▲ Hasta 46 por ciento de las exportaciones chilenas están afectadas por el nuevo gravamen de Washington contra el “trabajo forzoso”. La imagen, en la Alameda Bernardo O’Higgins en la capital del país andino.Foto Ap
Aldo Anfossi
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 29 de julio de 2026, p. 18
Santiago. El arancel de 12.5 por ciento, que el gobierno estadunidense aplicó a ciertas exportaciones chilenas a ese mercado, desató expresiones de desprecio por parte de empresarios, parlamentarios y funcionarios oficiales, en contra de dos organizaciones no gubernamentales (ONG) a las que se responsabiliza de promover aquello, tildándolas incluso de antipatriotas.
“Realmente lo encuentro una deslealtad y una falta de patriotismo con el país tremendo y un desconocimiento de todos los de los procesos productivos agrícolas, y de la salmonicultura”, afirmó el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker.
Agregó que “en una agricultura tan moderna como la nuestra, que ONG locales no lo reconozcan, es una falta de respeto, un desconocimiento total”, y, según él, “acá hay algo distinto detrás, hay una ideología que nos duele mucho”.
Mientras la presidenta del Consejo del Salmón, Loreto Seguel, acusó que “es muy fácil mezclar temas y generar desinformación que lamentablemente daña muy fuerte la imagen del país”, y que las ONG “solamente generaron daño”, que el propósito “ha sido mentir para desprestigiar a esa industria”.
Lo anterior se refiere a las fundaciones Libera y Ecoceanos, cuyos líderes expusieron ante la Oficina del Representante Comercial (USTR, por sus siglas en inglés), estadunidense, en el marco de una investigación acerca de eventual trabajo infantil en sectores productivos.
La sobretasa excluye al cobre, la mayor exportación chilena a Estados Unidos, pero afecta al salmón –el segundo producto más enviado–, la fruta, el vino y derivados de la madera. Pese a ello, de aproximadamente mil 500 bienes exportados por Chile, 53.5 por ciento continuarán ingresando con arancel cero, en virtud de un tratado de libre comercio bilateral.
En 2025, las exportaciones la nación andina a Estados Unidos sumaron 17 mil 741 millones de dólares, de los cuales 9 mil 412 millones fue ron bienes de minería.
La presidenta de la Fundación Libera, Carolina Rudnick, negó que pidiesen aplicar aranceles a Chile, pero insistió en que en la nación existe trabajo forzoso infantil. “Me imagino que debe haber impresionado a muchos conocer que esto existe. Estremece, nos impacta a todos y es difícil de creer. Hablar de trabajo forzado o esclavitud moderna son cosas pesadas, monolíticas. Pero está ocurriendo”, sostuvo.
Agregó que, “como consta en las actas de las audiencias ante el USTR, mi fundación y Ecoceanos, solicitamos que no se aplicaran aranceles a Chile y que se remplazara dicha decisión por un plan de siete medidas estructurales, que permitieran no sólo abordar las exigencias de la Casa Blanca –la prohibición de importación de bienes elaborados con trabajo forzoso–, sino robustecer el sistema de prevención y combate al uso de la mano de obra sometida en Chile, que no es otra cosa que la imposición de condiciones laborales ilícitas a través de violencia, intimidación, engaño, abuso de poder o de vulnerabilidad del trabajador, y retenerlo bajo coacción”.
En agosto, una delegación estadunidense llegará a Santiago para negociar eximir algunas exportaciones chilenas, informó el gobierno. Washington anunció aranceles de entre 10 y 12.5 por ciento a las importaciones procedentes de 60 economías que en conjunto representan hasta 99 por ciento de sus adquisiciones.
Lo justificó en una investigación sobre “esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso”.
Además de Chile, la medida también afecta a Brasil, México, India, Japón y a la Unión Europea.
