“El jazz es música brava con calidad, integridad y swing”, señala Oscar Hernández
▲ La Spanish Harlem Orchestra tuvo un encuentro musical “clásico salsero” con la Filarmónica de Nueva York.Foto Ernesto Márquez
Ernesto Márquez
Especial para La Jornada
Periódico La Jornada
Sábado 22 de agosto de 2026, p. 7
No fue uno, ni dos o tres, fueron cuatro los conciertos que la Spanish Harlem Orchestra ofreció en mayo pasado con la Filarmónica de Nueva York bajo la batuta de Gustavo Dudamel. Encuentro musical “clásico-salsero” que ha sido calificado como un “explosivo” preámbulo al inicio de temporada de otoño de la Phil.
Aún fresco en la memoria, Oscar Hernández, pianista y director de la banda salsera del Bronx, atrae el recuerdo con emoción: “Aún no despierto del sueño”, nos dice a manera de entrada en la entrevista para La Jornada. “Fue ¡increíble, increíble, increíble! Aún estoy emocionado. ¡La Phil tocando nuestra música! Y la reacción del público ¡fabulosa! Fue algo mágico. Sentí el aprecio de todo mundo y… no te imaginas lo que eso ha significado para mí”.
Vinculación latina
Fueron tres presentaciones en el Geffen Hall del Lincoln Center (6, 7 y 8) concluyendo el sábado 9 en el United Palace. Todos los conciertos sold out; siendo la participación de la Phil más comentada de su pretemporada.
“La idea de las presentaciones vino de la propia organización de la Phil. En su plan de realizar conciertos fuera de sus programas ya establecidos se tenía contemplado a la Spanish Harlem Orchestra (SHO) como algo vinculante con el público latino de Nueva York. A Gustavo Dudamel le gustó la idea y los encargados de la Filarmónica contactaron a mi agente. Recuerdo que me llamó para decirme que la filarmónica estaba interesada en hacer un concierto con nosotros en mayo y me preguntó: ‘¿Te interesa?’. Yo di un salto y le dije: ‘¡Muchacho!, tú estás loco, claro que me interesa!’ De inmediato nos pusimos a trabajar. Me encargué de todo lo relacionado con mi música y ellos de los arreglos sinfónicos.
“La complejidad en el montaje, si es que la hubo, se resolvió en buenos términos –prosigue–. Yo no pretendía hacer las orquestaciones sinfónicas porque aunque lo hubiera querido no me correspondía. Trabajé con ellos y de entrada les dije que partieran de mi música. Cuando escucharon nuestros temas quedaron complacidos y tejieron sobre ellos.”
Las cuerdas de la Phil funcionaron como un telón de fondo para metales, percusión y voces salseras. El violonchelista principal, Carter Brey, el músico que ha definido el sonido de la Phil durante décadas, especialista en la obra de Saint-Saëns, comentó: “No podría imaginar nada más diferente, a menos que tocáramos con un grupo de rock. Definitivamente la idea de hacerlo con esta orquesta me ha emocionado. No hay nada que objetarle a su música”.
La Phil de Nueva York es una orquesta legendaria, con un público definido, y con este gesto de acercarse a la salsa tendió un puente de plata a otro sector de escuchas. Según el New York Times dos tercios de los asistentes a los cuatro conciertos nunca había ido a un concierto de la filarmónica y 43 por ciento venía de los barriosWashington Heights, Harlem e Inwood. Justo lo que busca Gustavo Dudamel con su proyecto de renovación: ampliar la audiencia de la Phil, llegar a todo público. Por eso, la noche del sábado 9, al dirigirse al público expresó: “las instituciones tienen que ir hacia la gente, no esperar que la gente venga a ti”.
Marginalidad
La hispánica viene del barrio, de Harlem, comenta Oscar: “son músicos muy preparados, desde luego, que representan a una sociedad que en Estados Unidos ha sido marginada. El Bronx ha sido un barrio sufrido, estigmatizado, por eso, tocar con una orquesta de alto nivel y prestigio como la Filarmónica de Nueva York significó mucho para nosotros y nuestra gente”.
En esa oportunidad, Oscar se dirigió al público expresando su sentir: “dicen que Nueva York hace y deshace a la gente. Yo me crié en el sur del Bronx, que estratégicamente está a mil millas de aquí. En esos tiempos de mi infancia estos lugares estaban fuera de mi vista, fuera de mi conocimiento y alcance. Ahora, 50 años después, estoy aquí. Puede que exista una distancia social, pero no musical”
Esa noche, la SHO tuvo dos invitados especiales: Rubén Blades quien cantó Las calles y Oscar Dudamel, papá de Gustavo, quien tiene un grupo de salsa y saltó a la escena para sonar su trombón.
“Para mí fue una sorpresa, compartir escenario y experiencia con Oscar. Yo sabía de Gustavo, su comienzo como violinista y su trayectoria como director de orquestas sinfónicas, pero no que venía de una cuna salsera y aún más, que le gustara mucho ese género. Eso me dio seguridad para transitar la noche.”
“Yo soy autodidacta”, confiesa este pianista, arreglista y compositor. “Estudié rudimentos de música en el bachillerato y me gradué en la mejor universidad del mundo: la de la escena musical de Nueva York. De los 16 años de edad en adelante toqué con gente increíble y lo que aprendí de ellos me ha llevado a ser lo que soy ahora. Sigo aprendiendo, sigo estudiando, sigo tratando de ampliar mi conocimiento musical”.
–Partiendo de lo que señala, ¿quiénes han sido sus pianistasreferentes?
–Es difícil citar a todos porque son tantos y he tenido escuela de muchos. El primer pianista que seguí desde los 14 años fue Eddie Palmieri, el más bravo. Fue mi ídolo, mi inspiración (…). Hubieron otros pianistas de los que tomé algo. También me eduqué en el ambiente del jazz, tomando influencia de los pianistas más bravos de ese estilo.
–¿En dónde encuentra plenitud musical en el jazz o en la salsa?
–El jazz me da la oportunidad de destacarme como pianista y compositor de música instrumental. Pero mi corazón está en la salsa. Porque comencé como salsero y con la Spanish hago la música como la aprendí, manteniendo la bandera por todo lo alto, en términos de lo que es: música brava con calidad, integridad y swing.
Oscar Hernández y la Spanish Harlem Orchestra se presentarán hoy en el salón Los Ángeles, Lerdo 206, colonia Guerrero, en el marco del 89 aniversario del mítico espacio del dancing, compartiendo escenario con el Grupo La Libertad y Atracción Orquesta.
