado. Su muerte pronto se convirtió en un símbolo de la represión de la época.
