▲ El universitario Adalberto Carrasquilla (azul) disputa el balón con Danny Leyva bajo una tormenta eléctrica.Foto Afp
Alberto Aceves
Periódico La Jornada
Lunes 24 de agosto de 2026, p. a12
Un gol del argentino Luciano Herrera rescató a Pumas de las tinieblas en Ciudad Universitaria. El atacante, quien ingresó en el segundo tiempo, selló el empate 1-1 frente al Necaxa en los instantes finales de un encuentro cuesta arriba para el conjunto universitario. El resultado ubica a los felinos en el noveno escalón con ocho puntos –a sólo uno de la zona de liguilla–, pero deja al descubierto la impaciencia de una afición que no dudó en cuestionar el compromiso de los suyos al ritmo de “¡pongan huevos, Pumas pongan huevos!”.
Pese a un terreno de juego castigado por la tormenta eléctrica, los Rayos compitieron con rigor y serenidad. Fue Julián Carranza quien adelantó a la visita con un cabezazo al primer poste, inalcanzable para el costarricense Keylor Navas (76). La reacción de Pumas no terminó sino hasta que el murmullo de la tribuna se transformó en reproche.
La respuesta llegó casi sobre la hora. Herrera cazó un pase retrasado de Guillermo Martínez para batir la portería rival y certificar el segundo empate universitario en el torneo.
En el estadio Libertad Financiera, justo en la última jugada del encuentro ante el Atlético de San Luis, el arquero Carlos Moreno evocó la memoria de una figura imborrable en el Pachuca: Miguel Calero. Con el tiempo añadido agonizando y el marcador en contra, el colimense abandonó su área para sumarse a la desesperada al ataque en un saque de esquina. Allí, en medio del área rival, firmó el empate definitivo (1-1) con el mismo instinto agónico que inmortalizó al legendario Cóndor.
El conjunto hidalguense remó contracorriente casi 70 minutos tras la expulsión de Eduardo Gabriel dos Santos Bauermann. Pese a la ventaja numérica, el ataque potosino tardó en resolver la falta de contundencia. Sólo un zurdazo de Ronaldo Nájera, desviado en la trayectoria por el central Sergio Barreto, destrabó el partido en el tramo final (83) y pareció sellar el triunfo de los de casa.
Los Tuzos, golpeados por tres derrotas, encontraron en el arrojo de Moreno la rendija para evitar otro tropiezo. El portero irrumpió libre de marca por el centro del área y picó su remate al poste izquierdo para emparejar el marcador.
