▲ Fotograma de ¡Oh, fortuna!, cinta dirigida por Luis Ayhllón que se exhibe en la Cineteca Nacional.
Jorge Caballero
Periódico La Jornada
Lunes 24 de agosto de 2026, p. 8
Se estrenó esta semana el largometraje ¡Oh, fortuna!, escrito y dirigido por Luis Ayhllón que aborda, desde una mirada ágil, divertida y entrañable una problemática poco explorada en el cine: la manera en que los jóvenes actores buscan abrirse paso en la sociedad y construir un camino profesional después de formarse en la carrera de actuación. Es una historia en la que la amistad y la construcción de una sólida red de apoyo se convierten en pilares fundamentales para salir adelante. Más allá de los sueños individuales, es el acompañamiento, la complicidad y la fuerza de quienes caminan juntos lo que permite enfrentar los desafíos y encontrar un lugar en el mundo.
En entrevista con La Jornada, el director compartió el germen de la cinta. “Durante la pandemia, un grupo de actores recién egresados del Centro Univesitario de Teatro se me acercaron con la idea de trabajar, reflexionar sobre nuestras vidas, nuestros quehaceres y tuvimos varias reuniones en este contexto de la pandemia de covid-19 sin saber muy bien cuál iba a ser el formato de exploración de estas inquietudes. Comencé a tomar notas, posteriormente surgió la oportunidad de hacer un proyecto de teatro callejero sobre la obra Pluto, de Aristófanes, la cual adaptamos para las calles de la Ciudad de México.
“La obra se presentó en lugares como en el barrio de Tepito, La Merced y la Villa Panamericana, entre otros. Yo seguí tomando notas hasta que llegué a desarrollar una idea cinematográfica, se las propuse, ellos aceptaron y la hicimos. Muchas de las experiencias que viven los personajes en ¡Oh, fortuna! están basadas en cosas que sucedieron en las calles y en la vida de los propios actores, por eso tiene el formato de falso documental.”
En la cinta coral participan los actores Ernesto Rocha, Carlos Abraham Gongo, Marya Sotelo, Sergio Biviano, Francisco Aurelio Sánchez, David Zambrano, Emmanuel Pavía, Margareth Linares, Diego Alonso, Alexis Briseño Jaramillo, Priscila Rosado y Alejandrina García Zavala; además cuenta con la participación de Mario Loría, Sebastián Cobos, María Elena Olivares, Joe Behrens, Francisco Medina, Fran Lozano, Aarón Mendoza y Daniela Semiramis.
En opinión de Ayhllón, la cinta apuesta por una narrativa distinta, en la que no existe un protagonista absoluto, sino un conjunto de personajes cuyas historias se cruzan y complementan. La trama avanza mediante sus distintas perspectivas, vínculos y experiencias, creando un relato colectivo que explora de manera más amplia las relaciones, los conflictos y los sueños de toda una generación.
El realizador de películas como Dodo, La extinción de los dinosaurios y Nocturno precisó: “no utilizamos pietaje de las presentaciones de la obra de teatro porque el registro lo hice con celular, así que todo lo volvimos a recrear, tuvimos que contratar extras y ficcionalizar los recorridos que hicimos, conservando algunas de las locaciones originales como fue el caso de La Merced Balbuena”.
¡Oh, fortuna! cuenta con la fotografía de Sergio Matamoros, en la producción ejecutiva está Teresa García Hernández, mientras en la dirección de arte estuvo Andrés Mendoza Cantú, la edición fue de Luis Ayhllón y Roberto Bolado. La música original fue elaborada por Carlo Ayhllón y el diseño sonoro corrió a cargo de Enrique Gutiérrez Tanco. La cinta fue grabada íntegramente en la Ciudad de México y forma parte de la apuesta de Dodo Escenas por desarrollar proyectos cinematográficos con recursos limitados, pero con una búsqueda artística y contenidos sólidos.
Improvisación y complicidad
Para dotar la cinta de un dramatismo verosímil, el director reveló que las vivencias de los actores y la ficción “fue una mezcla de todo y conversado con antelación sobre lo que podía entrar y lo que no. La película no tiene propiamente un guion, yo hice una escaleta y las escenas se fueron desarrollando, algunas las escribí, pero hay mucho de improvisación. Conté con la complicidad de todas y de todos, fue un gran equipo de trabajo con actores muy talentosos y mucha imaginación”.
El mayor reto que enfrentó Luis Ayhllón fue durante “la edición porque teníamos mucho material. Siempre quise hacer una película, nunca pensé realmente en el teatro más que como un telón de fondo. Mi técnica de grabación está basada en lo que hacía John Cassavetes, uno de los padres del cine independiente, quien congregaba a sus amigos, filmaba largometrajes con algunas consignas, después editaba y creaba estas películas intimistas maravillosas. Así fue un poco el esquema de producción que nosotros desarrollamos, trabajando desde la camaradería con situaciones muy específicas, rodar bastante, pidiéndoles a los actores cosas específicas a cuadro”.
¡Oh, fortuna! se exhibe en la Cineteca Nacional.
