▲ El proyecto musical chileno Sombra integrado por Jani Dueñas y Nicolás Alvarado.Foto cortesía del grupo
Jorge Caballero
Periódico La Jornada
Jueves 13 de agosto de 2026, p. 8
El proyecto musical chileno Sombra, integrado por Jani Dueñas y Nicolás Alvarado, visita por primera vez la Ciudad de México para presentar su segundo disco Hay que morir primero, un álbum donde conviven una mezcla de ritmos como el synth-pop, darkwave, trip-hop y la electrónica más melancólica. El avezado fanático de la compañía 31 Minutos se dará cuenta que Jani Dueñas es quien le da voz y vida al títere Patana Tufillo, el querido personaje de la serie andina, los seguidores más clavados agregarán el dato que Patana es sobrina de Tulio Triviño e incluso enlistarán algunas de sus canciones.
En entrevista con La Jornada, Dueñas confiesa que su interruptor mental le funciona muy bien: “Lo de 31 Minutos es más directo, es cierto. No hay intermediario. Uno está ahí cantando, conversando con los niños con la familia. Y con Sombra pues hay humo, misterio, sensualidad y una distancia, es como salir de mi escondite cada cierto tiempo. La diferencia es como tener un trabajo de día y uno de noche. Es como ser Batman, un poco”.
Aunque, agrega: “tengo varios interruptores, en las cosas que hago en mi vida de actriz, cantante, compositora, standup… que me dejan poner otros espacios a mí disposición para hacer la conexión con algo o con alguien, a través de la música. Sombra es como outlet creativo artístico en mi vida”.
Cabe mencionar que hay discos que hablan de caer y tocar fondo; otros de cómo levantarse de un tropiezo, en Hay que morir primero, habla de ambas cosas al mismo tiempo. Un diálogo con una sensibilidad cinematográfica, en donde la voz de Dueñas se mueve entre el susurro y la tensión, mientras la producción de Alvarado crea paisajes nocturnos que encuentran un equilibrio entre la oscuridad y el impulso de seguir avanzando.
En el par de presentaciones que realizarán en vivo, la cantante adelantó que tocarán sus dos discos de corrido, el primero a realizarse el 21 de agosto en 5pies (General Prim 14, colonia Juárez), y la segunda fecha, el 28 de agosto, en Chico, (ubicado en Colima 37, colonia Roma).
Jani Dueñas confiesa dónde florece más su creatividad si en la oscuridad o en la luz: “En mi caso, siempre ha estado más conectada con la penumbra. Desde adolescente escribí poesía o conectada también con los gustos musicales siempre era en tiniebla. La noche también me ayudó a disfrutar la música más dark, a las bandas británica de los años 90 y de los 2 miles, luego el trip hop, que se hizo muy importante en mi vida porque esos grupos fueron fundacionales para mí y escucharlos me ayudó a pensar y a sentir y entender el mundo de otra forma. Mi creatividad como artista autoralmente, está más conectada con la penumbra”.
Jani precisa: “la parte de la luz, del color, del juego… la inocencia más brillante, más luminosa, como lo que creo para 31 Minutos y otros trabajos similares, me han permitido mantener a mi niña interior. Pero lo cierto es que siempre fui la niña triste, dramática que se vestía de negro y que escribía en su diario de la vida. Creo que cada persona nunca deja de ser por dentro lo que fue en su niñez. La posibilidad de hacer canciones o de pararme sobre un escenario y hacer el personaje de Patana me gusta mucho porque me libera de algo que necesito expresar. Pero la penumbra es la penumbra. Siempre la he preferido”.
Menciona: “creo que este par de conciertos de Sombra es la oportunidad también de invitar a toda la gente que conecta con 31 Minutos, a que vaya a ver este otro aspecto también. No es algo que ha sido tan fácil hacer. Creo que Sombra es como mi outlet creativo artístico en mi vida. Sombra aparece en esta etapa de mi vida, cuando ya soy más grande. Precisamente por eso, porque creo que mostrarse vulnerable en el escenario sin un personaje que te esté protegiendo no es algo tan fácil de hacer. No es algo que yo podía haber hecho hace 10 o 15 años.
“Las canciones me empezaron como a requerir, era buscar como otra honestidad y estar a disposición de una emoción viva. Y eso me dio susto. Al principio me daba un poco de miedo, porque no tenía de dónde afianzarme para hacerlas. Uno va desarrollando hábitos, ciertas mañas, para asegurarte en ciertos lugares. Empezar a tocar música en vivo, porque si hay error no se pude corregir, tienes que estar en cuerpo y alma. No es como en el estudio de grabación, es un espacio seguro de alguna manera, si tienes un error puedes volver a intentarlo.”
Reveló: “Pero es algo que a mí me gusta mucho. Me da terror, pero me gusta demasiado. Creo que es como esa droga, esa búsqueda de colocarte en un lugar que ofrece un poco de riesgo”.
Por eso Jani creó Sombra para crecer creativamente: “En las primeras actuaciones hablaba mucho, quería caerle bien al público. Entonces dije, no necesito ser una animadora en el escenario cuando Sombra me requiere en la música. Y eso es lo que me gusta de la música escénicamente; también que es un desafío para mí enlazar con un espacio de emoción y desde ahí conectar con el público. Para mí el desafío es ser esta artista escénica, investigando en nuevas formas de estar sobre el escenario y de cantar, de desarrollar una voz propia para Sombra, no la de locutora o la de actriz. Saber cuál es mi voz, cómo canto cuando quiero expresar las letras que escribí con la música que hice”.
De la relación creativa con Nicolás Alvarado, dijo: “Somos muy amigos y trabajamos juntos bien, hicimos la música de los dos discos. Contamos con la participación de Cristóbal Carvajal quien trabajó en la producción y en la composición del single. Siempre me he sentido muy bien acompañada porque colaboro con músicos que saben más que yo, que me han apoyado y alentado a hacer cosas que pensaba que no podía hacerlas”.
Concluyendo la charla, Jani Dueñas expresó que ella compone canciones: “Quiero que sean perdurables, en la medida que cuando las vuelva a escuchar me hagan sentir algo. Incluso si esa canción yo la escribí en un momento de una situación que hoy ya está superada. No es cierto que esté respirando por esa herida todavía”.
