- Invertir en defensa es una tendencia estructural real impulsada por el compromiso de la OTAN de alcanzar un gasto del 5% del PIB, no un ciclo pasajero.
- Las cuatro vías principales son acciones individuales, ETFs UCITS, fondos de gestión activa y opciones indirectas como ciberseguridad o materias primas estratégicas.
- Los mejores ETFs UCITS de defensa disponibles en Europa tienen costes entre el 0,35% y el 0,55% anual, con opciones globales, europeas y tecnológicas según el perfil del inversor.
- Los riesgos clave incluyen alta concentración en pocos valores, dependencia política de presupuestos militares y valoraciones exigentes tras subidas muy verticales.
- La opinión de Andrea tras más de veinte años invirtiendo es clara: defensa como posición satélite dentro de una cartera diversificada, con disciplina ante el FOMO y sin comprar a cualquier precio.
El sector de la defensa ha dejado de ser un nicho marginal para convertirse en una de las grandes tendencias estructurales de nuestro tiempo. El fuerte incremento del gasto militar hecho en Occidente ha despertado el interés de muchos inversores que se preguntan cómo y dónde invertir en defensa de forma sencilla, diversificada y con criterio.
Por eso en esta guía te explico, paso a paso, las distintas opciones que tienes para invertir en empresas de defensa y seguridad: desde las acciones individuales hasta los ETF, los fondos de inversión y algunas vías menos conocidas.
Verás también sus riesgos reales, el debate ético que rodea al sector y mi opinión personal tras más de veinte años invirtiendo. Mi objetivo es que, al terminar de leer, tengas una imagen completa y honesta, sin humo ni promesas fáciles.
✅ La inversión en defensa: de sector marginal a tendencia estructural
Efectivamente, el panorama ha cambiado de forma radical en muy poco tiempo. Lo que durante décadas fue un sector marginal, y hasta cierto punto estigmatizado, se ha convertido en una prioridad estratégica de primer orden para los gobiernos occidentales.
La invasión de Ucrania en 2022 actuó como detonante inmediato, pero la verdadera transformación es estructural. En su cumbre de La Haya, la OTAN fijó un objetivo ambicioso: alcanzar un gasto militar y de defensa del 5% del PIB. Esa cifra representa más del doble del antiguo umbral del 2% acordado hace más de una década.
El compromiso se reparte, además, en dos grandes bloques:
- Un 3,5% destinado a la llamada «defensa dura»: equipamiento, armamento y personal.
- Un 1,5% enfocado en infraestructuras críticas, resiliencia civil y ciberdefensa.
La magnitud del cambio es enorme. Grandes economías europeas como España e Italia todavía tienen mucho margen de crecimiento respecto a esos objetivos, lo que asegura una demanda sostenida de productos y servicios militares durante años.
Y no se trata de una simple promesa electoral: iniciativas como el plan «ReArm Europe» buscan movilizar cerca de 800.000 millones de euros, y decisiones como la del Bundestag alemán de flexibilizar su techo de deuda para financiar la industria militar evidencian que hablamos de una necesidad fiscal a largo plazo.
Por tanto, la inversión en defensa ya no responde a un ciclo pasajero, sino a una nueva realidad de seguridad que parece que va a acompañarnos durante mucho tiempo.
Si quieres consultar las cifras oficiales y actualizadas del gasto militar mundial, en este informe del SIPRI encontrarás el detalle por países y regiones, año a año.
✅ Cómo invertir en defensa: todas las opciones a tu alcance
Ahora que ya conoces el contexto, entramos en la parte más importante de esta guía: las diferentes formas que tienes de invertir en defensa militar. Como casi siempre en el mundo de la inversión, no existe una única vía correcta, sino varias opciones que se adaptan a distintos perfiles, niveles de conocimiento y sensibilidades.
Veámoslas una a una, de la más concentrada a la más diversificada, e incluso una última vía algo más original que casi nadie te cuenta:
➡️ #1. Acciones individuales de empresas de defensa que cotizan en bolsa
La primera opción es comprar directamente acciones seleccionadas de empresas del sector defensa a través de tu bróker, igual que harías con cualquier otra empresa. Esta vía permite buscar rentabilidades superiores al promedio del mercado, aunque suele conllevar un riesgo más elevado, es decir, dependes mucho de lo que le ocurra a esa compañía en concreto.
El valor de estas empresas depende de factores como la innovación (en drones, sensores, radares o inteligencia artificial), la coyuntura geopolítica y, sobre todo, la adjudicación de grandes contratos gubernamentales.
Una sola decisión política puede alterar de forma significativa una cotización en cuestión de horas, tanto para bien como para mal. Es algo que conviene tener muy presente antes de concentrar tu dinero en un único valor.
Entre las principales empresas armamentísticas en bolsa encontramos a los grandes contratistas estadounidenses, como RTX, Lockheed Martin, Northrop Grumman o L3Harris Technologies, compañía líder en comunicaciones tácticas y espacio. Sin duda, el sector aeroespacial defensivo estadounidense es líder a nivel mundial.
En el lado europeo, comprar acciones de empresas de armamento que cotizan en bolsa te da acceso a nombres como Rheinmetall, BAE Systems, Leonardo, Thales, Saab o Dassault Aviation, compañía centrada en la fabricación del caza «Rafale».
En general, la mayoría de estas empresas de defensa se han comportado muy bien en bolsa, generándome incluso lo que yo llamo «accidentes positivos de riqueza». Por ejemplo, aquí tienes el gráfico de BAE Systems (BA):
En general, las acciones de defensa se benefician de la buena visibilidad de ingresos que ofrecen las abultadas carteras de pedidos del sector.
Ahora bien, si prefieres invertir en acciones de armamento militar de tu propio mercado, conviene que sepas que las opciones son bastante limitadas. Apenas hay empresas armamentísticas en la bolsa española, por lo que muchos inversores acaban mirando hacia fuera.
Sin embargo, hay una compañía que sí vale la pena tener bajo el radar, aunque no encaje exactamente en la categoría de compañías armamentísticas.
Empresas de defensa españolas: el caso de Indra
Cuando hablamos de empresas de defensa españolas, el nombre más claro es Indra (IDR), que está muy presente en programas estratégicos europeos y en el desarrollo de sensores, radares y sistemas electrónicos.
Desde luego, se trata de un modelo de negocio interesante, que ha sido avalado por su evolución en bolsa entre 2025 y 2026:
Entre las empresas de armas en bolsa española, también hay grupos con exposición parcial al sector a través de sus divisiones aeroespaciales o industriales. En cualquier caso, la oferta nacional es reducida, así que si te decides por esta vía, lo lógico es combinar el mercado español con el europeo o el global.
➡️ #2. ETFs para invertir en defensa: la opción preferida por diversificación
Los fondos cotizados o ETFs que incluyen compañías de defensa se han impuesto como la opción favorita de muchos inversores particulares, y no es casualidad.
Ofrecen gran liquidez, comisiones de gestión reducidas y una amplia diversificación, ya que con una sola compra accedes a decenas de empresas del sector a la vez.
A diferencia de lo que ocurría hace unos años, hoy existen muchas alternativas de ETFs para invertir en defensa en el mercado europeo con certificación UCITS, que permiten una exposición pura al sector o enfocada en la tecnología militar avanzada.
Este punto es importante: los ETF estadounidenses más conocidos, como ITA, XAR o SHLD, generalmente no están disponibles para su compra directa por parte de los inversores minoristas de la Unión Europea. El motivo es que sus gestoras no proporcionan el documento de datos fundamentales (KID, por sus siglas en inglés) exigido por la normativa PRIIPs, por lo que los intermediarios europeos no pueden comercializarlos entre estos clientes.
Por eso, cuando busques un ETF dentro de la industria armamentística, lo mejor es que sea UCITS. Luego compartiré contigo una comparativa completa de los mejores ETFs de defensa.
➡️ #3. Fondos de inversión de defensa
La tercera vía son los fondos de inversión de defensa de gestión activa.
La mayoría de los fondos convencionales ya incluyen a los grandes contratistas del sector dentro de sus carteras globales, pero también existen fondos de inversión que invierten en defensa de forma temática y especializada.
Así, los fondos de inversión aeroespacial y defensa te dan acceso a este universo de la mano de un gestor profesional que selecciona las compañías. Son una alternativa interesante si prefieres delegar las decisiones y no quieres estar pendiente de elegir valores concretos, aunque suelen tener comisiones más altas que los ETF.
Ten en cuenta que existen tanto fondos de defensa tradicionales como fondos para invertir en defensa con criterios más estrictos de selección, de modo que puedes encontrar el que mejor encaje con tu perfil.
➡️ #4. Otras vías menos conocidas para invertir en defensa
Y llegamos a la opción que casi nadie te cuenta, pero que a mí me parece especialmente útil.
Y es que quizás te interese el sector, pero tengas reparos éticos con las armas puras, o simplemente quieras diluir el enorme riesgo de concentración que veremos más adelante. En ese caso, puedes exponerte a la tendencia del rearme sin comprar fabricantes de armamento en sentido estricto.
Estas son algunas de esas vías indirectas:
- Ciberseguridad y ciberdefensa: buena parte del nuevo gasto militar se destina a proteger infraestructuras críticas frente a ataques digitales. Empresas y ETFs de ciberseguridad te permiten aprovechar esa tendencia sin fabricar una sola bala.
- Empresas de doble uso: aquí tenemos compañías de electrónica, sensórica, óptica, comunicaciones o aeroespacial civil cuyos productos sirven tanto para el ámbito militar como para el civil.
- Logística, mantenimiento e infraestructura: el rearme necesita transporte, energía, astilleros y modernización de instalaciones, no solo armas.
- Materias primas estratégicas: por ejemplo, metales y minerales críticos imprescindibles para fabricar equipamiento militar avanzado.
De este modo, puedes participar del crecimiento del sector desde un ángulo más diversificado y, para muchos inversores, más cómodo desde el punto de vista ético.
✅ Comparativa de los mejores ETFs de defensa en Europa (UCITS)
Como te decía, los ETFs UCITS son la vía más popular y sencilla para invertir en este sector. Elegir el vehículo adecuado exige valorar el coste (TER), la liquidez, el patrimonio bajo gestión y el enfoque geográfico o tecnológico.
Para facilitarte la tarea, he recopilado los ETFs de defensa más relevantes del mercado europeo a día de hoy, con sus datos verificados, para que puedas comparar con criterio. Recuerda que todos son de acumulación, salvo que se indique lo contrario.
Para más detalles, puedes consultar las características de cada uno en páginas especializadas como JustETF.
➡️ VanEck Defense UCITS ETF
Es el ETF UCITS de defensa con mayor patrimonio y uno de los más veteranos.
Replica el MarketVector Global Defense Industry Index, que exige que las nuevas empresas incorporadas obtengan al menos el 50% de sus ingresos de actividades vinculadas con la defensa y la seguridad, aunque permite que los componentes existentes permanezcan mientras superen el 25%.
Aplica, además, exclusiones relacionadas con armas controvertidas. Su ISIN es IE000YYE6WK5 y su TER es del 0,55% anual.
➡️ iShares Global Aerospace & Defence UCITS ETF
La propuesta global de BlackRock combina aeroespacial y defensa.
Sigue el S&P Developed BMI Select Aerospace & Defense 35/20 Capped, que reúne empresas aeroespaciales y de defensa de mercados desarrollados y limita el peso de las mayores posiciones.
Con un TER del 0,35% anual, ofrece un coste muy bajo dentro de esta selección, lo que lo hace ideal para inversores que buscan un buen equilibrio entre exposición mundial y diversificación. Su ISIN es IE000U9ODG19.
➡️ HANetf Future of Defence UCITS ETF
Este ETF combina defensa convencional y ciberseguridad dentro del ámbito estratégico de la OTAN y sus aliados.
Su ISIN es IE000OJ5TQP4 y su TER se sitúa en el 0,49% anual.
➡️ WisdomTree Europe Defence UCITS ETF
Si lo que quieres es apostar específicamente por el rearme del continente, esta es una de las referencias. Su índice está compuesto exclusivamente por empresas europeas vinculadas con la defensa.
Además, excluye las armas prohibidas por tratados y, pese a ser relativamente reciente, se ha convertido rápidamente en uno de los de mayor patrimonio del sector.
Su ISIN es IE0002Y8CX98 y su TER es del 0,40% anual.
➡️ iShares Europe Defence UCITS ETF
La alternativa europea de BlackRock, que replica el índice STOXX Europe Targeted Defence, centrado en compañías del sector en Europa.
Es otra de las opciones de menor coste, con un TER del 0,35% anual, y una buena forma de concentrar tu exposición en el rearme europeo con una gestora de primer nivel.
Su ISIN es IE000IAXNM41.
➡️ Global X Defence Tech UCITS ETF
Este ETF prioriza la innovación: inteligencia artificial, ciberseguridad, robótica militar y sistemas autónomos.
Sigue el índice Mirae Asset Defence Tech e incluye nombres muy vinculados a la tecnología del conflicto moderno, de modo que encaja bien si buscas una exposición especialmente orientada hacia la dimensión tecnológica de la defensa moderna.
Su ISIN es IE000JCW3DZ3 y su TER es del 0,50% anual.
➡️ BNP Paribas Easy Bloomberg Europe Defense UCITS ETF (Dist)
Casi todos los ETF de defensa son de acumulación, así que he querido incluir también una opción de distribución para quienes prefieren cobrar rentas.
Este fondo de BNP Paribas replica el índice Bloomberg Europe Defense Select (en torno a 30 compañías europeas) y, a diferencia del resto, reparte dividendo una vez al año.
Su ISIN es LU3047998979 y su TER es del 0,35% anual.
Ten en cuenta que también existe su versión de acumulación (ISIN LU3047998896), por si prefieres reinvertir automáticamente.
➡️ Otros ETFs de defensa
Más allá de estos, hay otras alternativas de menor tamaño que también puedes valorar, como el Invesco Defence Innovation UCITS ETF (ISIN IE000BRM9046, TER 0,35%) o el First Trust Indxx Global Aerospace & Defence UCITS ETF (ISIN IE000NVDQXE1, TER 0,65%).
En cualquier caso, la oferta de ETF UCITS de defensa no para de crecer, y con frecuencia aparecen nuevas alternativas europeas. Por eso conviene revisar el catálogo antes de invertir y no quedarse solo con los nombres «de siempre».
➡️ Tabla comparativa de los principales ETF de defensa (UCITS)
Para que lo veas todo de un vistazo, aquí tienes un resumen con la fecha de inicio, el TER y la política de distribución de cada uno:
| ETF (ISIN) | Fecha de inicio | TER | Política de distribución |
| VanEck Defense UCITS ETF(IE000YYE6WK5) | 31 de marzo de 2023 | 0,55 % | Acumulación |
| iShares Global Aerospace & Defence UCITS ETF(IE000U9ODG19) | 1 de febrero de 2024 | 0,35 % | Acumulación |
| HANetf Future of Defence UCITS ETF(IE000OJ5TQP4) | 3 de julio de 2023 | 0,49 % | Acumulación |
| WisdomTree Europe Defence UCITS ETF(IE0002Y8CX98) | 4 de marzo de 2025 | 0,40 % | Acumulación |
| iShares Europe Defence UCITS ETF(IE000IAXNM41) | 23 de mayo de 2025 | 0,35 % | Acumulación |
| Global X Defence Tech UCITS ETF(IE000JCW3DZ3) | 10 de septiembre de 2024 | 0,50 % | Acumulación |
| BNP Paribas Easy Bloomberg Europe Defense UCITS ETF(LU3047998979) | 19 de mayo de 2025 | 0,35 % | Distribución (anual) |
Como ves, los ETFs seleccionados tienen unos costes comprendidos entre el 0,35% y el 0,55% anual.
A la hora de elegir, además de la comisión, conviene valorar el patrimonio, la liquidez en el mercado donde vayas a operar, la concentración de la cartera y el enfoque del índice: global o regional, aeroespacial y defensa tradicional o tecnología militar avanzada, y acumulación o distribución.
Para comparar todos estos ETF entre sí (coste, patrimonio, política de distribución o domicilio) y localizar las nuevas alternativas que van apareciendo, una de las mejores herramientas es JustETF, en su guía de ETF de defensa.
✅ ¿Es ético invertir en defensa? El debate ESG sobre la mesa
Este es, probablemente, el punto que más dudas genera. Durante años, el sector de la defensa quedó fuera de la mayoría de los fondos sostenibles o ESG, que lo excluían por motivos morales. Sin embargo, el escenario ha dado un giro notable, y creo que merece la pena poner las distintas ideas sobre la mesa para que tú saques tus propias conclusiones.
➡️ Los argumentos a favor de incluir la defensa
Quienes opinan que la defensa puede encajar en una cartera sostenible argumentan que la seguridad es la base sobre la que se construyen el resto de derechos y el bienestar social, sobre todo con una situación geopolítica internacional que ha dado un giro sustancial.
Reguladores y grandes gestoras han empezado a suavizar sus criterios, al entender que fortalecer la capacidad defensiva de un país o de Europa contribuye a la estabilidad, la disuasión y, en última instancia, a la paz.
Desde este punto de vista, financiar la defensa convencional (evitando las armas más controvertidas) sería perfectamente compatible con una inversión responsable.
➡️ Los argumentos en contra
En el otro lado, hay quienes advierten de que las armas, por definición, están diseñadas para dañar, y que llamar «sostenible» a esa actividad puede vaciar de sentido la etiqueta ESG. El riesgo, dicen, es convertir la sostenibilidad en un concepto maleable que se adapta a la conveniencia del momento.
Bajo esta óptica, es legítimo invertir en defensa, pero no debería hacerse escondiéndose tras un sello de sostenibilidad que podría perder credibilidad.
Como ves, no hay una respuesta única ni universalmente aceptada. Se trata de una cuestión personal en la que cada inversor debe decidir en función de sus propios valores. Mi intención aquí no es posicionarme, sino que dispongas de los dos enfoques para elegir con criterio.
Si te interesa cómo ha evolucionado la relación entre la inversión sostenible y la defensa, este análisis de Morningstar explica el giro que han dado muchos fondos ESG en los últimos años.
✅ Ventajas, desventajas y riesgos de invertir en defensa
Como toda inversión temática, la defensa tiene luces y sombras. Aquí te resumo las más importantes, para que puedas decidir con más argumentos:
👍🏼 Ventajas de invertir en defensa
- Demanda respaldada por el gasto público, con carteras de pedidos que dan visibilidad de ingresos a varios años vista.
- Tendencia estructural de largo plazo, no un simple ciclo pasajero.
- Fácil acceso a través de ETFs UCITS, con costes bajos y diversificación instantánea.
- Papel de motor tecnológico: innovaciones que a menudo acaban teniendo aplicaciones civiles.
👎🏼 Desventajas y riesgos de invertir en defensa
- Riesgo de concentración: en muchos ETFs del sector, los diez primeros valores pueden superar el 60% del patrimonio, de modo que su suerte depende de unas pocas multinacionales.
- Alta dependencia política: los presupuestos militares pueden cambiar con los gobiernos, y la pérdida o cancelación de un gran contrato puede hundir una cotización en una sola sesión.
- Valoraciones exigentes: tras fuertes subidas, el mercado tiende a premiar cada vez menos la mera promesa de gasto y a exigir ejecución real. Comprar en pleno subidón vertical, con máximos históricos, puede salir caro.
- Sensibilidad ética y volatilidad: es un sector moralmente delicado y con oscilaciones bruscas ante cualquier noticia geopolítica.

Por todo ello, quizás lo más inteligente es no destinar un porcentaje excesivo de tu cartera a esta temática, sino integrarla como una parte más de un conjunto bien diversificado. Recuerda que no existe la inversión sin riesgo, y la defensa no es una excepción.
✅ Perspectivas del sector: ¿una tendencia de largo plazo?
Una de las claves que explica el interés por este sector es su transformación. La defensa ha evolucionado desde su naturaleza tradicionalmente cíclica hacia un modelo más parecido al de una infraestructura crítica permanente. Ya no depende solo del estallido puntual de un conflicto, sino de la necesidad continua de modernización.
La tecnología es hoy el gran motor de esa modernización. La ciberdefensa, la inteligencia artificial, los drones, los sensores y radares y los sistemas de defensa aérea se integran cada vez más en los ejércitos, y buena parte de la inversión futura irá por ahí.
Para evaluar ese potencial, conviene fijarse también en las previsiones de crecimiento de cada segmento. Estas suelen expresarse mediante las tasas anuales de crecimiento compuesto (TACC), que reflejan el ritmo medio al que se espera que crezca un mercado durante un periodo determinado. Las tasas de crecimiento previstas para ámbitos como los drones, la ciberdefensa o la inteligencia artificial pueden ser superiores a las de la defensa tradicional, aunque deben interpretarse como estimaciones y no como una garantía de rentabilidad.
Por otra parte, la rivalidad entre grandes potencias, especialmente en el Indo-Pacífico, refuerza esta idea de demanda sostenida.
De este modo, para el inversor con visión de largo plazo, la defensa se presenta como una tendencia con recorrido. Eso sí, con la prudencia de siempre: una cosa es que la tendencia sea sólida y otra que cualquier precio de entrada de las acciones sea bueno.
✅ [Conclusión] ¿Merece la pena invertir en defensa hoy?
A lo largo de esta guía has visto qué está impulsando al sector, las cuatro grandes vías para invertir en defensa (acciones, ETF, fondos y opciones indirectas), una comparativa de los mejores ETFs UCITS, el debate ético que lo rodea y sus principales riesgos.
La idea que me gustaría que te llevaras es sencilla: la defensa es una tendencia estructural real y con potencial, pero también un sector volátil, concentrado y moralmente sensible. Por eso, más que preguntarte si invertir o no, la clave está en cómo y cuánto hacerlo dentro de una cartera equilibrada.
➡️ [Opinión personal de Andrea] Mi forma de ver la inversión en defensa
Llevo más de veinte años invirtiendo y he vivido unas cuantas modas de mercado, algunas de las cuales terminaron muy bien y otras no tanto. Con esa experiencia a mis espaldas, mi visión sobre la defensa es la de un optimismo prudente.
Creo que la tendencia presenta unas sólidas bases y que tiene sentido tener algo de exposición a este tipo de inversión, pero siempre como una posición satélite dentro de una cartera bien diversificada, nunca como su núcleo.
Los sectores que suben con mucha fuerza y de forma muy vertical, empujados por titulares y emociones, son precisamente los que más disciplina exigen: hay que vigilar las valoraciones y no dejarse llevar por el miedo a quedarse fuera (FOMO).
Si estás empezando, puede ser preferible la vía de un ETF UCITS diversificado antes que apostar todo a una sola empresa.
Y, en caso de que el componente ético te inquiete, puedes valorar las vías indirectas que hemos mencionado antes, aunque esta es una decisión personal que debe evaluar cada persona, según sus particularidades y composición de su cartera.
Como casi siempre, suele funcionar mejor la estrategia de invertir y esperar que la de esperar para invertir, pero eso no significa comprar cualquier cosa a cualquier precio.
Y con esto ya sabes mi opinión sobre el tema. Ahora me encantaría leer la tuya en los comentarios.
Hasta el próximo artículo, ¡te deseo unas muy felices inversiones!
✅ Preguntas frecuentes sobre cómo invertir en defensa
Puedes optar por vías indirectas ligadas a la misma tendencia.
La ciberseguridad, las empresas de doble uso, la logística o las materias primas estratégicas son buenos ejemplos.
Así participas del crecimiento del sector con un enfoque más diversificado.
Es una alternativa cómoda para quien tiene reparos éticos con el armamento puro.
No existe una cifra mágica, pero conviene evitar la concentración excesiva en una sola temática.
Lo razonable es tratarla como una posición satélite dentro de una cartera diversificada.
De este modo, capturas la tendencia sin exponerte en exceso a su volatilidad.
La diversificación sigue siendo tu mejor aliada frente al riesgo.
La vía más habitual es a través de ETFs con certificación UCITS, que sí puedes comprar como inversor europeo.
Los ETF estadounidenses más conocidos no están disponibles para el minorista de la Unión Europea.
También puedes optar por fondos de inversión especializados o por acciones concretas a través de tu bróker.
La opción ideal dependerá de tu perfil y de cuánta gestión quieras delegar.
Se trata de una apuesta vinculada a compromisos de gasto que se extienden durante años.
Las carteras de pedidos de los fabricantes dan cierta visibilidad de ingresos a futuro.
Aun así, ninguna inversión garantiza rentabilidad, y el sector es especialmente volátil.
Quienes buscan ganancias rápidas pueden encontrarse con fuertes vaivenes por el camino.
No necesitas ser un experto técnico, aunque sí ayuda entender la lógica del gasto público.
La clave está en observar los presupuestos militares y los grandes contratos de los países de la OTAN.
Las decisiones políticas suelen impactar de forma directa en las cotizaciones del sector.
Por eso la información macroeconómica es tan valiosa como el análisis de cada empresa.
Depende de la metodología de cada producto.
Algunos fondos sostenibles siguen excluyendo por completo al sector.
Otros permiten la inversión siempre que no se trate de armas controvertidas o prohibidas.
Por eso es fundamental leer la información de cada fondo antes de invertir.
La principal diferencia es la diversificación.
Al comprar una sola empresa, tu dinero queda expuesto al riesgo específico de esa compañía.
Los ETFs agrupan a muchos actores, de modo que si un contratista pierde un contrato, el impacto en el conjunto es menor.
Es una forma más suave y estable de capitalizar la tendencia general del rearme.
La oferta nacional es reducida y el nombre más representativo es Indra.
Existen otros grupos con exposición parcial al sector a través de sus divisiones aeroespaciales o industriales.
Por eso, muchos inversores complementan el mercado español con compañías europeas o globales.
Diversificar geográficamente suele ser una buena idea en este sector.
