▲ Aspirante a estudiar odontología protestó ayer frente a Rectoría.Foto Germán Canseco
Jessica Xantomila y Alexia Villaseñor
Periódico La Jornada
Sábado 1º de agosto de 2026, p. 4
La decisión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de realizar un examen de control ante las irregularidades detectadas en el proceso de admisión para licenciatura 2026, despertó posturas encontradas entre varios aspirantes. Por un lado, jóvenes seleccionados demandaron respetar los resultados de la primera prueba, mientras quienes fueron rechazados por menos de cinco aciertos celebraron que se repita la evaluación.
Poco más de una decena de aspirantes seleccionados se manifestó ayer por la tarde afuera de la Torre de Rectoría, en Ciudad Universitaria, donde entregaron un pliego petitorio en el que expresaron su preocupación por lo que resolvió la máxima casa de estudios.
Consideraron indispensable que se respeten “los derechos y la situación jurídica de quienes cumplimos con el proceso establecido, presentamos nuestro examen conforme a las reglas indicadas y obtuvimos un resultado favorable”.
Pidieron que cualquier investigación que realice la UNAM para dar con los responsables de las irregularidades sea “individualizada y objetiva”.
En entrevista, Mauricio, quien fue seleccionado al obtener 93 aciertos en el examen para ingresar a la licenciatura en comunicación y periodismo de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, señaló que si bien aceptará una segunda evaluación, al momento no se siente igual de preparado como la primera vez.
“No es como que haya seguido estudiando después del examen, soy olvidadizo y sobre todo en temas de matemáticas, física y química, en las que soy malo”, dijo.
Expresó que además no se siente cómodo particularmente porque en esta ocasión considera que “hay más presión”. Indicó que también existen muchas dudas sobre el proceso a seguir.
Por su parte, Sofía, quien no fue admitida en la licenciatura de cirujano dentista en la FES Iztacala, señaló que en su caso obtuvo 96 aciertos, pero en esta ocasión el mínimo eran 109. Esto, mientras en la edición del año pasado el puntaje era de 90.
Ante ello, externó que sintió “mucho gusto” por la decisión de la UNAM para dar una oportunidad a quienes están en su condición, porque “al ver mis 96 me emocioné y pensé que había sido seleccionada, pero no. Han sido días difíciles porque es mi única oportunidad real para estudiar”.
Compartió que vive en el estado de México, este es el segundo intento para ingresar a la carrera y para prepararse para el examen tomó un curso que le costó 5 mil pesos.
