▲ Durante la protesta que se llevó a cabo en la Ciudad de México, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, se comprometió a establecer una ruta de trabajo para que el proyecto de ley se revise en el Congreso capitalino en las próximas semanas.Foto Jair Cabrera Torres
Gustavo Castillo García
Periódico La Jornada
Sábado 29 de agosto de 2026, p. 9
Al grito de “¡mi cuerpo, mi vida!”, más de 250 personas que enfrentan padecimientos incurables y sus familiares, realizaron la primera marcha por la legalización de la eutanasia y entregaron al Congreso y gobierno capitalino, así como a la Presidencia de la República, resultados de encuestas; de una consulta impulsada por la Secretaría de Salud, además de una propuesta de iniciativa para que se legisle en esta materia en los ámbitos federal y local.
La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, se comprometió con integrantes de este movimiento a establecer “en las próximas semanas la ruta de trabajo” para que este proyecto de ley se revise en el Congreso capitalino y que avance en este periodo legislativo, señaló Samara Martínez, fundadora de la iniciativa ley trasciende, y quien encabezó la movilización y pide que se le permita aplicar en ella la eutanasia.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, “dijo que independientemente de que este proceso pueda avanzar en el ámbito federal, nos respondió que éste no es un tema a título personal, sino de interés de todo el gobierno de la Ciudad de México.
“Según datos de ellos, de encuestas que hicieron en 85 por ciento de los capitalinos están a favor de que esto avance; que este tema es de prioridad política en este próximo periodo legislativo”, dijo Samara, luego del encuentro realizado en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento.
Ayer, la movilización que inició en el Palacio de Bellas Artes, se acompañó de consignas como “¡mi vida, mi muerte, mi decisión!”, sabiendo que en cada tramo, si alguien se sentía mal por sus padecimientos no dudaría en pedir ayuda a quienes caminaban a su lado.
Samara Martínez, quien enfrenta insuficiencia renal crónica terminal, aseguró que con esta legislación no se pretende impulsar la muerte, sino humanizarla. Señaló que lograr que la ley trasciende se apruebe “no es de un día para otro, y que en el gobierno han hecho oídos sordos a esta propuesta de ley y también hay diputados que ni siquiera le dan importancia a esta situación”.
La joven sostiene que a lo largo de un año este movimiento ha “agotado todas las instancias públicas y las maneras de conversación”, ya que aún cuando esta es la séptima propuesta de iniciativa para legalizar la eutanasia, la diferencia ahora es que quienes impulsan este proyecto son pacientes con enfermedades terminales.
“No es de un político por colgarse una medalla, no es por esta cuestión de intereses, es meramente el interés genuino de ayudar a todas las personas que lo necesiten.
“¿Qué falta?, pues no miedo y no tibieza a la hora de legislar”, dijo Samara. Explicó que la propuesta es que se apruebe una ley que “busca despenalizar y legalizar la ayuda médica para morir a través de un proceso médico indoloro que se solicita expresamente para quien tiene una enfermedad crónica y degenerativa en una etapa avanzada o un padecimiento que sea amenazante para la salud.
