▲ Zhenli Ye Gon fue denunciado en 2008 por la Unidad de Inteligencia Financiera.Foto Ap
Gustavo Castillo García
Periódico La Jornada
Viernes 31 de julio de 2026, p. 12
La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo la primera sentencia condenatoria en contra del ciudadano chino nacionalizado mexicano Zhenli Ye Gon, por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, luego de que un juez federal decretara una pena de 15 años y un día de prisión.
Lo anterior con base en las pruebas ofrecidas por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, y además de la pena carcelaria, el juez le impuso una multa de 140 mil 400 pesos y le negó los sustitutivos de la pena de prisión y el beneficio de la condena condicional, le suspendieron sus derechos políticos y civiles, y se ordenó su amonestación.
En este caso, la orden de aprehensión por lavado de dinero se cumplimentó el 14 de febrero de 2019 (casi tres años después de que fue entregado en extradición por el gobierno de Estados Unidos) y le fue notificado el mandamiento judicial por parte de elementos de la Policía Federal Ministerial.
Ye Gon ha permanecido preso en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, Altiplano, en Almoloya de Juárez, estado de México, y este expediente, ya que enfrenta otras causas penales, se inició por su probable participación en el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, quien actuando por sí, realizó la adquisición de recursos del territorio nacional al extranjero.
La resolución fue confirmada el 25 de julio de 2019 por el magistrado del tercer tribunal unitario en materia penal del primer circuito, al resolver en definitiva un juicio de amparo promovido por Ye Gon en contra de la sentencia dictada, explicó la FGR.
En 2008, la Unidad de Inteligencia Financiera denunció a Ye Gon, quien como representante legal y accionista de la empresa Constructora Inmobiliaria Federal y través de una casa de cambio, realizó transferencias en efectivo por alrededor de 33 millones 61 mil 234 millones de dólares a paraísos fiscales, para “ocultar el origen ilícito del dinero producto de la venta de químicos así como transferencias a una empresa con antecedentes de que ha sido utilizada para la compra de aeronaves y servicios de aviación en forma irregular”.
